martes, 24 de febrero de 2026

Muslos de pollo rellenos de espinacas

Vaya por delante que reconozco mi poca habilidad para rellenar carnes, estos muslos me han terminado de convencer, han salido dos muñones informes que da poco gusto verlos. Pero estaban buenos y les he cogido cariño, así que los he sacado de paseo por la blogosfera. El relleno va un poco en función de lo que tenía en la nevera y despensa, si bien guardaba una receta con espinacas en alguna parte, nada tiene que ver con la de hoy. Donde haya queso, algún fruto seco y puntito dulce, el éxito está asegurado, por lo menos en mi casa. La cosa mejora cuando le damos un bañito de salsa, más sabor y jugosidad, lo de tener para rebañar siempre da buen resultado. A riesgo de ser pretenciosa, estos muslos me han quedado de muerte, solo tenía dos y los hice para probar, la próxima vez que los cocine os aseguro que aumentará mi generosidad en cuestión de cantidades.



Ingredientes:
-2 muslos de pollo deshuesados
-100 g de espinacas
-2 dientes de ajo
-20 g de piñones
-50 g de arándanos deshidratados
-4 rodajas de queso de cabra
-Aceite, pimienta y sal
Salsa:
-1 cebolla
-1/2 pimiento rojo
-1 vasito vino blanco
-1 vasito de caldo de pollo
-Aceite y sal



Preparación:
Pelamos y troceamos los ajos menudos. Comenzamos a sofreirlos con los piñones. Reservamos. Rehogamos las espinacas, sazonadas, hasta que pierdan volumen, agua y estén tiernas. Añadimos los piñones y ajos reservados, mezclamos. 
Salpimentamos los muslos por dentro y por fuera. Ponemos una o dos cucharadas de espinacas en el centro, le colocamos un par de rodajas de queso de cabra y enrollamos. Después hay que bridarlos bien para que el relleno no se salga. Marcamos en un fondo de aceite. Reservamos.
Ahora hacemos la salsa. Pelamos y picamos la cebolla y el pimiento a nuestro gusto, yo lo hice en juliana. Comenzamos a sofreirlos en el aceite del pollo. Después de unos minutos rehogando ambos, vertemos el vino, dejamos evaporar un poco e incorporamos el caldo. Sazonamos. En una fuente de horno colocamos los muslos, bañamos con la salsa y metemos al horno precalentado a 190 grados hasta que la carne esté hecha, yo los tuve 40 minutos dándoles la vuelta a la mitad del tiempo. Se sacan del horno, se desbridan y se cortan en medallones, se rocían con la salsa ¡y a comer! 



 
Compartir:

3 comentarios:

  1. Lo importante es que estén buenos y estos muslos rellenos tienen un aspecto delicioso.
    La salsita sin duda es para rebañar.
    Gracias por compartir
    Besitos

    ResponderEliminar
  2. Qué exagerada llamarles muñones, la verdad es que no están tan mal, bien rellenitos, a mi me pasa lo mismo, pero la perfección no existe y lo que importa es el sabor y estos muslos rellenos me gustan mucho y la salsita perfecta para dar melosidad al plato.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Buenos días, Lola.
    Hija mía, no sé de qué te quejas, porque para mi gusto, tu plato está perfecto en apariencia, y es que en cocina ya se sabe que la belleza es totalmente subjetiva, y lo que para algunos entra por la vista, a otros no les despierta interés, y a mí que quieres que te diga, tu plato me gusta, bueno he de decir que soy fan del pollo relleno, aunque no me prodigue, y tan solo tenga una receta publicada, con pechugas, y es que la verdad, me da pereza, eso de tener que brindar las piezas y luego que el resultado no sea lo que visioné en mi cabecita pensante, me descoloca, jajaja…, pero sin embargo, en tu plato no veo por ningún lado esas malformaciones que describes, yo veo unos medallones bien ricos, que si me los pusieras por delante, ya verías como dejaba el plato, rebañado.
    Has hecho bien en compartirlo, la mayoría de las veces, la belleza está en el interior, y así ha quedado demostrado.
    Besos y buen día primaveral, aquí el invierno está en sus últimas horas.

    ResponderEliminar