Comienzo año nuevo con pescado, continuando recetario después del parón fiestero. Me devuelve normalidad, tan esperada tras unas fiestas, que si bien son familiares y afectivas, conllevan quehacer y consumismo extra. No me quejo, que conste, porque me encantan, solo que tienen pros y a la vez contras, tengo que reconocerlo. Uno de estos días me fui al mercado del pescado y compré lo más humilde que vi, no hablo de las alcachofas, me costaron casi más que el mero; quiero decir que no me paré en mariscos o piezas caras, pensaba en un guiso más sencillo (para variar) ya que las comidas especiales las he reservado para celebraciones obligatorias. Llamaron mi atención unos meros con muy buen corte que el pescadero me preparó en rodajas. En tiempo de alcachofas me pareció buena idea unirlos. Estuve sembrada, pues el resultado nos gustó mucho, es de los que se va a quedar en el menú habitual porque además se puede hacer con otros pescados o verduras. Y ya sabéis, lo que me satisface en las cosas del comer, lo comparto por aquí, ya me diréis qué os parece y si os pondréis a ello.
Ingredientes:
-2 meros medianos
-1 cebolla
-3 dientes de ajo
-1 tomate maduro
-1 c/s de harina
-1 vaso de vino blanco (o cava)
-4 alcachofas
-Aceite, sal y pimienta
Preparación:
Como he dicho, el pescado me lo limpió y troceó el pescadero, pero solo utilicé los lomos, las cabezas las guardé para un caldo.
Quitar las hojas exteriores de las alcachofas, cortar las puntas y repelar el rabito, cortarlas en cuartos. Cocerlas en agua con sal hasta que estén tiernas, escurrir el agua, pero reservando un poco para el guiso.
Picar la cebolla y los ajos menudos, comenzar a sofreirlos en un fondo de aceite. Rallar el tomate y añadirlo cuando la cebolla esté transparente. Cuando pierda el agua, poner la harina, rehogar y verter el vino. Dejar evaporar un poco y adicionar caldo de pescado si tenemos o, como fue en este caso, un par de cacillos de agua de cocer las alcachofas. Sazonar. Agregar el pescado salpimentado, se puede pasar por harina y marcarlo antes en un poco de aceite, yo lo puse en crudo. En cuanto cambie de color incorporamos las alcachofas, dejamos unos diez minutos cocinando para que se integren los sabores y listo para consumir.
Es un guiso sencillo y sin complicación, sano y tan apto para un día de fiesta como cualquier otro día. Se ve muy rico Lola. En cuanto a los precios hoy en día está todo por las nubes.
ResponderEliminarMe alegro de que hayas disfrutado de las fiestas, ahora la rutina es lo que toca, que además es necesaria.
Besos.
Una combinación curiosa, pero seguro que muy rica. Cómo tu dices las alcachofas están prohibitivas, un beset
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