Este salteado sería estupendo como cena ligera pero yo lo puse como acompañamiento de un salmón a la plancha, un almuerzo completo y sano que nos dejó satisfechos. Es lo bueno de las comidas en casa, cada cual las plantea como quiere, nos gustó así y así lo comimos. El título de mar y montaña es muy Arguiñano, resalta el interés de la receta y hasta la hace más atractiva. O a mi me lo parece. Como es costumbre en mi cocina, este salteado es la sencillez elevada a su máxima expresión, pocos ingredientes y asequible elaboración. Resultado exquisito. Si a estas alturas aún no he convencido a nadie, cocinadlo y ya me contaréis.
Ingredientes:
-2 manojos de espárragos
-360 g de gambas (congeladas)
-100 g de jamón serrano
-4 dientes de ajo
-Aceite y sal
Preparación:
Cortar los espárragos hasta la parte dura que se desechará en este caso. Trocearlos del tamaño que nos gusten. Cocer en agua con sal, yo los tuve diez minutos, pero con siete hubiera bastado. Escurrir y reservar.
Pelar y filetear los ajos, comenzar a rehogarlos en un fondo de aceite.
Las gambas como las puse congeladas, las saqué la noche anterior y descongelé en la nevera, se secan bien y se añaden a los ajos.
El jamón se corta a cuadraditos y se une a la fritada.
Por último se incorporan los espárragos, se mezcla todo, se prueba de sal y listo para comer!
Buenos días, Lola: será una receta sencilla, pero lo encuentro deliciosa. Hay vida más allá de los espárragos con mayonesa o a la plancha, aunque no reniego de ellos.
ResponderEliminarEste plato triunfaría con mi costillo que no es muy fan de los espárragos, pero así de bien acompañados ni rechistaría.
Un beso y buen día.