Todo comenzó por querer gastar un resto de almendra en palitos que me sobró de este pastel de avena; también me apetecía un postre que fuera ligero, pues la Semana Santa viene con más de uno cargadito. En alguna parte vi esta fruta bañada en chocolate que he adecuado a lo que tenía y que no es por nada pero me quedó de rechupete. Utilicé manzanas como podían haber sido peras, nísperos u otra fruta de preferencia, siempre que sean firmes para que el chocolate se adhiera y endurezca bien formando un bocado fresco con la dulzura propia de cada pieza. Lo de añadir azúcar lo dejo a elección del consumidor, hay mucho goloso suelto y lo mismo les parece poco dulce. Por lo demás es un postre sin mayor quebradero de cabeza, que cumple su función a las mil maravillas, la de poner el broche final a una comida sin complicarnos demasiado.
Al aprovechar un resto de almendra en palitos de otra receta, envío este postre a Marisa y su proyecto de aprovechamiento 1+/- 100, desperdicio 0, destinado a concienciar sobre la reducción de desperdicios, ahorro, reciclaje y defensa del medio ambiente.
Ingredientes:
-2 manzanas rojas
-200 g de chocolate negro de fundir
-Leche
-Almendra en palitos
Preparación:
Se descorazonan las manzanas, se pelan (o no) y se hacen rodajas finas, pero lo suficientemente consistentes para que no se rompan al bañarlas.
En un cuenco ponemos el chocolate con un chorrito de leche. Lo metemos al microondas a intervalos de 30 segundos, vamos sacando y mezclando, poniendo más leche si la necesitara hasta conseguir el espesor deseado, no muy ligero, para que las rodajas de manzana se unten bien. Una vez todas rebozadas, las colocamos sobre un papel vegetal, les ponemos la almendra por encima y las dejamos enfriar.
En el caso de que las prefieran más dulces, tan solo hay que poner azúcar al mezclar el chocolate con la leche.

.png)
