martes, 14 de septiembre de 2021

Hortalizas con velouté

 Muchas ganas tenía de comenzar mi curso bloguero, aunque no he podido hacerlo hasta ahora por varios motivos, pero ya que tengo algo más de libertad, estoy dispuesta a llevarlo con la misma aplicación de siempre. 
El que hoy venga con unas verduras no significa mala conciencia estival, bueno un poco sí, solo que con esta salsa quedan buenísimas y tengo que recomendarlas. Un buen producto que nos guste y elijamos en un mercado de confianza, un horno y una sartén es todo lo que se necesita para prepararlas. Ya sabéis que soy de abreviar en la cocina cuando no se requieren  horas de elaboración para comer bien y sano. Por último decir que una velouté es una salsa que casa con casi todo ( perdón por el juego verbal, me ha salido así) menos pesada que una bechamel diría yo, sin renunciar a un sabor único. El conjunto es ideal para saborearlo con mucho gusto, no os lo perdáis.
Comenzamos !!



Ingredientes:
-1 pimiento rojo
-1 berenjena
-1/2 cebolla
-3 c/s de aceite
-1 diente de ajo
-1 c/s de harina
-1/2 vaso de caldo de verduras
-1/3 de vaso de caldo de asar las verduras
-Aceite y sal



 Preparación:
Lavamos las verduras, secamos y les ponemos un chorrito de aceite, mejor si las embadurnamos con las manos. Las colocamos en una bandeja de horno y las asamos a 200 grados unos 45 minutos, dándoles la vuelta  a media cocción. Comprobamos que están asadas y las metemos en una bolsa cerrada para que suden y se pelen mejor una vez hayan entibiado. Las pelamos y cortamos en tiras, después por la mitad. Guardamos el jugo que han soltado. 
En una sartén ponemos las tres cucharadas de aceite, añadimos el ajo pelado y fileteado, después de freírlo un poco agregamos la harina, rehogamos. Vertemos el vaso de caldo y el jugo de las hortalizas, mezclamos hasta conseguir una crema espesita, similar a una bechamel. Sazonamos. Incorporamos las verduras, mezclamos y comprobamos de sal. 



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viernes, 30 de julio de 2021

Ensalada campera de pasta

 No debe faltar en verano una buena ensalada que sirva para llevarla a un picnic, playa o campo, y así poder seguir comiendo igual de bien y sano que si estuviéramos en casa. Recomiendo una ensalada de pasta preparada al estilo campero, muy parecida a la de patatas, con alguna variación de componentes para distinguirla de su prima-hermana. La preparación es fácil: refresco la pasta después de cocerla y agrego los ingredientes  para que permanezca suelta y lista para consumir, que puede ser en el momento porque la verdad es que se hace rápido. Distinto es que nos apetezca fría, en tal caso necesita reposo en la nevera, pero la buena noticia es que se puede elaborar con antelación, ya que no pierde frescura. Un buen plato de pasta siempre nos ha resuelto la comida con el mínimo esfuerzo y eso en vacaciones se agradece.
Con esta receta me despido hasta septiembre. Entraré a la blogosfera de vez en cuando y lo mismo haré en Instagram. No os perderé de vista, aunque sí desconectaré de la práctica. Y sii, os echaré de menos.



Ingredientes:
-150 g de pasta (yo puse tiburones)
-1 tomate
-1 cebolla
-18 aceitunas negras
-16 bolitas de mozzarella
-1 aguacate
-Aceite, vinagre y sal



Preparación:
Cocemos la pasta en agua con sal el tiempo que indique el fabricante. Mientras voy picando los ingredientes. Pelo el tomate y le quito las semillas, lo troceo menudo, si es pequeño pongo dos. Pelo, lavo y pico la cebolla en trocitos tan menudos como el tomate. Pelo y troceo el aguacate. Cuando la pasta está cocida, la vuelco sobre un colador y la refresco con agua fría. La pongo en un cuenco grande y le agrego los vegetales, las aceitunas y las bolitas de mozzarella. Aliño con aceite, vinagre y sal. Podemos consumirla en el momento o taparla y dejarla en la nevera para que enfríe. 



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martes, 27 de julio de 2021

Quiche de espinacas y queso azul

 Lo mejor de una quiche es lo apañada que resulta en la mesa. Lo mismo es un aperitivo, un primer plato, cena o integrante de un bufé frío. La de hoy en concreto gana después de varias horas preparada aumentando en sabor y cuerpo, pero recién hecha es un gustazo también. En las primeras recetas de este blog, ya la hice, entonces compré la masa quebrada, muy buena oye, para una prisa, ni una pega le pongo; hoy la he hecho yo y me he dado un aplauso. Y ya puesta, en el relleno me he dado otro. Sabemos que un queso que tenga bastante sabor le va muy bien a las espinacas, yo he utilizado un queso azul, aunque no será por variedad quesera, tenemos a tutiplén. Una vez elaborada, es vistosa y sabrosa, la podemos presentar en cualquier ambiente, que en todos se luce. Como siempre digo y a riesgo de repetirme, es una receta para no perder de vista.



Ingredientes:
Para la masa:
-200 g de harina
-90 g de margarina
-50 ml de agua muy fría
-1 c/s de aceite de girasol
-1 cucharadita de sal
Para el relleno:
-250 g de espinacas
-1 diente de ajo
-3 huevos
-100 g de queso azul
-200 ml de nata para cocinar
-100 g de queso emmental
-Aceite y sal



Preparación:
Mezclamos la harina con la sal y la mantequilla muy fría con la punta de los dedos hasta formar unas migas. Añadimos el aceite y el agua, mezclamos con un cuchillo (esto lo vi en youtube) y después con las manos hasta obtener una masa. Tapamos y llevamos a la nevera una media hora. Sacamos, estiramos con un rodillo sobre una superficie enharinada, yo la dejé fina, pero con un grosor que no permitiera que se rompiera, y la colocamos sobre el molde elegido ( yo lo pinté con aceite) acomodando fondo y paredes. Yo no recorté la masa sobrante, sino que fui recortando el sobrante de unos lados y pegándolo sobre otros que faltaba. Sobre esta masa ponemos un papel vegetal y lo cubrimos de garbanzos u otra legumbre que pese, la introducimos en el horno precalentado a 200 grados, unos quince minutos. Sacamos, quitamos los garbanzos y la dejamos templar mientras hacemos el relleno.
En una sartén con un fondo de aceite, rehogamos un ajo laminado finito, sobre él ponemos las hojitas de espinacas lavadas. Damos unas vueltas hasta que reduzcan y se hagan un poquito. Apartar. En un cuenco batimos los huevos, vertemos la nata y desmenuzamos el queso azul. Mezclamos bien. Añadimos el sofrito de espinacas, volvemos a mezclar y lo echamos sobre la masa reservada. Cubrimos con el queso emmental, metemos en el horno a 180 grados por espacio de 25 minutos aproximadamente. Pinchamos el centro y si está cuajado, ya estará cocinada. 



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viernes, 23 de julio de 2021

Bombones de zanahoria y coco

 Aficionándome estoy últimamente a las recetas de tres ingredientes, y no es que mi cocina se caracterice por la complejidad precisamente, pero parece que lejos de investigar platos más elaborados que signifiquen un aprendizaje gastronómico mayor, estoy haciendo todo lo contrario, minimizar cada día más. Eso sin contar que la de hoy es una receta de aprovechamiento, de hecho he tenido que dividir los ingredientes a la mitad de la receta original por tener solo un resto de coco que no daba el peso, no he podido ni rebozar las bolitas en él, que hubiera sido lo suyo, sino en azúcar para completar la preparación. El resultado final es un postre rápido y muy apto para un capricho dulce, de los que nos damos en este tiempo, a veces en demasía, con la excusa de que estamos en vacaciones, mas, alguno hay que tener en la retaguardia por lo se presente. Eso sí, os debe gustar la zanahoria y el coco, si no, no lo hagáis. No obstante, yo probaría estos bombones, por si acaso.
Esta receta la vi en: Diez minutos



Al utilizar un resto de coco, esta receta puede entrar en el proyecto de Marisa 1+/-100 proyecto 0 relacionado con el reciclaje, la reducción de desperdicios, el ahorro y la defensa del medio ambiente.



Ingredientes:
-250 g de zanahorias
-50 g de azúcar blanquilla
-100 g de coco rallado



Preparación:
Ponemos las zanahorias cubiertas de agua y hervimos a fuego medio-bajo hasta que estén muy tiernas. Retiramos, escurrimos y aplastamos con un tenedor hasta obtener un puré muy fino. Añadimos el azúcar poco a poco para que se vaya integrando bien. Hacemos lo mismo con el coco. Como la mezcla me quedó algo blanda, la metí media hora en la nevera para que endureciera un poco. Damos forma a las bolitas y rebozamos en azúcar o en coco. Guardamos en la nevera hasta consumir.




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martes, 20 de julio de 2021

Mermelada de cerezas

No quiero que se pase la temporada de cerezas sin hacer una mermelada. Aunque he preparado poca cantidad, pues prácticamente la como yo sola, es una buena idea tenerla a mano para utilizarla en recetas dulces y saladas; eso si llega claro, porque me encanta ponerla sobre unas tostadas, así que tendré que darme prisa si quiero emplearla en otra cosa. Esta mermelada es muy fácil de hacer, solo se necesitan tres ingredientes y un rato, lo más entretenido es quitar el hueso a la fruta, el resto es coser y cantar. Por cierto, ¿de dónde vendrá esta expresión? Sigo, que me voy por las ramas. Hay que elegir fruta madura y carnosa, pero no pasada, a mi no me sabe bien, la picota hermosa y oscura va de maravilla. También hay que tener unos tarritos de cristal previamente esterilizados. Hace algún tiempo leí que con el lavado del lavaplatos a temperatura media-alta es suficiente, yo aún los hiervo con sus tapas 20 minutos, y si hay dudas y no son muchos, se guardan en la nevera. El caso es no privarse de las mermeladas caseras porque seguro que nos alegramos de haberlas preparado.



Ingredientes:
-450 g de cerezas sin hueso
-225 g de azúcar
-El zumo de 1/2 limón



Preparación:
Lavamos bien las cerezas y les quitamos el hueso, vamos poniendo en un cuenco. Las pesamos y les ponemos la mitad del azúcar y el zumo del medio limón, la mermelada queda dulce con estas cantidades. La dejamos macerar una media hora, después la ponemos en un cazo y la llevamos a ebullición, en ese momento bajamos el fuego al mínimo, removiendo de vez en cuando. Yo la tuve unos veinte minutos. Pasamos por la batidora hasta dejarla lo fina que nos guste, en este caso yo no le dejé trocitos. Volvemos a ponerla en el fuego otro ratito más, adquirirá algo más de consistencia. Leí en algún lugar que poniendo una cucharada de mermelada en un plato y dejándolo enfriar, se pasa el dedo por el centro haciendo un caminito y si no se vuelve a unir, ya está en su punto. Tened en cuenta que cuando se enfría se vuelve un poco más densa. A mi me quedó algo líquida, pero me gusta así. Es un placer comerla siempre. 



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viernes, 16 de julio de 2021

Solomillo con ciruelas

Un día cualquiera la cuestión puede ser, si tengo un solomillo, ¿cómo lo preparo? Esa duda diaria que más de una y de uno tenemos a veces cuando se acerca la hora de comer. A ver, abro la nevera, tengo verduras y frutas de verano. Lola, piensa. Hay ciruelas...  pues solomillo con ciruelas, si le van bien las deshidratadas, cuanto mejor serán las de temporada. Una cebolla, algo de vino, un puntito dulce que tan bien le va al cerdo y ¿cómo no? la fruta. El resultado ya lo veis y adelanto, antes de que lo probéis, que está buenísimo. Si preferís otra carne, no creo que haya problema, se me ocurre que al pollo o al pavo le debe ir igual de bien esta rica salsa con guarnición incluida. Al aprovechar la ciruela fresca, bajamos el contenido calórico del guiso y si queréis prescindir de la miel, igualmente quedará bien, pero en mi opinión gana en sabor. Yo no lo voy a perder de vista este verano, se hace enseguida y facilita la vida culinaria, más aún si tenemos invitados.


Ingredientes:
-1 solomillo de cerdo
-1 cebolla
-500 ml de vino dulce
-1 c/s de miel de romero
-1/2 cucharadita de maizena
-1/2 vaso de agua
-3 ó 4 ciruelas
-Aceite y sal



Preparación:
Limpiamos el solomillo de telillas y grasita, lo hacemos medallones, sazonamos. Troceamos las ciruelas por la mitad, sacando el hueso, y hacemos gajos grandes con cada una. Pasamos por una sartén con unas cucharadas de aceite solo para marcarlas, sacamos a un plato y reservamos. Hacemos lo mismo con los medallones. 
Picamos la cebolla menuda, comenzamos a rehogarla donde hemos pasado las ciruelas y la carne, habrá que poner algo más de aceite. Cuando esté blandita vertemos el vino y dejamos evaporar el alcohol. Añadimos ahora la cucharada de miel, calentamos e incorporamos un poco de agua, en otro poquito diluimos la maizena y agregamos también. Acomodamos los medallones y las ciruelas en la salsa, si es necesario se añade algo más de agua. Diez minutitos de cocinado y listo.



 

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martes, 13 de julio de 2021

Gallo en salsa de choriceros

Este gallo no es el gallo San Pedro, pescado más sabroso y fino, también más caro, la de hoy es otra opción más económica, en parte porque  al contrario del segundo, se aprovecha casi todo de él. Para meter dentro de una salsa van bien este tipo de piezas, pues se valora el conjunto, que según la que elijamos, puede darnos un resultado inmejorable. Con una salsa de tomate, ajo y perejil, o ali oli, por nombrar algunas, ya queda estupendo. Pero vengo en plan experimental y de aprovechamiento, por terminar por fin el tarro de carne de pimiento choricero empezado, y un resto de caldo vegetal. He ideado esta salsa, que me ha quedado bastante bien, podría decir que es casi una sopa de pescado, pero no, hay que acompañarla de sus buenos trozos de gallo y bañarlos en ella. La receta nos ha gustado, por eso os la dejo y si alguien se anima con ella, ya me contará. 


Al ser una receta de aprovechamiento, se la envío a Marisa, creadora del blog  1+/-100 desperdicio 0 destinado al ahorro, reducción de desperdicios y cuidado del medio ambiente.



Ingredientes:
-800 g de gallo limpio y en trozos ( dos lomos)
-1 cebolla
-2 dientes de ajo
-1 rebanada de pan
-1 vaso de vino blanco
-2 c/s de carne de pimiento choricero
-230 ml de caldo vegetal
-Aceite sal y pimienta



Preparación:
En un poco de aceite freímos la rebanada de pan, reservamos. Picamos la cebolla y los dientes de ajo, los freímos en el aceite anterior y los añadimos al pan para triturarlos o picarlos en un mortero. Ponemos la picada en una cazuela donde quepan los trozos de gallo limpio, si falta aceite lo añadimos. Incorporamos el pimiento choricero, rehogamos y vertemos el vino, una vez evaporado el alcohol, agregamos el caldo vegetal. Cuando hierva el conjunto, acomodamos el pescado, unos diez minutos de cocinado aproximadamente y listo para degustar.
PD. A esta salsa le iría muy bien un vino amontillado, pero como no lo tenía en ese momento no lo puse, quiero hacer la reseña por si alguien realiza esta receta lo tenga en cuenta.





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