viernes, 27 de marzo de 2020

Piña flameada

"Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos. La edad de la sabiduría y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero nada teníamos, íbamos directamente al cielo y nos perdíamos en sentido opuesto."
Charles Dickens  "Historia de dos ciudades"

Cuando empezó el estado de alarma, me vino a la memoria este fragmento de la estupenda novela de Dickens. Si no la he subido antes ha sido por la duda que tenía de que pudiera resultar triste a alguien y le bajara el ánimo más de la cuenta. Hoy no me he podido resistir, me parece bellísimo el inicio de esta obra, ambientada en el siglo XVIII, y para quien encuentre similitud con el momento actual, tampoco es malo, la imaginación es libre.
Yo estoy ocupando una parte de mi tiempo en cocinar, amén de otras cosas, pero esta afición mía la puedo compartir y comentar y eso me hace sentir útil de alguna forma, ya que me gustaría poder ayudar más. Sigo las recomendaciones de confinamiento y espero que nos den la buena noticia de su fin cuanto antes. Mientras eso ocurre os dejo este sencillo y riquísimo postre.



Ingredientes:

-4 rodajas de piña
-2 c/s de azúcar
-30 g de mantequilla
-El zumo de una naranja
-100 ml de brandy



Preparación:

Escurrir la piña. Poner la mantequilla en un cazo o sartén al fuego. Añadir el azúcar y el zumo de naranja. Dejar un minuto, introducir las rodajas de piña dándoles varias vueltas para bañarlas bien. Rociar el brandy y flamear hasta que se apague. Servir las rodajas en un cuenco con el jugo de la cocción.


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martes, 24 de marzo de 2020

Arroz aprovechado

Como su nombre indica (y me he inventado) se trata de aprovechar esos productos que nos quedan como resto de algunas recetas y colocar en otras igual de buenas o más. Con un pimiento, una alcachofa y menos de medio litro de caldo de verduras por delante, se me ocurrió este plato que nosotros empleamos como guarnición, pero que muy bien pasaría por un primero. Nunca se debe tirar comida, ahora menos, pues salir de compras no es una actividad para relajarse y el que guarda siempre encuentra. Si nos sobra un poco de este arroz, para la cena es perfecto e incluso para un aperitivo al día siguiente, seguiremos disfrutando de una dieta sana, sin despilfarrar nada. Muy apto para mis estudiantes, los que siguen mi blog y cocinan mis recetas. Os lo propongo como ejemplo, podéis añadir, eliminar o mezclar lo que os apetezca, siempre que esté dentro de vuestro gusto, hay que activar la imaginación y pá la cazuela. Cuidado con las guarrindongadas!



Al ser una receta de aprovechamiento la mando directamente al proyecto 1+/-100,desperdicio 0, llevado a cabo por Marisa, destinado a concienciar sobre la reducción de desperdicios, reciclaje, ahorro y defensa del medio ambiente.



Ingredientes:

-1 cebolla
-2 dientes de ajo
-1 pimiento verde
-1 alcachofa
-1 c/s de pimentón dulce
-1/2 litro de caldo de verduras
-150 g de arroz redondo
-Aceite y sal



Preparación:

Pelamos y picamos menudos la cebolla y los dientes de ajo, comenzamos a rehogarlos en un fondo de aceite. Lavamos y picamos el pimiento, quitamos las hojas exteriores y punta de la alcachofa, la troceamos en cuatro partes y la sumergimos en agua con perejil para que se vaya limpiando. Añadimos la verdura a la cazuela del sofrito, damos unas vueltas e incorporamos el pimentón, vertemos el caldo, puse un poco más de agua, ya que caldo no tenía suficiente. Llevamos a ebullición, probamos de sal y dejamos cocinar unos cinco o diez minutos, a nosotros nos gusta la verdura hecha. Incorporamos el arroz y dejamos hacer a fuego medio hasta que adquiera el punto que nos guste.


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viernes, 20 de marzo de 2020

Cerdo con manzanas al Jerez

Como algunos de mis compañeros blogueros, con muy buen criterio, han hecho ya, hoy rescato una de las recetas que publiqué el segundo año de la apertura de este blog. En ese tiempo ya tenía cierta difusión, la blogosfera estaba muy animada, pero algo más he aprendido desde entonces, por lo menos en el tema fotografía, ya que estaba completamente verde. Considero que es momento de sacar alguna preparación del ostracismo al que la condenamos después de editarla y darle una nueva vida. En este caso he utilizado cabezada en lugar del lomo de cerdo anterior, ambas quedan muy ricas, solo es una cuestión de gustos. Os puedo decir que también en frío está igual de buena, así que en verano, sobre todo, no nos olvidemos de esta carne, dará mucho juego.
Por último deciros que aunque no estemos pasando por el mejor de los tiempos, no quiero perder la confianza en un futuro esperanzador, seguro que traerá cosas buenas, también malas, pero nada conseguiremos si antes de que lleguen nos inunda el desánimo.
Espero que estéis todos bien.



Ingredientes:

-1 kg de cabezada de cerdo
-2 manzanas Granny
-1 cebolla
-1 vaso de Pedro Ximénez
-Aceite y sal



Preparación:

Lavamos y troceamos las manzanas sin pelar, pero quitándoles corazón y semillas. Ponemos un poco de aceite en el fondo de una fuente de horno y repartimos los gajos de manzana. Pelamos y picamos la cebolla menuda y la extendemos sobre ellos. Colocamos encima la carne salpimentada, la mia venía bridada, bañamos con el vino e introducimos en el horno a 190 grados durante una hora aproximadamente, dándole la vuelta a media cocción. El tiempo depende del grosor de la carne y del horno, después de apagar el mío la tuve dentro en reposo una media hora más. Debe quedar jugosa, pero hecha, si comprobáis cortando un poco que no está a vuestro gusto, meterla un poco más y listo. La salsa queda buenísima, aunque la veáis muy oscura, está caramelizada y junto a la manzana y la cebolla hacen un conjunto exquisito.



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martes, 17 de marzo de 2020

Corvina a la marinera

No todo van a ser recetas de bacalao en este tiempo, aunque a mi me encanta, pero hay otros pescados que merecen mucho la pena, ejemplo, esta corvina sabrosa y jugosa que está de rechupete.
Ahora que tenemos más tiempo para cocinar, por lo que todo el mundo sabe, y la situación nos obliga a quedarnos en casa, podemos entretenernos un poco más en comidas y presentaciones para brillo del blog. Le buscaremos el lado positivo al momento actual, que también lo tiene, como sensatez, contención, colaboración. Son más que palabras que hemos puesto en práctica todos a una (la mayoría pienso yo) en un ejercicio de responsabilidad que nos debe enorgullecer. Aunque la lección sea difícil y larga de aprender, nos tiene que enseñar a ser mejores y conocernos más. Hace un par de días comentaba con una compañera bloguera que históricamente la humanidad ha soportado plagas y epidemias durísimas y las ha superado, con un alto coste es cierto, pero sin los medios de los que ahora disponemos. Como madre de sanitaria que soy, conozco el esfuerzo que se está realizando en ese campo, si bien no quiero olvidarme de otros trabajadores de servicios esenciales que siguen activos, sin los cuales se nos haría imposible vivir. A todos ellos mi reconocimiento.
A día de hoy, pocos o ninguno sabemos como acabará esto, yo tengo la esperanza que no sea muy mal y en el menor tiempo posible. Sí tengo una cosa clara, que todos debemos colaborar. #yomequedoencasa



Ingredientes:

-1 corvina de 800 g
-1 cebolla
-1 diente de ajo
-1 hoja de laurel
-1 copa de vino blanco
-Agua
-Harina
-Aceite y sal



Preparación:

En la pescadería me limpiaron la corvina y la cortaron a rodajas. Sazonamos. En una cazuela con un fondo de aceite freímos la cebolla y el ajo picados menudos. Pasamos los trozos de corvina por harina y los echamos a la cazuela que contiene la cebolla y el ajo. Añadimos el laurel y el vino. Dejamos cocer unos minutos. Vertemos el agua, hasta cubrir la mitad del pescado más o menos, y un poco de sal. Cocinamos unos minutos el pescado por un lado, le damos la vuelta y lo cocinamos por el otro, el tiempo suficiente para que se haga, pero sin que se pase. Iremos moviendo la cazuela poco a poco en movimientos circulares para que se vaya trabando la salsa. Y listo!


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viernes, 13 de marzo de 2020

Aguacates rellenos de atún

Me regalaron una bolsa de aguacates, preciosos y riquísimos. Comerlos en ensalada nos encanta, pero quise hacer también alguna receta con ellos, así nacieron estos aguacates rellenos. Los preparé prácticamente igual que hago los huevos y quedaron muy buenos. Eso si, cuando te has comido uno ya no se necesita nada más. Su alto contenido en aceites vegetales, junto a la grasa de la mayonesa, llenan lo suyo, pero como sus beneficios para la salud son excelentes, los doy por bien empleados. Otra ventaja es la rapidez de elaboración, mezclando unos pocos ingredientes, que suele haber en casa, los tenemos listos enseguida. Debemos aprovechar que están en su buen momento de consumo y que en nuestro país hay dos zonas de cultivo, Málaga y Granada, que gracias a su microclima, son idóneas para la cosecha de esta fruta. Buen producto español que acredita una vez más que la dieta mediterránea es de las mejores. Yo presumo de llevarla  a cabo, ¿y vosotros?



Ingredientes:

-2 aguacates
-2 latas de atún en aceite
-4 hojas de lechuga (de cogollos)
-2 cucharadas hermosas de mayonesa
-Sal
-Anchoas para decorar (opcional)
Mayonesa:
-1 huevo
-1/2 limón
-250 ml de aceite (utilicé el de 0,4 de acidez)
-Sal



Preparación:

Abrimos los aguacates por la mitad, con una cuchara sacamos la carne de uno, guardando la cáscara, y con un cuchillo quitamos el hueso del otro clavándolo en él y tirando, y hacemos lo mismo con la otra mitad. Machacamos con un tenedor la carne que hemos sacado de los dos aguacates, añadimos el atún, al que habremos quitado el aceite sobrante, las hojas de lechuga lavadas y picadas menudas y las cucharadas de mayonesa. Mezclamos todo muy bien, probamos de sal y rectificamos el punto. Rellenamos. Decoramos con unas anchoas partidas. Ya estarían listos para consumir, si no se va a hacer en el momento se guardan en la nevera tapados.
Para hacer la mayonesa ponemos en un vaso batidor el huevo, el zumo del limón, el aceite y la sal. Introducimos la batidora hasta el fondo del vaso, conectamos y mantenemos quieta hasta que ligue el aceite. Levantamos despacio y cuando llegue arriba, sin que sobresalgan las cuchillas de la mayonesa, introducirla de nuevo rápidamente una o dos veces, hasta que la veamos ligada. Y ya estará hecha.



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martes, 10 de marzo de 2020

Guiso de albóndigas de queso con trigueros

A los muy queseros les van a flipar estas albóndigas que para más enjundia he preparado en forma de guiso con unos trigueros de temporada. Aunque haya recetas que tengan consistencia por sí mismas, me gusta añadir una verdura u hortaliza de la estación que corresponda para darles sabor y color. Hoy han sido unos espárragos, pero pueden acompañar patatas, zanahorias, coliflor, etc.
Cuantas veces habremos oído que la cocina es imaginación y experimentación, algo que los bloguer@s cociner@s cumplimos a rajatabla o no podríamos llenar este espacio cada semana con nuestros platos. Disfrutamos compartiendo descubrimientos por sencillos que sean; mostrando productos que hemos adquirido y han formado parte de comidas exquisitas; desarrollando cada elaboración minuciosamente para no dejar nada en el tintero; ilustrando con nuestras mejores fotos los menús preparados. Y todo ello lo hacemos con ilusión porque sabemos que va dirigido a un público que nos entiende y apoya. No importa si somos muchos o cada vez menos, lo que cuenta es que estamos en la blogosfera que queremos con la gente que nos gusta. Para ellos y ellas son estas albóndigas con trigueros. Espero que sean de vuestro agrado y comentéis vuestra impresión. Como habitualmente hacemos.



Ingredientes:

-300 g de queso semicurado rallado
-2 huevos
-75 g de pan duro
-200 ml de leche
-2 diente de ajo
-2 ramitas de perejil
-2 tomates
-1 cebolla
-500 ml de agua
-1 c/s de pimentón
-1 manojo de espárragos hermoso
-Aceite y sal



Preparación.

Para hacer las albóndigas, ponemos en primer lugar el pan en la leche para que se vaya remojando. Colocamos el queso en un cuenco, le añadimos los huevos batidos, un diente de ajo picado junto al perejil, el pan remojado y estrujado. Mezclamos todo muy bien y dejamos reposar en la nevera una media hora. No les he puesto sal, ya que el queso lleva y para mi es suficiente. Pasado este tiempo hacemos bolas con la masa y las vamos friendo en abundante aceite caliente. Escurrimos sobre papel de cocina mientras preparamos el caldo. Picamos finamente la cebolla y el otro ajo, cuando estén pochados añadimos los tomates rallados, dejamos reducir y agregamos la cucharada de pimentón, rehogamos y enseguida vertemos el agua. Sazonamos. Cuando empiece a hervir incorporamos los espárragos limpios. Para limpiar los espárragos el mejor método es doblarlos por las puntas formando un semicírculo, se romperán por la parte más tierna, la dura la desechamos y aprovechamos la punta ramificada con un trozo de tallo. Los tenemos unos diez minutos en el caldo hasta que pierdan firmeza, acomodamos las albóndigas y cocinamos unos cinco minutos más. Probamos de sal y listo.


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viernes, 6 de marzo de 2020

Magdalenas de flan de sobre

La blogosfera y por extensión la red, es una fuente inagotable de ideas, no hay necesidad de buscarlas, aparecen constantemente en cuanto entras en algún espacio virtual. Así encontré estas magdalenas, hay múltiples recetas de ellas, pero decidí que las primeras que hiciera fueran a partir de una fórmula sencilla. La solución me la dio un recetario de Thermomix, las magdalenas quedaron maravillosas visualmente y en cuanto a sabor también, solo les pongo una pega, pero es muy pequeña, y es un regustillo áspero que queda en el paladar después de degustarlas. Hay quien me ha dicho que no lo nota, yo debo tener un gusto muy fino, quizás lo haya educado tanta cata de comidas para el blog, lo cierto es que a mi me lo parece y por eso lo aviso. Aún así duraron muy poco, no os puedo decir cuanto tiempo tardan en ponerse duras, ya que no superaron el segundo día la docenita que me salió. Su sabor a flan fue determinante para probarlas y querer repetir, aquí la novedad supo jugar bien su papel. Después de todo, yo creo que las volveré a preparar.



Ingredientes:

-3 huevos
-150 g de harina
-100 g de azúcar
-100 ml de leche
-1 sobre de levadura
-1 sobre de flanín
-125 ml de aceite de girasol



Preparación:

Batimos los huevos con el azúcar, bien batidos, añadimos la leche, el aceite y el sobre de flanín. Mezclamos muy bien. Tamizamos la harina con la levadura incorporándola a la masa. Mezclamos con cuidado hasta integrarla completamente. Ahora ponemos las cápsulas de papel dentro de flaneras de aluminio o un molde de magdalenas. Vamos llenándolos con la masa sin llegar al borde, como unas tres cuartas partes. Introducimos en el horno precalentado a 180 grados unos veinte minutos. Comprobar con un palillo si están hechas por dentro, no debe salir masa. Sacamos del horno y dejamos enfriar. Podemos espolvorear azúcar glas para que queden más vistosas y dulces.


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