martes, 16 de julio de 2019

Brócoli asado al parmesano

Ya estoy de vuelta de mis mini-vacaciones, cortitas, pero aprovechadas que es lo importante, dispuesta a meterme en faena ya y subir receta nueva. Siempre os echo de menos.
Comenzaré diciendo que el brócoli me gusta; solo cocido con un poquito de aceite ya me lo como bien. Pero quise tantearlo al horno, embadurnado de queso y también de aceite y sal. Veinte minutos después tuvieron la culpa de que ahora sea de mis verduras preferidas. Os animo a probarlo si sois de los que cuando lo veis torcéis el gesto, seguramente lo habréis comido poco, también me ocurrió a mi en un tiempo, y ahora con verlo se me alegra la vista. Esta receta formará parte de mi fondo de armario gastronómico, es de las que se repiten una y otra vez porque dejan huella en el paladar y nos sirve de aperitivo, guarnición o cena sin que pese, algo relevante en estos días en que el cuerpo va muy destapado. El concepto "comida sana, rica y ligera"  adquiere máximo significado en esta preparación.
Felicidades a todas las Carmenes de la blogosfera en su día.



Ingredientes:

-250 g de brócoli (solo los ramitos)
-60 g de queso Grana Padano
-Aceite y sal



Preparación:

Desechar el tronco del brócoli, cortar los ramitos y lavarlos. Escurrirlos, cortarlos en láminas más o menos iguales, si el ramito es pequeño dejarlo tal cual está, colocarlos en un cuenco, ponerles sal, aceite y el queso. Mezclar bien para que se impregnen todos por igual. Colocamos un papel vegetal sobre una fuente de horno y extendemos los ramitos. Introducimos en el horno precalentado a 180 grados diez minutos, pasado este tiempo, damos la vuelta y asamos otros diez minutos. Si nos gustan un poco más tostados los dejamos cinco minutos más. Listos para consumir.


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viernes, 5 de julio de 2019

Lasaña de berenjena a la boloñesa

En multitud de ocasiones la blogosfera (la red en general) ofrece recetas conocidas, modificadas según las necesidades de cada persona, que no por ello dejan de estar ricas, ni hay porqué privarse de comerlas. Me pareció una buena idea cambiar la pasta de una lasaña por berenjena para hacerla algo más ligera, pero igualmente sabrosa; de hecho, de eso nos dimos cuenta nada más probarla porque es tan tierna y jugosa que parece que hasta nos gustó más que la original. Aunque solo son pequeñas variantes, son muy efectivas a veces y fáciles de elaborar para cubrir las exigencias de algún que otro comensal.
La semana que viene no estaré por la blogosfera porque voy a estar de viaje, pero a la siguiente sí, no me borréis todavía del mapa, que vuelvo.



La berenjena siempre la he cocinado al horno, menos en esta ocasión que acordándome de mi amiga Elisa y Marisa y su proyecto En buena onda, me he decidido por el microondas para ir dándole un poco más de utilidad. Por algo se empieza...

                                                               

Ingredientes:

-500 g de carne picada de cerdo y ternera
-1 cebolla
-2 zanahorias
-1 c/s de harina
-1 vaso de vino tinto
-2 tomates pera maduros
-2 berenjenas
Bechamel:
-1 c/s de mantequilla
-1 c/s de aceite
-2 c/s de harina
-1 vaso de leche (aprox.)
-Sal
-Queso rallado para gratinar



Preparación:

En primer lugar preparo la boloñesa. En un fondo de aceite empezamos a sofreír la carne, cuando haya cambiado de color añadimos la cebolla y la zanahoria peladas y picadas menudas. Continuamos con el sofrito y agregamos la cucharada de harina, rehogamos un poco y vertemos el vino. Sazonamos. Cuando haya evaporado el alcohol, incorporamos los tomates rallados. Freímos todo hasta que esté bien pochado.
Pelamos y cortamos la berenjena en láminas de 3 ó 4 ml aproximadamente. No las puse en agua con sal porque no me pareció necesario, ya que yo no las encuentro amargas, pero si queréis ponerlas un ratito, después hay que lavarlas y secarlas. Las ponemos en un plato que pueda ir al microondas, extendidas, y las hacemos 5 minutos a 800 w. Comprobamos que están a nuestro gusto y las dejamos enfriar un poco. En una fuente de horno (yo utilicé una de 22 x 27 cm) ponemos un poco de aceite en el fondo y extendemos con una brocha. Hacemos una cama con las lonchas de berenjena. Sobre ellas ponemos una capa de boloñesa, tapamos de nuevo con berenjenas y colocamos una nueva capa de boloñesa, terminamos con berenjenas. Me sobró boloñesa para un plato de espaguetis, pero no quise aumentar la lasaña porque quedaba muy grande para nosotros.
Ahora hacemos la bechamel. En un cazo ponemos la mantequilla y el aceite. Volcamos la harina y con una varilla vamos rehogando. Vertemos la leche a poquitos al tiempo que revolvemos hasta que obtengamos la consistencia deseada. Sazonamos, retiramos del fuego y cubrimos la boloñesa. Espolvoreamos queso rallado y gratinamos unos minutos. Si no queremos hacer la lasaña tan pesada, evitamos la bechamel y cubrimos de queso.



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martes, 2 de julio de 2019

Limonada

Esta limonada ha cumplido estupendamente con los objetivos a los que estaba destinada en un principio, porque apareció un tercero después sin haberlo planeado, muy rico por cierto.
El primero: aligerar un poco el limonero del patio de mis padres.
El segundo: hacer un refresco que ayudara con los sofocos de esa ola de calor, anunciada a bombo y platillo.
Y el tercero: preparar un bizcocho calado con el almíbar que me sobró.
¿Alguien da más? Aparte de Marisa claro.
Hacer esta limonada casera es bastante fácil. Recuerdo que mi madre la hacía mezclando zumo y ralladura de limón, azúcar y agua; a veces lo presentaba con hielo y otras en forma de granizado. Pero una vez dentro de este mundo virtual no puedes dejar de dar una vuelta por la red y mirar otras opciones, como un almíbar previo a la preparación de la mezcla o la suma de una o dos limas que añaden sabor y color. Yo le he puesto ambas cosas, que por mí no quede, y mal no ha salido, más bien al contrario, nos ha parecido rica y refrescante. Un vasito frío cuando nos apetezca, nos sentará de maravilla y pensaremos para nuestros adentros: ¡que viva el calor!



Siendo una receta muy aprovechada, espero que sea bien recibida en el proyecto 1+/- 100, desperdicio 0, destinado a la reducción de desechos, ahorro y defensa del medio ambiente. Importante colaborar y concienciarse.


                                                                                 

Ingredientes:

-6 limones
-2 limas
-500 ml de agua
-120 g de azúcar
-Cubitos de hielo



Preparación:

En primer lugar preparamos el almíbar, pues tiene que enfriarse. Ponemos el agua y el azúcar en un cazo con unas cortezas de limón y de lima. Removemos para disolver, ponemos a fuego medio-bajo tras llevar a ebullición y dejamos diez minutos, se formará un jarabe no demasiado espeso, ideal para el fondo de la limonada. Para hacer una jarra, utilizaremos unos 225 ml de este jarabe, el resto fue el que utilicé para calar el bizcocho. Vertemos el jarabe en una jarra. Cortamos los limones y las limas por la mitad, reservamos una rodaja de cada para adornar la jarra. Exprimimos el zumo de las limas y limones y añadimos a la jarra colado. Vertemos el agua fría, unos cubitos de hielo y las rodajas de lima y limón. Removemos y guardamos en la nevera unos 30 minutos para tomar fría.
Si nos parece muy dulce, añadimos agua fría, y si está ácida, un poco de azúcar.


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viernes, 28 de junio de 2019

Arroz con ajetes y setas

Este arroz nosotros lo comimos de primero, pero dada su austeridad lo he etiquetado como acompañamiento, ya que va bien a carnes, pescados, huevos,... Pese a su sencillez, sus ingredientes se complementan de forma equilibrada y sin que ninguno sobresalga, ni tampoco esté de más. Yo creo que como al arroz le va todo, pensamos que cuanto más cargado vaya mejor sabor tendrá, y no es así, se necesitan contados componentes, un caldo y mucho cariño, éste último imprescindible, para que nos quede de rechupete. Por otra parte, es una receta ideal para veganos, sé que a algunos que siguen mi blog les va a gustar por la ausencia absoluta de producto animal. Es un cereal que no falta en cualquier recetario, en frío o en caliente se consume habitualmente por ser un alimento básico en todo el mundo. Nos nutre y nos cuida de forma sencilla y saludable. Un lujo, si lo miramos bien, al alcance de todos.



Ingredientes:

-1 diente de ajo
-1 cebolla
-1 manojo de ajetes
-200 g de setas de cultivo (o las que nos gusten)
-1 puñadito de perejil
-200 g de arroz redondo
-700 ml de caldo vegetal
-Aceite y sal



Preparación:

Dorar el ajo pelado en una paellera con un fondo de aceite. Machacar en el mortero con el perejil y reservar. Freír la cebolla picada y los ajetes troceados, solo puse la parte blanca y los partí por la mitad, nos gusta encontrarlos enteros. Agregar las setas, como eran pequeñas apenas tuve que trocearlas, si son más grandes se parten a nuestro gusto. Rehogar hasta que pierdan el líquido, entonces añadir el arroz y rehogar otros cinco minutos. Verter el caldo, la cantidad va a depender de cómo nos guste el punto del arroz, yo utilicé 700 ml. Sazonar. Hervir a fuego fuerte diez minutos, añadir el majado del mortero y cocinar ocho minutos más. Reposar y servir.


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martes, 25 de junio de 2019

Coca de albaricoques

Este año he preparado coca para San Juan. La tenía guardada y bien guardada en mis "pendientes", tanto que se me había olvidado su existencia, afortunadamente hace unos días la rescaté y pude aprovechar la temporada de albaricoques, como la receta original de La rosquilla de la tía Laura indicaba. Me quedó buenísima, tan solo se me oscureció por la superficie, aunque no afectó nada al bizcocho, que pude degustar entre amigos con la buena acogida de todos.
He comenzado mi actividad "coquera" con una receta facilita, ya iré mejorando en dificultad en futuros sanjuanes, que las prisas nunca son buenas consejeras en repostería. La masa abizcochada como ésta, nada tiene que envidiar a una masa leudante, las dos son riquísimas, eso depende de quién y dónde se prepare. Para estrenarme con ella he quedado muy contenta con el resultado, la recomiendo encarecidamente.



Ingredientes:

-3 huevos grandes
-150 g de azúcar
-250 g de harina
-1 sobre de levadura
-60 g de aceite de oliva de girasol
-100 g de leche
-Albaricoques maduros



Preparación:

Separar las yemas de las claras. Trabajamos las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa. Añadimos la leche y el aceite y volvemos a mezclar. Tamizamos la harina con la levadura y la incorporamos a la masa poco a poco. Montamos las claras a punto de nieve firme y las integramos en tres veces con movimientos envolventes, con cuidado que no se bajen. Engrasamos un molde y lo forramos con papel de horno. Vertemos la masa y colocamos los albaricoques partidos en dos, sin el hueso, con la piel hacia abajo. Espolvoreamos con azúcar y horneamos a 180 grados media hora. Ojo! que enseguida se oscurece, lo podéis poner más abajo en la posición del horno (yo lo puse intermedio) o tener la precaución de taparlo con aluminio en cuanto lo veáis pasarse. Si os gusta, después de sacarlo, cuando enfríe lo espolvoreáis con azúcar glas. 


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viernes, 21 de junio de 2019

Fricasé de pollo

Receta de Julia Child. Según cuenta ella misma, "los fricasés están a medio camino entre el salteado y el estofado"; pero con el tiempo se han ido adaptando a la vida moderna donde necesitamos platos algo más ligeros. El original lleva mantequilla, harina y nata, aquí no las he puesto, ni falta que hace (que me perdone la Child), si se utiliza un pollo campero de calidad no debería ser necesario, la salsa queda suficientemente enriquecida. Mi preparación se adecúa más a nuestra cocina , donde no abundan las salsas con crema de leche, nos hemos basado en otros productos como verduras, vino, hierbas,... para potenciar sabores y texturas. Cada lugar tiene lo suyo, que diría mi madre, y como a defender la tierra no hay quien nos gane, el fricasé de pollo hoy viene españolizado. Y bien rico que estaba, la cocina olía de maravilla mientras lo preparaba y mejor sabía cuando lo degustamos. Un plato que acompañé con arroz blanco, tipo tres delicias y que repetiré en no pocas ocasiones. Para recibir el verano es perfecto.



Ingredientes:

-1/2 pollo campero grande
-4 dientes de ajo
-150 g de champiñones Portobello
-1 hoja de laurel
-2 ramitas de romero
-2 ramitas de tomillo
-75 ml de coñac
-450 ml de caldo de pollo
-2 c/s de perejil picado
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:

En una cacerola con un fondo de aceite poner el pollo salpimentado. Cuando esté dorado añadir los ajos pelados y aplastados y los champiñones partidos por la mitad. Agregar el laurel, el romero y el tomillo desmenuzado. Incorporar el coñac y prenderle fuego para flambear. Dejar que se apague, bajar el fuego y dejar así unos minutos. Verter el caldo y cocer el pollo a fuego lento sin taparlo durante diez minutos, luego tapar y dejar hacer hasta que la carne esté hecha. Pasar el pollo a una fuente y subir el fuego para espesar la salsa. En mi receta no fue necesario. Volver a introducir el pollo con el caldo y espolvorear de perejil picado.


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martes, 18 de junio de 2019

Breca con salsa de piquillos

Vistas las fotos puede parecer que hay mucha salsa para tan poco pescado, ciertamente las brecas eran pequeñas, pero cuando se prueba os puedo asegurar que te quedas con ganas de más. Los piquillos suavizados con la leche y la nata acompañan ricamente el pescado que nos guste, mejor si es blanco. En muy poco tiempo tenemos un plato sabroso con el que lucirse en la mesa, hablo con conocimiento de causa, mis comensales me felicitaron por ello, y creedme, no son facilones. La única pega que ponen siempre es el tema de las espinas, la breca tiene bastantes y aunque el pescadero me sacó los lomos, algunas quedan y hay que ir con cuidado. Otra posibilidad es optar por otras piezas como por ejemplo el rape, que solo tiene la espina central. Yo lo que hago es ir al mercado y ver lo que hay, según los que seamos en casa me decido por uno u otro, dependiendo de las preferencias que haya. Pero como cada cual conoce lo que se cuece en su cocina, queda en vuestra consideración la elección del producto. Os presento el mío.



Ingredientes:

-4 brecas (porque eran pequeñas)
-8 pimientos del piquillo
-1 diente de ajo
-1 vaso de leche
-2 c/s de nata líquida
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:

Freímos el diente de ajo laminado en un poco de aceite y salteamos encima los pimientos del piquillo. Trituramos con su jugo, la leche y la nata, también sazonamos con sal y pimienta. Cocemos este puré durante 30 minutos a fuego mínimo. Colocamos los filetes de breca en una plancha con un poco de aceite, salpimentados, y los hacemos por las dos caras. Los servimos con la salsa de piquillos. Y ya está!


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