Buscando un bizcocho que acabara con un resto de harina de avena y unas frutas maduritas (y que no tuviera ya en el blog) di con este que adapté a lo que tenía. No es que tenga un aspecto atractivo, no nos engañemos, pero bueno sí que estaba. Diría que parece más una tarta por la jugosidad y el sabor que imprime la fruta, aunque ya sabemos todos por aquí que la denominación es lo de menos. Decía nuestra amiga Isabel, experta repostera, que cuando un pastel no le quedaba con buena vista, le añadía la palabra "rústico" para salvarlo. Yo no he querido hacer el título más largo, pero sin duda el término le iría bien. Al final me ha salido un bizcocho vegano estupendo casi sin pensarlo. La cocina, al igual que la vida, te da sorpresas. Buenas, por supuesto.
Al aprovechar un resto de harina y unas frutas maduritas, pero no pasadas, envío esta receta a Marisa para que la incluya en su proyecto 1+/- 100, desperdicio 0, relacionado con el reciclaje, aprovechamiento, ahorro y defensa del medio ambiente.
Ingredientes:
-130 g de harina de arroz
-50 g de avena
-150 g de azúcar
-170 ml de bebida de avena
-9 fresas
-2 plátanos
-2 c/s de aceite
-1 sobre levadura Royal
-Canela
-Mermelada para pintar
Preparación:
Ponemos las harinas en un cuenco, la levadura, azúcar y canela.
Por otro lado colocamos cinco fresas, lavadas y partidas, en un vaso batidor, un plátano pelado y cortado en rodajas, la bebida de avena y el aceite. Batimos todo. Añadimos al cuenco de las harinas. Mezclamos todo muy bien.
En un molde de horno, que previamente cubrí con papel vegetal humedecido, volcamos la masa. Cortamos pequeñas las otras cuatro fresas y el plátano y se los ponemos por encima a la masa. Introducimos en el horno a 180 grados, unos 40 minutos. Siempre hay que comprobar pinchando con una brocheta que el interior esté cocido, si el palillo sale limpio, ya está.
Después lo pinté por encima con un poco de mermelada de frutos rojos casera para dar un poco de brillo, pero esto es opcional.

Nos fiamos mucho de la vista, pero lo más importante es el sabor y a este bizcocho con los ingredientes tan ricos que lleva no le falta. Llámale rústico o como quieras, pero se ve bueno que es lo que cuenta a la hora de recordarlo.
ResponderEliminarBesos.
Buenos días, Lola: pues yo sí que le encuentro bonito, especialmente en la última imagen en la que se ven los trocitos de fresa y las rodajas de plátano. Y sí que tiene que estar rico con el sabor que le dan estas dos frutas. Sospecho que ya no queda ni mijita 😄😄Besos.
ResponderEliminarBuenos días, Lola.
ResponderEliminarAl igual que Gloria, a mi si me parece bonito el aspecto de tu bizcocho, sea pastel jugoso o tarta, la cuestión es que estaba rico, no me cabe duda, y sobre todo porque es perfecto para tus problemas digestivos.
La verdad es que antes, probablemente también se haría este tipo de repostería, especialmente cuando había carencias de según qué ingredientes, pero hay que reconocer que, gracias a la red, y en ello la Blogosfera tiene buena parte de “culpa”, las recetas veganas, o especiales para personas con intolerancias y alergias, ha tenido un impacto en alza, que incluso quienes no lo somos, nos gusta probar como alternativas saludables.
Besos y feliz día de martes.
Hola Lola. El aspecto que pueda tener la foto no es indicativo de lo delicioso que debe estar el bizcocho.
ResponderEliminarNo soy vegano, pero lo cierto es que viendo esta delicia dan ganas de coger un trozo y dejar el plato limpio.
Tiene que estar muy rico y con el toque de esas frutas, que me gustan a rabiar, el resultado es sensacional.
Un abrazo.
Hola, Lola. Yo tampoco lo veo feo. Será porque con mis postres sin azúcar y sin otros ingredientes, también consigo resultados poco atractivos y peores que el tuyo. Así que, nos fiamos de ti porque si nos dices que está rico, vale la pena probarlo.
ResponderEliminarGracias por volver al proyecto. Siempre es un lujo tenerte.
Besos.
That's so PRETTY and it looks very soft and delicious, Lola.
ResponderEliminarA lo mejor no está de escaparate pero el sabor no engaña y este bizcocho tiene pinta de estar la mar de rico.
ResponderEliminarGracias por compartir estás variaciones veganas.
Besitos
Gracias por la receta. Te mando un beso.
ResponderEliminarLola, yo le veo un aspecto de lo más delicioso y creo que no necesita disfrazarlo con ningún nombre.
ResponderEliminarSe ve tierno y jugoso y más de un vegano te agradecerá la receta.
Besos ♥
Hola querida Lola! Pues te ha quedado muy bueno este bizcocho, la fruta da jugosidad que ayuda a estas harinas sin gluten y así la masa no queda seca y dura. Me dio risa con lo de llamarle rústico a los postres poco vistosos, está buena esa idea y la tomaré para cuando me toque, jaja. Un beso y feliz inicio de semana!
ResponderEliminarI love how wonderfully juicy and dense the texture of this cake is, almost like a rustic tart from all that delicious ripe fruit. The natural sweetness of the blended strawberries and bananas mixed with that warm hint of cinnamon tastes absolutely lovely, and eating a slice makes you feel so cozy, comforted, and happy to enjoy such a wonderful treat. I just shared a new post on my blog and would love for you to check it out whenever you have a moment!
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarQuerida amiga, tu dices que no ha quedado muy bonito pero creo que no tienes razón. Visualmente tiene un aspecto de lo más tentador. Me ha encantado los ingredientes que le has puesto. Y te ha quedado genial. Besos
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