martes, 28 de julio de 2020

Mejillones en escabeche

Tener unos mejillones en escabeche preparados para cuando nos apetezca un bocado, y no necesariamente en aperitivo, es una gran idea. La receta se la robé a mi amiga Puri, ella que todo lo hace con sumo cariño, sabía que no me iba a defraudar. Si los mejillones están ricos, no digo ná de la salsa, como te despistes (y aviso que es muy fácil hacerlo) empiezas a mojar pan como si no hubiera un mañana. En ocasiones tiro de conservas por ahorrar tiempo y trabajo, pero no se tarda tanto en hacerlos caseros y si te duran (en mi caso no fue así) dos o tres dias tapados en la nevera, están igual de ricos.
Con ellos me despido hasta septiembre, la blogosfera está descansando también, pocos son los que quedan guardando el campamento, pero es necesario desconectar un tiempo para volver con más energía y ganas. A todos y todas os deseo un buen verano.



Ingredientes:

-1 kg de mejillones
-3 ó 4 dientes de ajo
-2 hojas de laurel
-2 c/s de pimentón
-Una pizca de sal
-200 ml de aceite
-100 ml de vinagre
-1 vaso de vino blanco



Preparación:

Limpiamos muy bien los mejillones. En una cazuela amplia ponemos el vino y echamos los mejillones. Vamos moviendo la cazuela de vez en cuando en círculos para que se hagan por igual, en cuanto se abran los sacamos. Les quitamos las valvas y los pelos interiores y dejamos escurrir. En un cazo ponemos el aceite con los dientes de ajo laminados. Dejamos confitar a fuego lento 15 minutos, no tienen que hervir, solo que se caliente el aceite. Añadimos las hojas de laurel. Cuando estén confitados los retiramos del fuego y los dejamos templar un par de minutos. Ponemos el pimentón, la sal y removemos bien, incorporamos el vinagre. Mezclamos. Añadimos los mejillones e integramos bien todo. Ponemos el escabeche en una fuente con tapadera, dejamos enfriar y metemos en el frigo. Dejamos reposar, mejor de un día para otro. Y a disfrutar.


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viernes, 24 de julio de 2020

Coca de trampó

La coca de trampó me entró por los ojos la primera vez que la vi, hace ya... Pero como no me llevo muy bien con el tema masas, la fui dejando pasar. Después hice mis pinitos con algunas y bastante buen resultado, así que ya con algo de experiencia me animé a prepararla. La masa me quedó perfecta en crudo, no se si al llevar, la verdura encima, cuando la saqué del horno, me pareció poco hecha por el fondo, por eso la dejé algo más del tiempo recomendado. No tiene sabor a crudo, pero le falta el toque crujiente. La verdura por su parte no ha podido quedar más jugosa y el conjunto estaba muy rico. Son gajes de mi primera vez, espero ir mejorando con la práctica porque lo que tengo claro es que voy a hacer más veces este plato tradicional de la cocina mallorquina, pues con su baño mediterráneo nos deja el mejor sabor de una cultura gastronómica que nos es cercana.



Ingredientes:

Masa:
Para las medidas, utilicé un vaso de 200 ml
-1 vaso de agua
-1/2 vaso de aceite
-1/2 vaso de cerveza
-1 pizca de sal
-500 g de harina
Relleno:
-1 pimiento rojo
-1 cebolla
-2 tomates maduros
-1 diente de ajo
-Sal, pimienta, pimentón y aceite



Preparación:

Mezclamos en un bol el aceite, la cerveza, el agua y la sal. Vamos incorporando poco a poco la harina, el resultado tiene que ser una masa elástica y moldeable. Reservamos tapada con un paño.
Troceamos las verduras en trozos medianos, laminamos los ajos y aliñamos todo con las especias, sal y aceite. Extendemos la masa sobre una bandeja de horno haciéndole un poco de pared lateral para que las verduras estén recogidas, la pinchamos con un tenedor y vertemos el relleno teniendo cuidado de no echar mucho líquido, solo las verduras o la masa se ablanda. Introducimos en el horno unos 40 minutos a 180 grados. Yo la tuve quince minutos más, tapada.


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martes, 21 de julio de 2020

Ensalada campera

Una ensalada campera se compone de un ingrediente base que es la patata cocida en trozos, a la que se añaden pimientos verdes o rojos, cebolla, tomate, aceitunas, atún,... , un abanico de posibilidades que se abre a la imaginación o gusto de quien la prepara. No lleva mayonesa para unir el popurrí, sino una vinagreta sencilla. Esta receta humilde, que en pocas mesas falta en verano por su sencillez de elaboración y su versatilidad, puede ser un entrante perfecto o acompañar una carne o un pescado. Se toma fresquita, pero yo prefiero no meterla en la nevera, la patata me gusta de la olla directamente o la encuentro algo tiesa, aunque cada cual que haga lo que considere. Siempre asocio estas patatas con el verano, por supuesto se pueden comer en cualquier época del año, al igual que otras ensaladas, pero en mi disco duro cerebral las tengo grabadas con la caló y así las hago.
Venga, os invito a un platito, los que aún andéis por la blogosfera, que son cada vez menos. Así tocamos a más.



Aprovecho la entrada de hoy para participar, antes de mi descanso estival, en el proyecto de Marisa 1+/-100, desperdicio 0. En esta ocasión lo hago con un salvamanteles de patchwork que he cosido con trozos de tela que tenía en casa. Por primera vez no lo hago con una receta, pues el reciclaje lo podemos hacer de más de una forma. La idea me la inspiró Elisa y por eso me he decidido a colaborar también con mis trapitos. Espero que os guste.



Ingredientes:

-2 patatas medianas
-2 huevos
-2 tomates pera
-1 cebollita
-1 pimiento verde
-1 lata de atún en aceite de oliva
-15 olivas negras
-Aceite, vinagre de manzana y sal



Preparación:

Lavamos bien las patatas, las ponemos en una olla que las cubra de agua, con piel, hasta que al pincharlas con un cuchillo o un tenedor estén tiernas. Cocemos los huevos, diez minutos. Mientras, troceamos los tomates pequeños, yo le quito las semillas, pero se las podéis dejar. Picamos también el pimiento, al que le quitamos el rabito y las semillas. Pelamos y picamos la cebolla o cebolleta, lo que más os guste. Cuando estén las patatas cocidas las sacamos a un plato para que enfríen un poco pues hay que pelarlas. Las troceamos en cubos regulares y las vamos poniendo en un cuenco. A continuación añadimos el resto de ingredientes, el atún con su aceite y todo. Les ponemos un poco más de aceite, vinagre y sal. Mezclamos. Los huevos los dejo para incorporarlos al final, con la intención de que no se rompan demasiado, así que una vez integrados todos los componentes, pelamos, troceamos y añadimos los huevos. Y lista para comer. Si la queremos fresquita, se guarda en la nevera tapada.



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viernes, 17 de julio de 2020

Bizcocho de naranja almibarado

Si os gusta el bizcocho de naranja, os invito a probar éste, más jugoso y dulce, quizás no podáis dejar de saborearlo. En cuanto lo ponemos en la mesa y comenzamos a trocearlo, el ambiente se inunda del aroma almibarado y suave que desprende. Para esas sobremesas y meriendas en las que nos apetece regalarnos algo, porque es verano, los días son largos, nos lo merecemos y porque si, es lo más. Lo encontré en un programa de cocina de Canal sur y lo amañé un poco a mi estilo, pero poco, en otras ocasiones he modificado de tal forma sus componentes que una receta se parecía a la original como un huevo a una castaña, no en este caso, me gustó casi como estaba y eso ya es un buen comienzo, también fue un buen final. Pero si no queréis que las visitas se os instalen en casa, no lo hagáis mucho, que se empieza por un trocito... y se alarga el asunto. No incluyo aquí a mis amigos virtuales, pues con el de la foto tienen para mucho tiempo.
Bueno, para terminar, diré que lo anterior es broma, me encanta que me visiten y me gustaría que alguna vez hubiera una reunión presencial entre amigos y amigas virtuales que tanto nos queremos aún sin vernos. ¿Alguien se atreve a prepararla?



Ingredientes:

-200 g de azúcar
-200 g de aceite
-4 huevos
-250 g de harina
-1 sobre de levadura
-Ralladura de naranja y canela
Almíbar:
-Zumo de dos naranjas
-Ralladura de una naranja
-50 g de azúcar glas



Preparación:

Montar con varillas eléctricas los huevos con el azúcar, añadir el aceite poco a poco, una pizca de canela y la ralladura de una naranja. Incorporar la harina tamizada con la levadura y mezclar con movimientos envolventes. Verter en un molde engrasado y forrado con papel vegetal, espolvorear con azúcar y cocinar en el horno precalentado a 180 grados durante 30 minutos aproximadamente.
Para el almíbar poner el zumo de dos naranjas, la ralladura de una y el azúcar glas, en un cazo al fuego. Hervir uno o dos minutos. Cuando saquemos el bizcocho del horno lo pinchamos y empapamos con el almíbar.


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martes, 14 de julio de 2020

Ensalada de pollo, apio y manzana

Este largo y cálido verano (preciosa película por cierto) está haciendo que ponga a funcionar mi cabeza en cuanto a recetas se refiere. Ya he preparado gazpachos, salmorejos, ensaladas, pudines, limonadas y un largo etc. Pero las jornadas son más largas que un día sin pan (que se dice en mi pueblo) y cantidad, por el sur. Así, se hace necesario incluir las proteínas en platos fríos, aunque no por ello dejamos de saborearlos con mucho gusto. Esta ensalada se la he robado a Ada Parellada, restauradora catalana, la encontré por casualidad y fue amor a primera vista, no me equivoqué, está buenísima. Los ingredientes son los que utilizo normalmente en ellas, salvo el apio y la mostaza, ésta última la he suprimido de la receta. Lo que no había probado era la buena conjugación que nace de unir sus componentes. Para terminar diré que otra cualidad de este plato es la rapidez con que se prepara; ya sea para comer o para cenar, nos soluciona la comida en un pis pas y encima quedamos como reyes, reinas en mi caso.



Ingredientes:

-200 de lechuga o mezcla de ellas
-300 de pollo a la plancha (o pollo a l'ast que haya sobrado)
-Una manzana grande Granny Smith
-75 g de apio
-100 de pepino
-50 g de nueces
-125 g de yogur natural
-20 g de miel (1 c/s)
-50 ml de aceite de oliva
-Sal



Preparación:

Sacamos los hilos del apio y cortamos trocitos pequeños. Igual la manzana. Cortamos el pollo. Picamos ligeramente las nueces. Mezclamos los ingredientes de la salsa: yogur, miel, aceite y sal. Mezclamos el apio, el pepino, la manzana y la salsa, para macerarlos mejor. Introducimos en un cuenco las hojas de lechuga y aliñamos con el preparado anterior. Añadimos el pollo y las nueces. También va bien un poquito de orégano, pero yo no se lo puse.


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viernes, 10 de julio de 2020

Paté frío de atún y gambas

Algunos ya sabéis de mi afición últimamente por las conservas, hoy las combino con unas gambas arroceras frescas y veréis que paté más rico. Lo hacemos por la mañana, nos vamos a la playa, o a otro lugar, y a la vuelta lo encontramos fresquito en la nevera. Es muy fácil de acompañar, o simplemente sobre unas tostadas, porque puede ser aperitivo o comida, eso va en gustos. Ahora se lleva mucho lo de "dipear", si en vacaciones se os presenta una jauría humana de veinteañeros, así de pronto, que empiezan a rebuscar en la cocina a ver que hay de comer, más vale tener algo por el estilo para picar o lo dejarán todo pelado. Este pastel va triturado entero toscamente para comerlo con mayor comodidad, untado o con tenedor, si disfrutamos de ocio, que se note hasta en eso. El verano requiere estos platos frescos y deliciosos que aguantan en el frigo, pues los horarios también son a discreción. Espero que os guste y os sirva para rellenar alguna ocasión.



Ingredientes:

-3 latas de atún en aceite (240 g)
-300 g de gambas arroceras
-2 dientes de ajo
-3 pimientos del piquillo (yo puse pimiento asado)
-5 huevos
-3 rebanadas de pan
-3 c/s de tomate frito ( si es casero mejor)
-1 copita de brandy
-1 vaso de nata (200 ml)
-1 vaso de leche (200 ml)
-Aceite, sal y pimienta
-Mayonesa para cubrir



Preparación:

Pelar las gambas y los ajos y empezar a sofreirlos en unas cuatro cucharadas de aceite, ambos picados. Sazonar y verter el brandy, flamear y cuando se apague la llama añadir la nata. Dejar hervir un par de minutos y apartar. Disponer en una jarra el atún escurrido, los pimientos asados, el vaso de leche, los cinco huevos, el pan sin corteza, el tomate frito, sal y pimienta. Triturar y verter en un cuenco, agregar el sofrito de gambas y mezclar bien. Verter sobre un molde con la base cubierta de papel vegetal. Llevar al horno precalentado a 180 grados y al baño María, unos 45 minutos aproximadamente. Pinchar con un palo de brocheta para comprobar que está hecho por el centro, si no es así, hornearlo un poco más. Sacar, dejar enfriar, poner en una fuente o plato y cubrirlo con la mayonesa. Listo para consumir.


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martes, 7 de julio de 2020

Judías verdes al ajillo con gambas

A menudo son los platos sencillos los que me sorprenden, de los muy elaborados quizás espero mucho y por eso les exijo más. Pero cuando con unos pocos ingredientes y escasa preparación descubro una gran receta, no puedo por menos que rendirme a su perfección. No se si alguien la ingenió o simplemente se la encontró por casualidad, poco importa, o tal vez sí, porque los grandes inventos también son pequeños; estas judías verdes, quien las cocinara por primera vez, acababa de descubrir una importante fórmula, la que imprime a unas vainas, con tres componentes: ajo, perejil y vino (las gambas son un extra) uno de los sabores más ricos de la gastronomía. Mis argumentos sobre una cocina fácil quedan patentes en mis platos, y no es que me cierre a ninguno más, solo que mi tarea culinaria es la que es y la que veis. Estoy dispuesta a escuchar la que os gusta a vosotros y con la que os sentís más cómodos.



Ingredientes:

-500 g de judías verdes (he utilizado la redonda)
-500 g de gambas
-3 dientes de ajo
-1 copa de vino blanco
-2 ramas de perejil
-Aceite y sal



Preparación:

Limpiar las judías cortándole las puntas y sacando los hilos laterales si los tuvieran. Cocerlas en agua hasta que adquieran el punto que os guste, nosotros las preferimos tiernas. Colar y reservar. Pelamos y fileteamos los ajos, los doramos sin dejar que se quemen, añadimos las gambas peladas, cocinar brevemente, añadir las judías verdes. Salpimentar, verter la copa de vino blanco, espolvorear el perejil picado y dejar cocinar a fuego fuerte hasta que el vino se haya evaporado casi al completo. Y listas para degustar o acompañar algún plato.


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