No sé porqué no tengo este arroz en el blog todavía, es una de las recetas preferidas de mi madre, aún sigue haciéndolo y eso que no está muy por la labor de acercarse a los fogones. Me trae recuerdos de la infancia cuando los pescaderos iban en sus furgonetas cargados de cajas con hielo para conservar la mercancía, por barrios y cortijos, cantando sus productos. Entonces el boquerón debía ser un pescado asequible, ya que se consumía bastante. La verdad es que deja un legado de recetas tradicionales, empezando por la fritura y siguiendo con los boquerones en vinagre u otras más sofisticadas con rellenos varios.
He visto este arroz por las redes con el pescado sin la raspa central, yo no se la he quitado, gana en sabor y hay quien se la come, no es mi caso, pues sale fácilmente y no me llevo bien con las espinas. La base de esta comida está compuesta por verduras y caldo, nada más. Y nada menos. Se hace en poco tiempo y el resultado merece mucho la pena. Aquí lo tenéis.
-1/2 kg de boquerones
-1 cebolla
-3 dientes de ajo
-2 tomates pera
-1/2 pimiento rojo
-6 judías verdes planas
-Caldo de pescado (900 ml aprox.)
-Aceite y sal
-Colorante alimentario (opcional)
Preparación:
Quitar dientes y tripas al pescado, lavarlo, sazonarlo y reservar.
Picar la cebolla y los ajos menudos. Trocear el pimiento rodo en daditos. Comenzar a sofreirlos en un fondo de aceite. Rallar los tomates y añadirlos. Quitar las hebras laterales a las judías verdes y las puntas, trocearlas en cuadraditos y agregarlas al sofrito.
El caldo de pescado lo hice con unas cabezas de merluza que tenía congeladas, pero podéis poner otro que tengáis o agua. Verterlo sobre el sofrito. Hervir todo unos veinte minutos para que las verduras se pongan tiernas y se integren los sabores.
Añadir el arroz. Poner el colorante, aunque es opcional, para dar color. Cocinarlo a fuego medio. El caldo dependerá del punto en que nos guste el arroz y lo caldoso que lo prefiramos. En los últimos diez minutos añadir los boquerones, taparlo si es necesario.


