viernes, 23 de junio de 2017

Bizcocho de anís

De este bizcocho me regaló la receta mi amiga Fina. Una buena concesión, sin duda, por lo rico que está. Queda húmedo y quebradizo por el anís y la ausencia de huevos, su principal particularidad y la razón por la que gusta tanto. Lo preparé hace unos días para una merienda entre compañeros y no quedaron ni las migas. ¿Qué tendrá el dulce que tanto nos atrae? Azúcar, ya se, pero además yo creo que es esa relación tan estrecha que establecemos con las cosas buenas: celebraciones, final apetitoso de una comida, sorpresas, obsequios,... En cuanto lo comemos se nos suaviza el carácter, nos alegra el momento, endulza la vida. Pocos se le pueden resistir, ni tampoco hay porqué hacerlo, solo emplear el sentido común y la moderación. De esta forma podremos disfrutar de todo y todo nos sabrá a gloria sin cargas extras para el cuerpo. Es ideal para degustarlo en el día de hoy. Bienvenida noche de San Juan. Bienllegado verano.



Ingredientes:

Las medidas las hice con un vaso de 200 ml, pero he pesado las cantidades para una elaboración más precisa.
-350 g de harina
-300 g de azúcar
-1 sobre de levadura
-200 ml de leche
-200 ml de aceite de girasol
-1 c/s de anís en grano
-1 copa de anís dulce
-Azúcar para espolvorear



Preparación:

Ponemos el aceite en un cazo y lo calentamos, echamos dentro la cucharada de anís en grano, retiramos del fuego, damos unas vueltas y colamos vertiéndolo sobre la harina con levadura que tendremos en un cuenco. Mezclamos y añadimos la leche, la copa de anís y el azúcar. Volvemos a mezclar bien y volcamos la masa en un molde forrado con papel vegetal, que humedecí para que se adaptara al recipiente. Espolvoreamos azúcar por encima e introducimos en el horno precalentado unos 30 minutos a 180 grados. De todas formas comprobad si está hecho introduciendo una brocheta en el centro del bizcocho, si sale limpia, ya está.


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martes, 20 de junio de 2017

Asado de jamoncitos de pollo con patatas

En más de una ocasión hemos comentado entre bloguer@s la cantidad de recetas que hacemos para relegarlas al olvido, pues muchas de ellas ya no las volvemos a cocinar después de publicadas. Por eso, hoy he decidido colgar una que es habitual en nuestro menú. Este asado también se puede hacer con un pollo troceado, aunque esta vez me enamoré de los muslitos en cuanto los vi en el super. Lo mejor de la preparación es lo cómoda y limpia que es. Una vez dispuestos los ingredientes en la bandeja, solo hay que meterla en el horno y esperar. O hacer otras cosas. Como defensora que soy de las comidas sencillas diarias, que son parte básica de la economía familiar porque comer hay que comer todos los días y varias veces, ésta es mi contribución a la idea que sobre el asunto mantengo. Las grandes creaciones culinarias, como siempre he dicho, se las dejo a los profesionales. Yo me mantengo en mi cocina humilde, fácil y sana, que no es poco. Es mucho.



Ingredientes:

-7 jamoncitos de pollo
-2 patatas
-1 tomate
-1 cebolla
-4 dientes de ajo
-2 ó 3 ramitas de perejil
-1 pastilla de caldo Avecrem
-1 vaso de vino blanco
-Aceite y sal



Preparación:

Pelamos las patatas, las lavamos y cortamos en rodajas gorditas, un poco menos de medio centímetro. Las colocamos formando una cama sobre un poco de aceite de oliva que habremos puesto en una bandeja de horno. Pelamos y cortamos en rodajas o medias lunas la cebolla, la colocamos entre las patatas. Lavamos y troceamos en gajos el tomate y colocamos también entre las patatas y la cebolla. Sazonamos. Ponemos sobre las verduras los muslitos de pollo sazonados. Picamos los dientes de ajo con el perejil, añadimos el vino y la pastilla de caldo desmenuzada. Vertemos la picada por encima de los muslitos repartiéndola bien. Introducimos en el horno a 190 grados una hora. Comprobamos que tengan el punto de asado que nos guste ¡y a comer!


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viernes, 16 de junio de 2017

Calamares a la plancha con olivada

Admito de entrada que no soy una entusiasta de la olivada, pero tengo que reconocer que sobre estos calamares me ha gustado. No. Me ha encantado. Otra opción al rico ajo y perejil cubriendo el pescado a la plancha, algo más elaborada, aunque muy rápida de hacer también. A veces solo hay que probar las cosas para darles la oportunidad de que nos sorprendan; si es para bien, estupendo, y si no, pues nunca más. A mi me ha costado tiempo y un blog entender ésto, pues si no me entraba por el ojo, tampoco por la boca, la de cosas que me habré perdido con ese planteamiento. Pero como nunca es tarde si la dicha es buena, ahora pico de todo y descubro sabores increíbles y combinaciones imposibles, además de anotar lo que me gusta y lo que no. Porque siempre puedo adaptar las recetas a nuestras preferencias y porque no solo es bueno lo que me guste a mi, la diversidad existe y no solo en los colores. Cada día descubro nuevas razones que hacen que este mundo de la cocina me parezca tan especial.



Ingredientes:

-6 calamares medianos
-300 g de aceitunas sin hueso de buena calidad
-1 diente de ajo
-1 limón
-50 g de alcaparras encurtidas
-12 hojas de albahaca fresca
-3 cucharadas de aceite de oliva
-Sal y pimienta
-Picos o bastoncitos de verduras



Preparación:

En primer lugar preparo la olivada. Deshueso las aceitunas si son con hueso, si no, directamente del envase al cuenco. Añadimos las alcaparras, la albahaca (reservamos un par de hojas para decorar), la ralladura de la piel del limón y una cucharada de su zumo, el diente de ajo y la pimienta recién molida al gusto. Triturarlo todo. Añadir el aceite de oliva y mezclar bien.
Limpiamos los calamares de telillas exteriores y tripas interiores. Sazonamos. Los hacemos a la plancha con un poco de aceite a fuego medio para que se hagan bien y queden tiernos, por esa razón los elijo medianos. Apartamos y cubrimos con la olivada. Ya están listos para degustar, pero como probablemente nos sobrará olivada, con picos y bastoncitos de verduras se acompaña muy bien. Cubierta con aceite y tapada puede durar varios días en la nevera.


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martes, 13 de junio de 2017

Barquitas de lechuga con guacamole y salmón

Hay muchas formas de comer ensalada, como ya sabéis. Frescas, con productos de temporada, auténticas de la tierra. La que propongo no solo me parece muy buena, también se puede comer con la mano, a modo de aperitivo. Con unas verduras andaluzas (hoy estoy por hacer patria) y un poco de salmón ahumado, tenemos suficiente para disfrutar de una receta sabrosa y saludable. Estupenda como entrante en días de calor, práctica como pincho si la tomamos enrollada. En cualquier caso, una buena idea para ofrecer y degustar. Aunque el aguacate sea algo delicado por la facilidad de oxidación de su carne, se puede solucionar transitoriamente el inconveniente agregando zumo de lima o limón, que mezclado con el resto de ingredientes permite conservar el color un buen rato. Pero no se tarda mucho en consumir las barquitas, pues se comen sin sentir. Y como siempre digo, si la compañía es buena, todo sabe mucho mejor.



Ingredientes:

-1 aguacate grande (o dos pequeños)
-1 tomate de pera
-1/2 cebolleta
-El zumo de media lima
-Sal
-2 ramitas de cilantro
-6 hojas de lechuga
-Salmón ahumado



Preparación:

Lavamos y secamos las hojas de lechuga. He elegido hojas medianas de cogollo. Pelamos el aguacate y le quitamos el hueso, lo ponemos en un plato y lo machacamos con un tenedor. Exprimimos el zumo de la lima y mezclamos con su carne. Pelamos el tomate, quitamos las semillas y lo picamos menudo. Hacemos lo mismo con la cebolleta y el cilantro. Mezclamos estos ingredientes con el aguacate, añadimos sal. Rellenamos las hojas de lechuga, las cubrimos con una lonchita de salmón. Si las vamos a tomar enrolladas a modo de pincho se rellenan un poco menos que si las tomamos como barquitas porque no se podrán liar bien. Las colocamos sobre una fuente bonita ¡ y a comer!


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viernes, 9 de junio de 2017

Macarrones con tomate seco, leche evaporada y tomillo

Ésta es una receta rescatada de mis "pendientes" y recibida muy bien por mi comensal, ahora solo somos dos, pero en unos días seremos más y por eso, y por otras cosas, hay que seguir practicando. Ya sabéis que la pasta con sus hidratos de carbono proporciona mucha energía, así que ahora que nos gusta tener un mayor desgaste físico por aquello de la operación biquini, es recomendable consumirla al mediodía y nos dará tiempo a quemarla antes del descanso nocturno. Este plato, libre de producto animal, es perfecto para mis amigos vegetarianos que gustan de probar muchas de mis comidas, al tiempo que aprendo yo de las suyas. Al fin y al cabo esta tarea bloguera consiste en eso, compartir e intercambiar, y por el camino charlar y manifestar nuestras opiniones. Deseando estoy ya conocer las vuestras con respecto a mi propuesta de hoy. Espero que os guste.



Ingredientes:

-200 g de macarrones finos
-1 cebolla
-2 dientes de ajo
-16 tomates secos
-1 vaso de leche evaporada
-100 g de queso cheddar
-Tomillo fresco
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:

Hidratamos los tomates secos en agua caliente durante un par de horas. Después escurrirlos y cortarlos en tiras. Preparar la pasta como indique el paquete. Pelar y picar la cebolla y los ajos. Pocharlos en una sartén con un poco de aceite, añadir tomillo desmenuzando las hojitas, la leche evaporada y los tomates y cocinar a fuego mínimo unos dos minutos. Mezclar la salsa con la pasta, salpimentar y poner en un recipiente apto para el horno. Cubrir con el cheddar rallado y gratinar hasta que esté dorado.




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martes, 6 de junio de 2017

Espirales de salmón y queso

El aperitivo es esa comida que se toma para abrir el apetito, yo diría mejor para calmarlo, antes de las comidas principales, en pequeñas porciones. Una costumbre muy findesemanera por el acompañamiento con el que lo adornamos: paseo, charla, reunión, descanso,... , aunque cualquier excusa es válida para practicarlo sin problemas. Ya se que todos sabéis en qué consiste, pero al igual que este hábito gusta de rodearse de su protocolo, la introducción de nuestras recetas también y ésta, por lo austera de ingredientes y preparación, me ha gustado tanto que se merecía una buena entrada, explícita y formal. Lo único que añadiría es que en este caso concreto el placer de tomar el aperitivo es mayor por poderlo hacer de pié y cogerlo con la mano, una tradición muy nuestra porque invita al encuentro y al acercamiento entre las personas sin etiquetas. Algo, que en mi opinión, deberíamos hacer a menudo.



Ingredientes:

-1 lámina de hojaldre (yo la utilicé congelada)
-100 g de queso crema (aprox.)
-100 de salmón ahumado (aprox.)
-1 huevo
-Sésamo



Preparación:

Extendemos la lámina de hojaldre sobre la superficie de trabajo. Yo, como la utilicé congelada, la descongelé previamente. Cubrimos la superficie con el queso crema dejando un dedo aproximadamente en la parte final del enrollado para evitar que se salga. Encima del queso ponemos las lonchas de salmón ahumado. Enrollamos la lámina de hojaldre, la cortamos en rodajas de un dedo de ancho y la disponemos en una fuente de horno forrada con papel sulfurizado. Batimos el huevo y pincelamos con él las espirales, espolvoreamos con el sésamo e introducimos en el horno precalentado a 180 grados, unos veinte o veinticinco minutos o hasta que estén doradas, pues va a depender del hojaldre que usemos. Servimos calientes o frías en el aperitivo.


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viernes, 2 de junio de 2017

Frutas con salsa de frambuesas

¿Os apetece tomar postre? Propongo uno que es sano, atemporal y todo lo variado que gustéis. Y aunque se prepara a partir de fruta fresca, se puede hacer con antelación y guardar en la nevera, el almíbar se ocupará de conservarla. Podemos utilizar la que tengamos en casa, preferiblemente de carne firme si va a reposar, para evitar que se ablande, pero si la vais a trocear poco antes de servir, vale la que escojáis. El puntito crujiente lo van a poner los frutos secos. La salsa de frambuesas se hace en un momento, solo hay que dejarla enfriar y bañará los trocitos vegetales de un sabor y un color increíble. La receta requiere tres pasos sencillos para poner punto final a una comida completa. No os pesará ni en el estómago, ni en la conciencia y el plato no puede ser más vistoso si tenéis invitados. Solo me queda desearos ¡bon appétit!



Ingredientes:

-Uvas
-Paraguayo
-Sandía
-Plátano
-Pistachos
-Nueces
-1 tarrina de frambuesas
-El zumo de un limón
-4 c/s de azúcar
-1 vaso de agua
-1/2 vaso de agua de azúcar
-1 palo de canela



Preparación:

Hacemos el almíbar en primer lugar para que se enfríe. En un cazo ponemos un vaso de agua, 1/2 de azúcar y el palo de canela. Llevamos a ebullición, bajamos el fuego y dejamos hervir diez minutos. Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Ahora prepararemos la salsa de frambuesas. Ponemos en un cazo las frambuesas con el zumo de limón y el azúcar. Damos un hervor al tiempo que removemos, veréis que enseguida se hace. Dejamos enfriar. Pelamos y troceamos las frutas, menos las uvas que las he comprado sin semillas y las he puesto enteras. No he puesto cantidades, depende las que elijamos utilizar, debe haber una proporción entre ellas.  Las vamos introduciendo en el almíbar, podemos meterlas un ratito si queremos en la nevera. Preparamos el plato poniendo en el fondo la salsa de frambuesas, sobre ella la fruta escurrida del almíbar y los frutos secos. Podemos poner un poquito más de salsa por encima si nos gusta más bañada.

 
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