viernes, 18 de mayo de 2018

Espaguetis frutti di mare

Como su nombre indica, estos espaguetis van acompañados de frutos del mar. Al ser una receta sencilla, aconsejo que el producto sea de buena calidad, pues es la enjundia del plato, lo que le da sabor y presencia. Reconozco que para mi es fácil adquirirlo, ya que con darme una vuelta por el mercado obtengo cantidad de posibilidades bastante combinables, aunque a veces solo es cuestión de gustos. Para ésta preparación he elegido almejas, gambas y mero; si os apetece un choco, calamares u otro pescado, también os quedará perfecto, no hay porqué cerrarse a determinados ingredientes, el abanico puede ser muy amplio. Personalmente pienso que el queso no le va, lo que no es compartido por la mitad de la familia que no saben vivir sin él, así que lo pongo en un cuenco aparte y que se sirva quien quiera. Es comida ésta de plato único, si acaso acompañarla con una ensalada, es completa y saciante, para mí exquisita, pero como muchos ya sabéis me encanta el pescado y no soy nada objetiva a la hora de valorar cualquiera de sus elaboraciones, por lo que os invito a probarla si aún no lo habéis hecho, y contadme vuestras impresiones.



Ingredientes:

-250 g de almejas
-250 g de gambas
-250 g de mero
-2 dientes de ajo
-250 g de espaguetis
-400 g de tomate triturado
-Aceite y sal



Preparación:

Ponemos las almejas limpias y lavadas en un cuenco con agua y sal para que eliminen la arena que pudieran tener. Pelamos las gambas. Troceamos el mero, que compré limpio, en taquitos. Pelamos los dientes de ajo y los laminamos. En un fondo de aceite ponemos los ajos a freír y antes de que tomen color añadimos el mero y las gambas. Damos unas vueltas hasta que cambien de color, momento en el que sacamos a un plato y reservamos. En la misma sartén volcamos las almejas, tapamos y esperamos a que se abran, apartamos también. Si el aceite que queda en la sartén está limpio, echamos el tomate triturado, si no, lo reponemos. A este tomate le ponemos un poco de sal y dejamos freír, cinco minutos antes de retirarlo del fuego añadimos el pescado y cocinamos todo junto para que se integren los sabores y el pescado se termine de hacer. Cocemos la pasta siguiendo las indicaciones del fabricante, escurrimos y mezclamos con la salsa. Servimos inmediatamente.


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martes, 15 de mayo de 2018

Bizcocho de chocolate sin horno

Hace días que por un problema no puedo utilizar el horno, pero no hemos querido privarnos de un bizcocho casero, así que buscando, buscando, me encontré esta receta que nos supo a gloria en cuanto la probamos. Nos encantó su sabor y su textura y la poca dificultad de elaboración. No había preparado ninguno al baño María, ha sido el primero y ya adelanto que no será el último, nos ha parecido hasta más jugoso y eso que en el tema tiempo de cocción he estado un poco perdida, por la falta de experiencia supongo. Espero cogerle el tranquillo a esta técnica para no depender tanto del horno y poder superar con nota cualquier desavío. Yo creo que he tenido un buen comienzo.
Esta receta la vi en:Tonino cocina



Ingredientes:

-4 huevos M
-125 ml de yogur natural
-200 g de azúcar
-200 g de harina de trigo
-16 g de levadura
-4 c/s de cacao desgrasado
-120 ml de aceite de girasol
-Esencia de vainilla



Preparación:

Preparamos el molde que tendrá que caber dentro de una olla, no será desmoldable para evitar que entre agua. Lo pintamos con aceite o mantequilla, ponemos en la base un papel de hornear y espolvoreamos cacao. En un cuenco batimos los huevos con el azúcar. Añadimos el yogur, la harina y la levadura tamizadas. Mezclamos e incorporamos el cacao, el aceite y una cucharada de vainilla. Seguimos mezclando hasta obtener una masa uniforme. Volcamos en el molde preparado. Lo ponemos dentro de una olla con unos tres centímetros de agua y un paño de tela en el fondo, para evitar que baile demasiado, tapado con un papel de aluminio. Colocamos a fuego medio hasta que lo oigamos traquetear, momento en el cual bajaremos el fuego. En la receta original se aconsejaba mantener 50 minutos, después pincharlo y si salía limpio el palillo, apagar el fuego, pero yo lo tuve hora y media porque parecía no terminar de cuajar por dentro. Después me di cuenta que al dejarlo enfriar dentro de la olla el proceso de cocción sigue, aunque en menor proporción. Depende también del molde, la olla, el fuego que pongamos, por eso aquí hay que sacar a flote el sentido común y después de pinchar el bizcocho saber que unos diez minutos más seguirá cociendo. Cuando esté casi frío lo sacamos de la olla, desmoldamos y quitamos el papel del fondo. Listo para consumir.


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viernes, 11 de mayo de 2018

Cerdo estofado con verduras

La ventaja de estofar la carne es guisarla tierna en su propio jugo tras una cocción lenta y prolongada. Ésta técnica me gusta especialmente para la ternera y el cerdo donde junto a la salsita que se forma con todos los componentes integrados, degustamos el rico fondo resultante. A propósito de la receta, quiero rescatar hoy una frase del doctor Gregorio Marañón: "El cerdo ha salvado más vidas que la penicilina." Y es que el valor nutritivo de este animal ha evitado mucha hambre en épocas de carestía, lo que se ha traducido en salud. Además, la matanza suponía un punto de reunión familiar y social para compartir el trabajo y la comida, y levantaba el ánimo de la gente en tiempos difíciles. Que conste que estoy en contra de cualquier tipo de maltrato animal, considero que nunca debe utilizarlo la industria cárnica y hay que exigirle todas las garantías, pero también respeto la opción de las personas que como seres omnívoros que somos comemos de todo. Este apunte no tiene más valor que mi opinión, no quiero entrar en un debate que no conduciría a nada, simplemente me apetecía expresar mi sentir al respecto.  Y como ya lo he hecho, voy con la receta.



Ingredientes:

-1 kg de magro de cerdo
-1 cebolla
-1 manojo de ajetes frescos
-1 tomate
-1 c/s de carne de pimiento choricero
-1 vaso de vino fino
-250 g de judías verdes
-250 g de calabaza
-1 pastilla de caldo de carne
-Agua
-Aceite y sal



Preparación:

Troceamos el magro si no lo ha hecho el carnicero. Lo ponemos a sofreír en un fondo de aceite. Cuando haya cogido color, añadimos la cebolla picada. Rehogamos e incorporamos los ajetes limpios, solo hay que quitarles la primera capa y las hojas verdes feas, los puse enteros. Agregamos el tomate rallado, el pimiento choricero y el vino fino. Sofreír el conjunto. Añadimos las judías limpias y troceadas, mejor pedazos grandes, al igual que la calabaza. Cubrimos de agua y ponemos la pastilla de caldo y un poco de sal. Llevamos a fuego vivo y bajamos al mínimo cuando esté hirviendo. Dejamos cocinar hasta que la carne esté tierna, yo lo tuve una hora aproximadamente.


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martes, 8 de mayo de 2018

Tortitas de cabracho

Cuando el pescado no es atractivo por su apariencia o por la cantidad de espinas que contiene, pero es sabroso y nutritivo como el que más, colocarlo limpio dentro de unas tortitas se convierte en una forma perfecta de comerlo, es más, si no comentáis nada del relleno ni sabrán lo que es. Quedan suaves y gustosas y en caliente o en frío no tienen desperdicio. He empleado el cabracho porque además de tener una carne blanca riquísima, el caldo resultante de blanquearlo es muy bueno para cualquier guiso, sopa o arroz en el que lo incorporemos. Todo se aprovecha de este pez rosáceo de dañinas púas que ha dado a la gastronomía afamadas recetas, para la historia quedará el pastel de cabracho de Juan Mari Arzak entre otras. Y es que aunque sea un pescado difícil de manipular, ya nos buscamos las mañas para sacarle el mejor partido y no privarnos de las estupendas posibilidades culinarias que ofrece. Una de ellas es la que hoy propongo, espero que os guste tanto como a nosotros y veréis como hasta los antipescados se rinden a su gracia.



Ingredientes:

-2 cabrachos ( 250 g aprox. de carne limpia)
-3 huevos
-3 dientes de ajo
-2 ramitas de perejil
-100 ml de cerveza
-150 g de harina
-Aceite, sal y pimienta.



Preparación:

Al pescado solo hay que quitarle las tripas y escamas, ya que lo blanquearemos en agua, solo el tiempo necesario para que su carne se despegue de las espinas, unos 10 ó 15 minutos. Sacamos del agua y lo dejamos templar para poder limpiarlo sin quemarnos. El agua resultante de cocerlo la utilizamos para otra receta, enriquece mucho la preparación. Cuando tengamos la carne del pescado limpia, lo cortamos en trocitos pequeños, lo ponemos en un cuenco y vamos añadiendo los ajos picados con un par de ramitas de perejil, los huevos batidos, la harina, sal, pimienta y por último la cerveza. Mezclamos los ingredientes muy bien. Ponemos una sartén al fuego con medio vasito de aceite y vamos echando cucharadas de la masa que se irán formando tortitas redondeadas. Cuando estén hechas por un lado, le damos la vuelta y hacemos por el otro. Sacamos a un papel absorvente y ya están listas para degustar.


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viernes, 4 de mayo de 2018

Tortilla de guisantes

Con los guisantes me ocurre igual que con las habas, como más me gustan son crudos, pero algunas veces hago esta tortilla para mi santo varón que los desgrana con sumo gusto sabiendo que van destinados a tal fin. Desde siempre la he visto cocinar en casa, de pequeña era yo la que ayudaba a mi abuela en la tarea de eliminar las vainas, entonces éramos más comensales y las cantidades aumentaban, nos llevaba un rato reunir los granos. Cuántas cenas nos habrán solucionado, hoy presento una tortilla, pero su uso en la cocina puede ser tan amplio como se nos ocurra. Y quien tenga la suerte de cultivarlos en un huerto, podrá servirse de ellos todo el año congelándolos, además de alegrarse la vista viendo crecer y brotar sus plantas. Espero que sea del agrado de todos y que Concha Cabello la tenga en cuenta para el "Club de la Tortilla Perfecta". Yo creo que no falta mucho para conseguir un record guinnes tortillero. Que no decaiga el ánimo!



Ingredientes:

-250 g de guisantes frescos desgranados
-2 cebolletas (250 g aprox.)
-3 huevos
-Aceite y sal


Preparación:


Después de desgranar los guisantes, limpiamos y troceamos las cebolletas en juliana o en cuadraditos no muy pequeños. Los ponemos en un fondo de aceite con un poco de sal, a fuego bajo para que se vayan haciendo poco a poco y en su jugo. Yo tapé la sartén hasta que la verdura estuvo tierna y después la destapé para que evaporaran los jugos. Batimos los huevos y les incorporamos la verdura. En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y volcamos la mezcla anterior. Ponemos a fuego medio-bajo y la dejamos cuajar por un lado, después con cuidado y un plato damos la vuelta a la tortilla y la dejamos hacer por el otro lado. Si no tenemos seguridad de que esté bien hecha en su interior podemos meterla en el microondas dos minutos y quedará estupenda.


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martes, 1 de mayo de 2018

Marmitako de sepia

Hasta ahora, ingenua de mi, pensaba que el marmitako es un guiso que se hacía siempre con atún o bonito, aunque sepa que su nombre se debe a la marmita, recipiente donde se prepara. No fue hasta que vi a Arguiñano, que lo hacía de calamares, cuando me enteré que se podían utilizar otros pescados. Como el calamar lo encontré a un precio leonino en el mercado, decidí hacerlo con sepia, más asequible. Para mi es casi un clon de las "papas con choco" gaditanas, con alguna variación en ingredientes, pero casi idéntico sabor, muy rico en ambos casos. Lo hemos comido con muchas ganas sabiendo que el cuchareo tiene los días contados y a los que nos gusta lo echamos de menos en los largos y calurosos veranos andaluces. Un plato sencillo de hacer y de comer que solo con una ensalada que lo acompañe quedará perfecto para el almuerzo. Bueno, un vinito blanco también le va de maravilla. Y nada más, disfrutad hoy del día del trabajo con un merecido descanso.



Ingredientes:

-2 sepias medianas
-1 cebolla
-1 pimiento verde
-1 cabeza de ajos
-1 hoja de laurel
-1 tomate
-2 c/s de carne de pimiento choricero
-1 vaso de vino fino
-2 ó 3 patatas
-Aceite y sal



Preparación:

Pedimos al pescadero que nos limpie la sepia. Yo la troceé a mi gusto en casa, pero también lo hacen estupendamente ellos. La ponemos en un fondo de aceite con el fuego fuerte para sellarla. Añadimos la cebolla picada menuda y la rehogamos con la sepia. Añadimos el pimiento en rodajas, la cabeza de ajos limpia entera y la hoja de laurel. A continuación el tomate rallado y la sal, cuando esté sofrito ponemos las dos cucharadas de pimiento choricero, yo lo compré ya preparado, y el vino. Cuando éste haya evaporado vertemos agua dos dedos por encima del sofrito, tapamos y llevamos a ebullición, bajamos el fuego y dejamos que se integren los sabores unos diez minutos. Incorporamos las patatas y las dejamos cocer en el guiso hasta que estén tiernas, momento en el que estará hecho y podemos retirarlo y empezar a comer.


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viernes, 27 de abril de 2018

Pepinillos rellenos

Según el diccionario de la Real Academia Española, una tapa es en su octava acepción una pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida. Pero lo cierto es que el tapeo nació hace menos de un siglo como una humilde comida de subsistencia, después, "siendo un modo distraido de comer sin darse cuenta" (Juan Ferragut) pasaría a ser uno de los pilares de la marca España. Hoy vengo en modo documental  porque me apetecía conocer el origen del aperitivo, aunque también hay mucha leyenda al respecto como todo lo que se convierte en típico, pero como los cuentos me encantan, no me importa en demasía la credibilidad que tengan. Me ha parecido apropiado, ya que estamos a las puertas del finde, proponer estos bocaditos de pepinillos, frescos y ligeros, para esos momentos de relax que quizás podamos darnos. Nos abrirán el apetito, que para eso están pensados, y llenarán de sabor ese piscolabis que tanto nos gusta a algunas. Acompañados de un poco de historia son aún más apreciados ¿no creéis? Pues ya me contáis.



Ingredientes:

No voy a poner cantidades porque el número de piezas va a depender de los comensales que se apunten al aperitivo, pero tampoco es necesario.
-Pepinillos medianos
-Queso fresco
-Pimiento morrón
-Anchoas



Preparación:

Se secan los pepinillos, se abren por la mitad, si es necesario a la parte que va a soportar la base se le corta un trocito para que tenga estabilidad. Sobre la mitad del pepinillo se coloca el pimiento cortado del mismo tamaño, sobre él se pone el queso de la misma forma y se termina con la anchoa doblada, se tapa con la otra mitad del pepinillo y se pincha con un palillo para que no se deshaga. Se hacen tantos como nos apetezcan de la misma forma o cambiando la posición de los componentes si nos es más cómodo para prepararlos.


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