martes, 17 de septiembre de 2019

Pastel de chocolate

Hice este pastel para un regalo, por lo que no hay corte del mismo y si me descuido tampoco fotos, ya que me estaban esperando y tenía que darme prisa. Doy fe, puesto que lo probé, que estaba de muerte, así que podéis ir apuntando porque no tiene desperdicio. Es un bizcocho de chocolate, que anteriormente había preparado, al que añadí una cobertura también de chocolate y algo de coco para adornar. Voy algo atrasada con el día internacional del chocolate, pero ¿no dice el refrán que nunca es tarde si la dicha es buena? Le haremos caso.
He leído que recientes estudios indican que comer cacao puede ayudarnos a mejorar nuestra salud y nuestro cerebro, eso sí, la concentración del mismo debe ser alta para que tenga efectos positivos. He utilizado chocolate negro para la receta porque es el que más me gusta; me ha encantado saber que además del obsequio que he hecho con mucho gusto, éste sea saludable, ojalá todo lo bueno fuera así de fácil y rico. Aquí os dejo al susodicho por si alguien decide darse un capricho dulce y con ello adquirir longevidad.



Ingredientes:

-100 g de chocolate negro de cobertura
-100 g de azúcar
-75 g de mantequilla
-3 huevos
-75 g de harina
-1 cucharada de levadura
Para la cobertura:
-100 g de chocolate negro
-100 ml de nata
-1 c/s de mantequilla
-3 c/s de coco rallado



Preparación:

Derretimos el chocolate con un poco de agua en el microondas a intervalos de 30 segundos. Añadimos la mantequilla, removiendo hasta que esté bien derretida. En un cuenco ponemos las yemas con el azúcar, las batimos hasta que estén como una crema, las mezclamos con el chocolate y agregamos la harina mezclada con la levadura. Batimos las claras a punto de nieve y las echamos al preparado anterior con movimientos envolventes. Engrasamos un molde untado con mantequilla (el mio era de 24 cm) echamos el preparado y lo introducimos en el horno a 180 grados durante 30 minutos. Tened cuidado con el horno, que según el tamaño del molde puede necesitar mayor o menor tiempo. Pinchad el bizcocho con un palito de brocheta y comprobar que sale limpia.
Sacamos el bizcocho del horno y lo dejamos enfriar mientras preparamos la cobertura. Ponemos el chocolate en un bol, calentamos la nata y cuando empiece a hervir volcamos sobre el chocolate. Movemos hasta que se derrita, añadimos la mantequilla. Si nos parece que la crema ha quedado muy espesa se puede añadir un chorrito de leche. Cubrimos el bizcocho con esta cobertura y cuando haya enfriado un poco le espolvoreamos el coco rallado.



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viernes, 13 de septiembre de 2019

Ensalada veraniega

Para acompañar una comida pocas cosas me gustan más que una buena ensalada, en realidad aunque prepare guarnición el verde nunca falta en la mesa. Con su frescura aporta el crujiente de los vegetales crudos y el sabor natural de los alimentos sin cocinar, ambos perfectos para cualquier plato. También las tomamos tibias y calientes, pero hoy le toca el turno a la fría que para eso nos ha dado y nos dará tan buenos momentos. Me encanta esta combinación de vegetales, que por supuesto pueden modificarse según las apetencias de los comensales, es lo que distingue a las ensaladas, su versatilidad. Si no prescindimos nunca de ellas es precisamente por esa razón, se pueden preparar mil veces y no repetir la misma composición nunca. Con ellas sacamos nuestro lado creativo y buen gusto en la mesa, y no porque nos hayan dicho siempre que con la comida no se juega, aquí lo vayamos a hacer; de hecho hoy propongo jugar con los alimentos. Éste ha sido mi resultado.



Ingredientes:

-1/2 bolsa de ensalada de brotes tiernos
-1 zanahoria
-1 cebolleta
-4 palitos de surimi
-1 aguacate
-25 g de piñones
-1 latita de maíz dulce
-Aceite, vinagre y sal



Preparación:

Aquí lo único que hay que hacer es preparar los ingredientes y después hacer una composición a nuestro gusto. Repasamos la ensalada de brotes, que aunque vienen ya limpios, siempre hay alguno pasado o poco limpio. Pelamos la zanahoria y la rallamos. Quitamos la primera capa de la cebolleta y las hojas, la cortamos en aros o láminas. Cortamos el aguacate por la mitad y con una cuchara sacamos la carne de ambas partes, lo dejamos para el final, justo antes de montar la ensalada para evitar que se oscurezca. Tostamos los piñones en un hilito de aceite. Y ya solo queda el montaje. En un plato o una fuente bonita vamos colocando los ingredientes a nuestro gusto. Por último vertemos en un cuenco el aceite y el vinagre en una proporción de cinco cucharadas de aceite por dos de vinagre, mezclamos con un tenedor y después de poner sal a la ensalada, regamos todo con la vinagreta.


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martes, 10 de septiembre de 2019

Solomillo de cerdo relleno

No es la primera vez que preparo la carne de esta guisa, de hecho la prefiero a la enrollada, aunque todos los rellenos no lo permiten, ya que admite mayor variedad de ingredientes al colocarlos por separado; también se crean distintos sabores dentro de la misma pieza sin interferirse entre ellos. Para mi el solomillo es esa parte del cerdo que casi siempre elijo cocinar cuando tenemos una reunión familiar, o de otro tipo, porque suele asegurar el éxito en la mesa para mis carniceros, que son pocos, pero delicaditos. Otra manera de presentar y degustar una receta, quizás no apropiada para unos y diferente para otros, que sobre gustos nada hay escrito.
A veces introduzco algunos  cambios, en todo, para que las cosas no se conviertan en rígidas y aburridas, ni lo sean para los que me rodean; experimento con pequeños temas que me sirven para aprender y con ello crecer. En la cocina curiosamente, es donde menos lo hago, pero estoy en ello, cada vez me atrevo más, si bien, todo no lo comparto cuando no sale a mi gusto. Hoy sí que os dejo mi pequeña obra, que ahora que la veo parece un trono de varales con esos dos palos de brocheta sujetando la carne. Pues más creativo aún, ea.



Ingredientes:

-1 solomillo de cerdo (300 g)
-1 vasito de brandy
-Aceite, sal y pimienta (puse negra y roja)
Para el relleno:
-Bacon y queso
-Manzana y nueces
-Jamón york y dátiles



Preparación:

Limpiamos el solomillo de telillas y grasitas que pueda tener. Corté la puntas para cuadrar la pieza y las guardé para otra preparación, unas lentejas por ejemplo. Lo colocamos sobre una tabla y hacemos cortes perpendiculares sin llegar a la base, tantos como admita el trozo. Vamos rellenando las incisiones con los ingredientes que más nos gusten, yo fui poniendo un trozo de bacon y queso en un hueco, un trocito de manzana y un par de nueces en otro, un trocito de jamón y un par de dátiles a continuación y vuelta a repetir en los siguientes hasta rellenarlos todos. Cortaremos los ingredientes del tamaño de los huecos a rellenar. Ahora con un par de palos de brocheta atravesamos la carne de punta a punta de forma horizontal para que se mantenga y no se abra, así no perderá la forma. Salpimentamos. Colocamos en una fuente para el horno, que tendremos precalentado a 190 grados, regamos con un hilito de aceite de oliva y un vasito de brandy. Introducimos al calor el tiempo que necesite, va a depender del tamaño de la pieza, yo lo tuve 25 minutos. Sacamos, regamos con el juguito que hay en la fuente y listo para comer.


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viernes, 6 de septiembre de 2019

Revuelto de bacalao con patatas

Parece que últimamente me ha dado por los revueltos, y lo cierto es que sí, me gustan y son tan apañados y rápidos de hacer que no pongo nada de empeño en resistirme a su elaboración. Hoy le ha tocado al bacalao, otro asiduo de mi cocina por la variedad de preparaciones a las que se adapta y la facilidad de encontrarlo durante todo el año, ya sea fresco o desalado. Aún hace calor para dedicar mucho tiempo a la comida y como mi estimado otoño está cerca, ya habrá lugar de esmerarse algo más en platos calientes. Vuelvo a poner patatas en el revuelto, así solo hay que acompañar con ensalada, la verdad es que pelín perezosa sí que estoy, eso de que en septiembre se vuelve con la pilas cargadas no es del todo cierto, el verano sigue con su calidez natural, las tareas se acumulan tras unos meses con menor actividad y el cuerpo, mi cuerpo, no responde con la energía que debiera. Poco a poco hay que engancharse a la regularidad de la vida, que trabajito cuesta a veces. Por lo tanto tiro de recetas sencillas, que no simples, para estar bien comidos sin mucho esfuerzo. Y de maravilla!



Ingredientes:

-2 patatas medianas
-280 g de bacalao desalado
-1 cebolla
-4 huevos
-Aceite y sal



Preparación:

En primer lugar preparo las patatas, las pelo, lavo y troceo como para tortilla. Las frío en abundante aceite, saco a un papel absorbente y reservo. Pico la cebolla menuda y en un poco de aceite de freír las patatas comienzo a rehogarla. El bacalao se trocea menudo, como de un centímetro, y cuando la cebolla está pochadita, se añade a la sartén. Se cocina todo junto hasta que se pierda el líquido que suelta el bacalao. Se añaden las patatas fritas, se baten los huevos con un poco de sal y se agregan, para que a fuego medio se vaya haciendo el revuelto. Una vez se haya cuajado el huevo se sirve y es conveniente consumirlo enseguida, jugoso, para que no se endurezca, que es lo que le ocurrió al mio mientras hice las fotos



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martes, 3 de septiembre de 2019

Zarangollo murciano

Estoy de vuelta, no de todo, solo de mis vacaciones blogueras, tampoco virtuales, que mis garbeos me he dado por la red, móvil en mano. Sigo donde lo dejé, así que toca verdura y como he estado cerca de la provincia de Murcia, hoy traigo un zarangollo típico de la zona que está buenísimo. Le he puesto patata para que llene un poco más, si bien en algunos lugares solo lleva el vegetal y el huevo. Nada más fácil para apañar una comida en cualquier momento que se nos presente, se acompaña  de una buena ensalada y quedamos comos perfectos anfitriones, sacia y contenta al comensal más delicado. Otra forma de consumo es ponerlo sobre unas tostas recién hechas y lo dicho, para no dejar ni las migas.
Seguir el lema "donde fueres haz lo que vieres" suele dar buen resultado, amplia y diversifica el menú habitual, además de enseñarnos a preparar, los productos de la huerta en este caso, con ideas autóctonas y a menudo económicas.  A mi me encanta que haya servido para comenzar mi nuevo curso virtual.



Ingredientes:

-1 calabacín
-1 patata
-1 cebolla
-3 huevos
-Aceite y sal



Preparación:

Pelamos y troceamos la patata y el calabacín como para tortilla. Pelamos y troceamos también la cebolla no muy menuda, el tamaño de todas las verduras debe ser aproximado. En un fondo de aceite las freímos a fuego medio, o al mínimo para que queden más melosas, subiéndolo al final hasta que se consuma el líquido que sueltan. Sazonar.  Cuando estén tiernas se baten los huevos, se baja el fuego un poco y se revuelve el conjunto hasta que los huevos queden cuajados. Se deben consumir inmediatamente, pues es cuando está en su punto y es más rico.


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martes, 30 de julio de 2019

Salmorejo de mango

Hay platos tradicionales que hemos reinventado utilizando la oferta de nuevos productos que encontramos en el mercado. Uno de los que más consumo es el mango. Empecé a ponerlo en ensaladas para descubrir poco a poco que en otras preparaciones va de maravilla, una de ellas, el salmorejo. Cuando vi en el blog de Concha su salmorejo de melón, pensé que dando el cambiazo a éste componente por el sabor pelín ácido y dulce del mango, también quedaría muy bien. Y sí, para mi ha sido una revelación. Muy buena la idea de incorporar unas almendras, aunque aumenta el espesor, ahora sé que son imprescindibles por ese gustillo que se deja notar en el paladar. Cuánto aprendemos en la blogosfera! Por eso me tiene tan enganchada, además de por otras golosinas. Pero una desconexión se necesita, disfrutar de otras cosas sin tanto apego a la tecnología es obligado. Todos, o casi, lo hacemos, por algo será. Me despido hasta septiembre, no sin antes desearos el mejor agosto, ahora que hemos vuelto a poner el pié en la luna y recordado el último recital de los Beatles.


Ingredientes:

-100 g de pan
-50 g de almendra cruda y pelada
-500 g de mango (limpio)
-Agua
-1 diente de ajo pequeño
-Aceite y sal
-40 g de maíz frito



Preparación:

Troceamos el pan, mejor del día anterior, y lo colocamos en un cuenco grande. Lo mojamos con agua, en principio será para remojarlo un poco, después para regular el espesor. Pelamos y troceamos la carne del mango, añadimos al pan junto con las almendras y el diente de ajo pelado. Ponemos un chorreón de aceite y sal. Trituramos según la textura que nos guste, más gruesa o fina, si os parece que queda muy consistente se añade agua. Probamos para comprobar que está a nuestro gusto o aumentar algún ingrediente. Dejamos enfriar en la nevera. En el momento de consumir, adornamos con maíz frito que habremos picado groseramente entre dos papeles vegetales golpeándolo con un rodillo. El toque saladito crunch, le va muy bien para contrarrestar el sabor dulzón del mango.


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viernes, 26 de julio de 2019

Goxua

Este postre lo conocí hace muchos años de la mano de Karlos Arguiñano, es originario de Vitoria y significa literalmente "dulce". Consta de tres partes: nata montada, bizcocho y crema pastelera; yo he modificado la alternancia de capas poniendo el bizcocho en primer lugar, me parece más cómodo de preparar, o quizás tenga esa costumbre adquirida en otras recetas, no se. También he utilizado magdalenas que tenía, pelín duritas, que al final es más o menos lo mismo y me da pie a convertirlo en receta de aprovechamiento; si es que soy más apañada...  (ejem). Lo he presentado en vasitos, aunque en origen se hacía en cazuela de barro, yo creo que al ser un postre bastante saciante es conveniente que las raciones sean pequeñas, pues llenan lo suyo y después de una comida, ya se sabe. Pero no os privéis de probarlo, merece la pena, y si después hay que dar un paseo para bajar el menú, tampoco nos va mal. Quizás sea la excusa perfecta para hacer las dos cosas.



Con esta receta participo en el proyecto 1+/- 100, desperdicio 0, iniciado por Marisa, destinado al reciclaje, la reducción de desperdicios, el ahorro y la defensa del medio ambiente.

                                                                                      


Ingredientes:

-2 magdalenas
-1/2 vaso de café
-500 ml de leche
-2 huevos
-30 g de harina de maíz (3 c/s)
-100 g de azúcar
-250 g de nata para montar (35 % de materia grasa)
-1 c/s azúcar
-Guindas en almíbar



Preparación:

Del medio litro de leche separamos un vasito para desleir la harina de maíz. Ponemos a calentar la leche. Mezclamos los huevos con el azúcar y la leche con la harina de maíz. Volcamos la leche caliente poco a poco sobre la mezcla al tiempo que removemos con una varilla. Volvemos a poner en el cazo y llevamos a fuego medio, moviendo hasta que espese. Troceamos las magdalenas, de un centímetro y medio más o menos de grosor y ancho del fondo de los vasitos donde las vayamos a colocar. Con una cuchara mojamos con el café hasta que empapen. Cubrimos con la crema pastelera hasta la mitad de los vasos aproximadamente. Para montar la nata solo hay que tenerla bien fría de la nevera, poner una cucharada de azúcar, si no os gusta muy dulce y montar con una varilla eléctrica hasta que haga picos. Si disponemos de una manga pastelera, la colocamos sobre la crema en la forma que nos guste, y si no, con una cuchara. Decoramos con una guinda.


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