viernes, 1 de marzo de 2024

Pavo con verduras al horno

 La de hoy es una receta que preparo mucho para la cena, me consta que mucha gente también, ya que es completa, ligera y muy rica. En esta entrada cuento como la cocino yo, que es de forma austera, característica de la casa, ya sabéis que mi lema es que no hay que complicarse para comer bien. Sin embargo este plato permite mucha creatividad para enriquecerlo, un ejemplo sería poner queso rallado, frutos secos o aliños, aquí los gustos del personal priman, porque los admite perfectamente. En cuanto a las verduras y carnes, también son a elección, yo utilizo casi siempre las mismas, pues son las que suelo tener en casa, lo ideal es que sean de temporada y la proteína puede ser de pescado si no nos tira demasiado la chicha. 
Paso a contaros ya la receta, que por sencilla que sea, merece la pena hacerla.



Ingredientes:
-1 berenjena
-1 calabacín
-1/2 pimiento rojo
-1 cebolla
-Filetes de pechuga de pavo
-Queso rallado (opcional)
-Aceite y sal



Preparación:
Pelo la berenjena y el calabacín, se pueden dejar con piel, tan solo hay que lavarlos bien. Los hago rodajas de medio centímetro aproximadamente. Lavo y corto el pimiento por la mitad, si es muy grande, lo troceo del mismo tamaño que las verduras anteriores. Pelo y corto la cebolla en rodajas. En una fuente de horno con papel vegetal, coloco los vegetales extendidos, con sal y un hilito de aceite. Los meto en el horno precalentado a 200 grados, el punto de cocción va en gustos, a nosotros nos gustan bien hechos, los tengo entre 45 a 60 minutos, dando la vuelta a la mitad del tiempo. 
Cuando las verduras están cocinadas, preparo la carne haciéndola en un asador, vuelta y vuelta. 
Tan solo queda montar el plato, yo le puse un poco de queso rallado a las verduras y fileteé el pavo en tiritas. 



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martes, 27 de febrero de 2024

Buñuelos de bacalao

 En tiempo de bacalao, las recetas no se hacen esperar, cuando llega la cuaresma tiene luz propia. Hay una tradición gastronómica tan llena de bacalao que si lo excluimos se echa de menos. Hoy le ha tocado a los buñuelos, pero no son los primeros que he publicado, aquí tengo otros, de mis comienzos blogueros, elaborados de distinta manera, muy ricos también. Este pescado nos ofrece cantidad de posibilidades de consumo, ya sea fresco o en salazón. En este caso lo he comprado desalado, muy cómodo para este tipo de preparaciones. Solo hay un problema, mientras estás cocinando los buñuelos siempre hay alguien cerca que se ofrece a probarlos y nunca cae uno solo, con lo cual a la mesa llegan pocos, es conveniente tener previsto un plan B. Me parecen perfectos para celebrar mañana el Día de Andalucía. Acompañados un vinito andaluz por supuesto.



Ingredientes:
-300 g de bacalao desalado en migas
-1 patata mediana
-100 g de harina 
-1 cucharada de levadura
-2 dientes de ajo
-2 huevos
-Laurel y perejil
-Aceite, vinagre y sal



Preparación:
En una olla con agua, ponemos una patata a cocer sin pelar hasta que esté tierna.
En otra olla ponemos agua también, una hoja de laurel y unas gotas de aceite. Llevar a ebullición, retirar del fuego e introducir el bacalao, tapar y dejar reposar unos cinco minutos. 
Cuando haya cocido la patata, la pelamos y machacamos con un tenedor. Añadimos la harina con la levadura, los ajos pelados y picados junto al perejil, el bacalao desmigado, sin piel ni espinas, y los huevos. Mezclar y verter agua de la cocción del bacalao hasta conseguir la consistencia de una masa blanda. Agregar una cucharada de vinagre y una pizca de sal, volver a mezclar y dejar en la nevera unos diez minutos.
Ponemos un buen fondo de aceite en una sartén o cazo, vamos poniendo cucharadas de masa, primero dorar por un lado y después dar la vuelta y dorar por el otro. Sacar a un papel absorbente y listos para consumir. ¡Cuidado! No llegan a la mesa.



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viernes, 23 de febrero de 2024

Hojaldre con bimi, cebolla y mozzarella

 Sigo en modo aprovechamiento y no solo por la receta, también por la cámara de fotos, ya sabéis que la mía ha sufrido un infarto repentino, esperemos que reversible. Este hojaldre es el resultado de tener que utilizar la segunda masa que sobró de la tarta de manzana fina. Las verduras sobre hojaldre nos gustan (aquí o aquí) así que solo he tenido que elegir los ingredientes para la elaboración de este otro. No suelo comprar bimi porque no agrada mucho entre los míos, pero a la combinación que he hecho no han puesto ni un reparo, la verdad es que estaba muy buena. A los de casa ya les he cogido el tranquillo, incluir productos que no apetecen mucho sin poner pegas depende en parte de la presentación que haga con ellos y de la compañía que lleven. La mozzarella fresca y la cebolla han jugado un papel decisivo en este asunto, ayudando al conjunto a conseguir el objetivo. 
Ya me diréis lo que os funciona a vosotros, a veces solo es cuestión de mirar a nuestro alrededor, pero en otras ocasiones la inventiva es sorprendente. 



Como receta de aprovechamiento que es, se la envío a Marisa para su proyecto 1+/- 100, desperdicio 0, quien no lo conozca ya está tardando porque está dirigido a concienciar sobre la necesidad de reducir desperdicio, aprovechamiento, reciclaje y defensa del medio ambiente.



Ingredientes:
-10 tallos de bimi
-1 1/2 cebolla
-1 bola de mozzarella fresca (la compré light)
-1 lámina de hojaldre (masa fresca)
-Aceite y sal
-1 huevo para pintar



Preparación:
Se lava el bimi y se corta el tallo duro dejando solo la parte de las flores. Se pelan y trocean en rodajas finas las cebollas. Se extiende la masa de hojaldre sobre el mismo papel que trae, se coloca en una fuente de horno. La pinché un poco con el tenedor, se van poniendo las verduras dejando un cm alrededor sin rellenar. En los huecos de las verduras se van poniendo trozos de la mozzarella, sazonar un poquito y verter un hilito de aceite por encima. Introducir en el horno, calor arriba y abajo, en el tercio inferior, para evitar que el hojaldre se oscurezca antes de que se hagan las verduras. Temperatura 200 grados, el tiempo lo indicará la misma tarta, cuando veamos el hojaldre tostado y las verduras hechas, ya estará lista.



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martes, 20 de febrero de 2024

Espaguetis con ragú de pavo

 Esta receta quedó muy buena, pero... la cosa se complicó después con las fotos. Os cuento. Hice una buena cantidad de ragú de pavo con la intención de que mi hijo se llevara un tupper, pero al final no vino y no quise congelarlo, lo utilicé como salsa de unos espaguetis, a modo de boloñesa. Este ragú es menos elaborado que este otro porque no siempre hay tiempo y tengo que cocinar más rápido. Cuando tenía la comida hecha, me dispuse a hacerle unas fotos, pues esta receta no está en el blog. ¡Horror! Después de los primeros disparos, la cámara se estropea y por mucho que lo intenté, no hubo manera de que funcionara. Las últimas imágenes las saqué con el móvil, como es normalito y yo bastante torpe para manejarlo, salió lo que salió, como podéis comprobar. En el taller está la cámara, me dicen que pronto no la van a arreglar por la cantidad de trabajo que tienen. Ahora estoy de prestado, no sé cuanto tiempo seguiré hasta que me digan algo de mi cámara, así que si en algún momento dejo de publicar, ya sabéis por lo que es.



Esta receta es de aprovechamiento al utilizar un ragú de pavo no preparado para tal efecto, así que se la envío a Marisa para que la tenga en cuenta en su proyecto 1+/- 100, desperdicio 0, destinado al reciclaje, ahorro, reducción de desperdicios y cuidado del medio ambiente.



Ingredientes:
-300 g de carne de pavo en tacos
-2 dientes de ajo
-1 cebolla
-1 c/s de pimentón
-1 vaso de vino blanco
-2 zanahorias
-1 puñado de guisantes
-180 g de espaguetis
-Aceite y sal




Preparación:
Troceamos la carne de pavo, pues aunque la compré ya en tacos, los hice más pequeños. Pelamos la cebolla y el ajo y los picamos menudos. En un fondo de aceite, marcamos la carne, cuando cambie de color la sacamos a un plato, incorporamos la cebolla y los ajos. Sofreímos hasta que estén transparentes. Añadimos el pimentón, damos unas vueltas y rápidamente vertemos el vino. Devolvemos la carne a la sartén. Pelamos y picamos la zanahoria en daditos pequeños y añadimos también. Si la carne se queda seca, le ponemos un poco de agua. Sazonamos. Cocinamos hasta que la carne esté tierna, diez minutos antes de apagar el fuego, echamos los guisantes. 
Cocinamos los espaguetis como marque el fabricante. Escurrimos y los acompañamos con el ragú. Buenísimos.



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viernes, 16 de febrero de 2024

Pollo al whisky

 Cuando no sabes qué hacer de comer (eterno dilema) un pollo soluciona la cuestión en un momento. Y como le va bien cualquier guarnición que tengamos a mano... Para hacerlo diferente de cuantos he publicado, le puse un vasito de whisky que le aportó un saborcito muy bueno. Hace unos días comentaba con Gloria, que suelo gastar todo tipo de alcoholes, que abro y después no consumimos, en la comida. A veces da hasta pena utilizar botellas que han costado caras en guisos y salsas, pero según Arguiñano, cuanto más bueno sea el producto que empleemos, mejor quedará la receta. Y de paso vamos limpiando el fondo de despensa. La de hoy es una preparación de las mías, o sea, sencilla. Suficientemente nos comemos el tarro ya en decidir un menú sano, variado y asequible, como para encima estar cinco horas en la cocina, no habiendo necesidad porque de este modo repostamos de maravilla. Así que ir tomando nota, que os cuento cómo lo hice.



Ingredientes:
Para dos personas:
-1/2 pollo troceado
-1 cebolla
-3 dientes de ajo
-1 limón
-1 vasito de whisky
-1 1/2 vaso de caldo de pollo
-Comino y maizena
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:
Salpimentamos los trozos de pollo y los doramos en un fondo de aceite. Añadimos las cebollas y los ajos picados. Sofreímos a fuego medio, vertemos el whisky, dejamos evaporar e incorporamos el caldo. Sazonamos, añadimos una pizca de comino y el zumo del limón. Dejamos cocinar hasta que el pollo esté tierno. Si la salsa está muy líquida, ajustamos el espesor con una cucharadita de maizena disuelta en un poco de agua. Diez minutos más, y ya estará listo para degustar.



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martes, 13 de febrero de 2024

Tarta de manzana fina

 Siguiendo el protocolo de etiquetado de mi blog, hoy tocaría carne, de hecho la tengo preparada. Pero siendo mañana San Valentín, he decidido traer algo dulce. No es que seamos de celebrar este día especialmente, sin embargo, viendo como está el mundo, pienso que cualquier excusa es buena para festejar y apreciar la suerte que tenemos de vivir en esta parte de la tierra. A lo que me niego es a llenarlo todo de corazoncitos rojos, cursilerías las justas. 
Esta tarta es ideal para el postre o la merienda, recién hecha está buenísima. Un capricho dulce que no cuesta nada darse y si con ello demostramos amor y amistad, bienvenidos sean.



Ingredientes:
-2 ó 3 manzanas reinetas
-2 c/s de miel
-2 c/s de mantequilla
-Mermelada de melocotón
-1 lámina de hojaldre



Preparación:
Desenrollamos la lámina de hojaldre. Calentamos la miel en el microondas unos 30 segundos para que esté más líquida y se pueda extender con una brocha. Pintamos el fondo del hojaldre, menos un cm alrededor. Descorazonamos la manzana, pelamos y cortamos finamente, yo la hice en medias lunas, pero queda muy bien en círculos completos. Las vamos colocando sobre la miel de forma que unas queden un poco encima de las otras. Calentamos la mantequilla hasta que se deshaga, pintamos con ella las manzanas y el cm que hemos dejado alrededor del hojaldre. Introducimos en el horno, fuego arriba y abajo, precalentado a 200 grados, poniendo la bandeja en el tercio inferior del horno para evitar que se queme el hojaldre antes de que la manzana se ponga tierna. Una vez hecha, sacamos y dejamos entibiar, entonces le ponemos la mermelada por encima. Y lista para consumir!




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viernes, 9 de febrero de 2024

Rosada con cebolla confitada y puré de puerros

 A partir de un poco de cebolla confitada que me sobró de la receta anterior y un vaso de fumet de pescado de una sopa, ideé este plato para aprovecharlos, con la ayuda de Karlos Arguiñano. Me inspiró la elaboración de uno de sus pescados, luego yo le pongo lo que tengo en la nevera y la preparo a mi estilo. Plato fácil y molón, apto para un pescado blanco que os guste o encontréis a buen precio, como esta rosada. En la entrada pasada ya dije que lo más lento de hacer es la cebolla confitada, lo preferible sería cocinarla con antelación si no queréis perder mucho tiempo. La base es una crema de puerro y patata a la que le puse caldo de pescado porque lo tenía, pero igualmente sirve uno de verduras y en último caso agua, aunque tendrá menos sabor.
Para sorprender en la mesa es ideal, así que no os lo penséis si queréis apuntaros un tanto, quedaréis muy bien.



Al utilizar sobras de otras comidas, envío esta receta a Marisa para que tenga a bien publicarla en su proyecto de aprovechamiento 1+/- 100, proyecto 0, destinado a reducir el desperdicio, ahorro, reciclaje y respeto al medio ambiente.



Ingredientes:
-4 escalopines de rosada
-1 puerro (solo la parte blanca)
-1 patata
-1 vaso de fumet de pescado
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:
Preparamos la crema de puerros. Cortamos la parte blanca del puerro, quitamos los pelos de la otra parte y eliminamos la primera capa de piel. Troceamos. Pelamos y troceamos la patata también. Los lavamos y ponemos a rehogar en unas cucharadas de aceite, vertemos el caldo de pescado y dejamos cocinar hasta que las verduras estén tiernas. Probar de sal. Triturar y reservar.
Salpimentamos el pescado, lo hacemos a la plancha, no demasiado, solo hasta que cambie de color y se ponga blanco, vuelta y vuelta. Presentamos el plato poniendo en el fondo unas cucharadas de puré de puerros, encima el pescado y sobre él la cebolla confitada. 



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