viernes, 15 de noviembre de 2019

Ragú de pavo

Para hacer este ragú me he inspirado en una receta de Dani García, pero poco. He utilizado los ingredientes que habitualmente consumo y la preparación es muy personal también. Él es el profesional y yo la aprendiz, pero mi cocina es casera y familiar y a ellos va dirigida, por lo que está adaptada a mi costumbre y a la suya que para eso soy la encargada de los fogones desde siempre.
El pavo es una carne que cada vez compro más, me ha gustado el resultado en las distintas preparaciones en que lo he puesto. Menos graso que otras piezas, aunque hay a quien le parece soso, acompañándolo de un buen fondo, queda sabroso y tierno como el que más. En este ragú el marinado es muy importante, ya que la carne adquiere intensidad de sabores y jugosidad, después la salsa hará el resto. Nos ha gustado, lo repetiré, caerá algún día por Navidad seguro, pues son muchos y hay que ir descubriendo recetas ya sin salirse demasiado de la tradición que luego la echan de menos. Yo voy guardando ideas y si a alguien le vienen bien, estoy encantada de colaborar.



Ingredientes:

-Carne de pavo a tacos (650g)
-1 puerro
-2 dientes de ajo
-1 cebolla
-1 c/s de pimentón
-1 vaso de vino blanco
-2 zanahorias
-1 puñado de guisantes
-Caldo de ave (o agua con una pastilla de caldo)
-Aceite y sal
Para el marinado:
-75 g de miel
-Zumo de un limón
-Tomillo
-1 hoja de laurel
-Perejil
-Sal y pimienta



Preparación:

En primer lugar poner la carne en un cuenco con todos los ingredientes para el marinado, la miel se puede calentar unos segundos en el microondas para que se ponga más líquida. Mezclar bien el conjunto y dejar marinar una hora como mínimo en la nevera.
En un fondo de aceite sellar los trozos de pavo, sacarlos a un plato y reservar. Limpiar y picar menudos el puerro, los ajos y la cebolla y comenzar a rehogarlos en el aceite anterior. Añadir las zanahorias peladas y troceadas, la cucharada de pimentón y tras unos segundos el vino. Cuando haya evaporado el alcohol se incorpora la carne, después el caldo hasta cubrir. Sazonar. Cocinar a fuego bajo hasta que la carne esté tierna, unos veinte minutos, cinco minutos antes de apagar el fuego agregar los guisantes. Comprobar de sal y listo para consumir.


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martes, 12 de noviembre de 2019

Fanecas con revuelto de espinacas

La faneca (o palenca) es un pescado blanco y sabroso que me solucionaría más de una comida si no fuera porque en casa le tienen aversión a las espinas. A veces lo encajo en el menú como quien no quiere la cosa, a ver si cuela, sabiendo de antemano cual va ser la respuesta: -si bueno está, el problema son las espinas-. Esta forma de educar al personal, en lo fácil, sin molestarse siquiera en aprender a limpiar un pescado, no es buena. Yo he tardado demasiado tiempo en darme cuenta, y... ahora sufro las consecuencias. En mi afán continuado de conseguir que la familia llevara una dieta sana y equilibrada, los he malcriado. Pero sigo en mi empeño, y como las fanecas estaban a buen precio, es lo que iban a comer. Sobre una cama de espinacas, con frutos secos, huevos revueltos y picatostes, quedan divinas y no hay plato más saludable, así que no hay plan B. Al final agradecen comer bien, pues cuando están fuera no lo hacen y eso el cuerpo lo nota. Que levante la mano quien no se acuerde de las comidas de mamá. Muy pocos creo yo.



Ingredientes:

-1 kg de fanecas
-Harina
-300 g de espinacas limpias
-40 g de almendras sin piel
-40 g de orejones
-1 rebanada de pan
-2 huevos
-Aceite y sal



Preparación:

Limpiar las fanecas de dientes, tripas y aletas, lo más seguro es que lo hará el pescadero. Sazonarlas. Pasarlas por harina y freírlas.
Freír las almendras en un fondo de aceite, también dar unas vueltas a los orejones. Reservar. Trocear la rebanada de pan en dados y freírlos en el mismo aceite. Reservar. Ahora ponemos las espinacas que estarán lavadas y troceadas, si fuera necesario se añade más aceite. Parecerán muchas al principio, pero según se van rehogando van disminuyendo. Cuando las veamos hechas, no tardan mucho, unos diez minutos, incorporamos las almendras y los orejones. Batimos los huevos y los agregamos también, vamos removiendo a fuego medio hasta que cuajen. Retiramos del fuego, ponemos los picatostes por encima y acompañamos con las fanecas.


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viernes, 8 de noviembre de 2019

Rollitos de berenjena, queso y tomate frito

Pues veréis, esta receta en origen constaba de berenjena, tomate fresco y queso feta, pero ocurrió que en ese momento lo que tenía en el frigo era un queso crema empezado y tomate frito casero, y como en esto de los cambios y adaptaciones vamos sobradas, sí, hice lo que estáis pensando, optimizar recursos, aproveché lo que había. No quedaron nada mal para ser una improvisación, quizás un poco pequeños, al cortar las láminas de berenjena finitas y hacerlas a la plancha, los rollitos quedaron reducidos, pero en plan bocadito también están muy buenos. Nada del otro mundo, si no, no serían mios, aquí prima la sencillez y sabrosura, por supuesto a mayor calidad del producto, mejor resultado, que no por diminutos son tontos, también saben derrochar personalidad. Y vaya si lo hicieron! Apuntados quedan para señaladas ocasiones, aquí acierta el dicho: "lo bueno si breve, dos veces bueno".



Al ser una receta de aprovechamiento, va directamente al proyecto de Marisa 1+/- 100, desperdicio 0, destinado al reciclaje, reducción de desperdicios, ahorro y defensa del medio ambiente.


                                                                                    

Ingredientes:

-1 berenjena
-Queso crema tipo
-Tomate frito casero
-Aceite y sal


Preparación:

La berenjena la pelo porque a mi me gusta así, pero si la preferís con piel la podéis dejar. Se hacen finas lonchas, mejor con una mandolina para que salgan todas iguales, o bien con un cuchillo. Se ponen en un cuenco con sal para evitar que amarguen, con media hora es suficiente, se enjuagan, se secan y se hacen a la plancha. Cuando enfríen un poco se colocan sobre una tabla, se les pone una cucharada de queso crema al comienzo de la loncha y se enrollan. Se cubren con tomate frito al gusto.
El tomate lo había hecho anteriormente, pero solo puse una lata de tomate triturado y lo freí hasta que perdió el líquido. En esta ocasión no lo acompañé con cebolla, ajo y alguna hierba como orégano, pero si os apetece así, lo hacéis a vuestro gusto.


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martes, 5 de noviembre de 2019

Espaguetis con boloñesa de soja texturizada

Pero ¿cómo he podido estar tanto tiempo sin probar la soja texturizada? Apenas se nota la diferencia con la carne y es más ligera, ya que es alta en proteínas y baja en grasa. La he preparado según mi costumbre de hacer la boloñesa y ha quedado buenísima, ideal para ponerla en cualquier plato que nos guste: pasta, arroz, legumbres,... Es una estupenda alternativa a la carne, a ver si contribuimos de alguna manera a la mejora del planeta que parece que está siendo perjudicial su excesivo consumo. Os aseguro que con esta receta da igual realizar el cambio, pues queda apetitosa como la que más. No es que sea  una defensora acérrima del vegetarianismo, sí de una alimentación razonable y saludable porque creo que nos ayuda a tener mejor calidad de vida y eso, yo creo, es lo que buscamos todos.
Vamos con ella.



Ingredientes:

-100 g de soja texturizada
-2 dientes de ajo
-1 zanahoria
-1 cebolla
-1 lata de tomate triturado pequeña (390 g)
-200 ml de vino tinto
-Aceite y sal
-250 g de espaguetis



Preparación:

Como el fabricante indicaba en el paquete, tuve la soja remojando en agua media hora. La escurrí y reservé. Pelar los ajos y picarlos menudos, también la zanahoria y la cebolla. Empezar a sofreír en un fondo de aceite, cuando estén blanditos añadir la soja texturizada. Rehogar y verter el vino. Cuando el alcohol haya evaporado agregar el tomate triturado. Sazonar. Cocinar a fuego medio-bajo hasta que el tomate pierda el líquido, deben quedar todos los ingredientes pochados.
Cocer los espaguetis en agua con sal el tiempo indicado por el fabricante. Escurrir y añadir la boloñesa. A comer.


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viernes, 1 de noviembre de 2019

Tostas de Tosantos

Hoy, día de Todos los Santos, y como apunté en mi anterior post, mi cocina se llena de frutos de otoño y olor a crisantemos, una flor que me encanta, para celebrar la estación en general y la noche del 31 en particular. Para esta jornada de conmemoración y ofrenda a los difuntos en muchos casos, propongo estas tostas que lo mismo sirven para un aperitivo, que para una cena. Con una base de pan tostado, el que más os guste, y una capa de queso crema, podemos empezar a jugar con distintos ingredientes y combinarlos según nuestras preferencias. Yo traigo una versión muy particular del asunto, que debe ser sabrosa porque no quedaron ni las migas, lo que es buen indicativo de que gustaron. Pero si en casa tenéis otros productos, mezclarlos a conveniencia, aquí la imaginación juega un gran papel y podemos disfrutar del trabajo y del resultado a partes iguales. Espero que os gusten y sirvan para resolver muchos momentos.



Ingredientes:

No voy a poner cantidades porque considero que no es necesario, la preparación es sencilla y la dejo a vuestra discreción.
Primera tosta:
-Pan
-Queso crema
-Higos secos
-Almendras peladas y tostadas o fritas
Segunda tosta:
-Pan
-Queso crema
-Peras
-Piñones y pasas
-Miel
Tercera tosta:
-Pan
-Queso crema
-Caqui Persimon
-Pistachos
-Arándanos desecados


Preparación:

Tostar el pan, untarlo con el queso crema. Sobre la primera tosta troceé los higos en la forma que se adaptaron a la rebanadita y los cubrí con almendra tostada.
En la segunda tosta repetí los dos primeros pasos, pelé un trozo de pera, el que iba a utilizar, pero la podéis dejar con piel, la unté con un poco de miel para que no se oscureciera y la cubrí con un hilito de piñones y pasas que previamente había pasado por la sartén.
Para la tercera tosta, hice los dos primeros pasos de nuevo, fileteé persimon y lo cubrí con pistachos pelados y arándanos desecados.
Como veis no tienen ninguna ciencia, pero gustarán mucho.



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martes, 29 de octubre de 2019

Bizcocho de almendra y arándanos

Esta semana, abocada al día de Todos los Santos, es cuando en la provincia de Cádiz se hace acopio de todo tipo de frutos de otoño, ¿la razón? una tradición que viene desde finales del siglo XVIII y que tiene su tarde-noche grande el 31 de octubre con la celebración del "Tosantos", una convocatoria que reune a miles de personas en el entorno del mercado, o en sus casas, para degustar los productos de temporada, caso de castañas, boniatos, calabazas, chirimoyas, frutos secos, y un largo etcétera. Por ello es obligado que mis dos recetas semanales vayan dedicadas a esta fiesta. La primera es este bizcocho buenísimo que le copié a Eva Arguiñano hace algún tiempo y que tenía ganas de hacer para que mi amigo celiaco Jaci pudiera comerse un buen trozo. Y no solo lo disfrutó él, claro, porque lo acompañamos con mucho gusto. La almendra y mermelada de arándanos casan, pero que muy bien, una le da a la otra lo que le falta y así se complementan de maravilla. La harina de almendra por su gran contenido en fibra y la ausencia de gluten es más seca que otras, de ahí que la mermelada le incorpore jugosidad y un extra de sabor entre dulce y ácido, inigualable. Aunque yo le encuentro más textura de bizcocho, entre las recetas de Eva Arguiñano lo encontraréis como tarta, también con una salsa para acompañarla, a mi no me pareció necesaria. Os lo muestro tal y como lo he preparado porque a nosotros nos ha encantado así.



Ingredientes:

-5 huevos
-200 g de azúcar
-250 g de almendra molida
-150 g de mermelada de arándanos
-1 cucharadita de canela
-Aceite de oliva
-1 limón
-Azúcar glas para decorar



Preparación:

Mezclar el azúcar, la canela y la almendra molida. Batir los huevos con varilla en un cuenco. Rallar el limón y añadir la mezcla de azúcar, almendra y canela. Mezclar. Añadir la mermelada de arándanos y mezclar toscamente. Verter la masa en un molde untado con aceite, el mio es de silicona y no necesita espolvorear harina por encima,  hornear unos 30 minutos a 180 grados, horno precalentado. Comprobar con un palillo o cuchillo si está hecho por dentro, si es así no se manchará de masa, en caso contrario debe prolongarse el horneado diez minutos más. Sacar y repetir la operación. Cuando el bizcocho se enfríe, espolvorear de azúcar glas.


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viernes, 25 de octubre de 2019

Puré de coliflor y queso

Si lo que necesitáis es una guarnición cómoda y rápida de hacer, este puré es lo que andáis buscando. Sabor a coliflor y a queso, el que más os guste, yo he utilizado Grana Padano, pero si lo queréis más suave solo hay que dar el cambiazo. Cuando la variedad en las comidas es lo usual en más de una mesa, también lo debe ser el acompañamiento. Si todo se reduce a patatas fritas, ensalada o arroz, una parte de la dieta será monótona y eso a los bloguer@s cociner@s nunca nos pasa. De hecho una que conozco muy de cerca empieza a comer por la compañía, que muchas veces es lo que más le gusta. También considero que no deben ser muy elaborados, ya que eso lo solemos hacer con el alimento principal y se tardaría demasiado en preparar un solo plato. Para hacer este puré precisamos poco tiempo y sencillos ingredientes, por eso aconsejo no privarse de probarlo.
Esta receta la vi en: El saber culinario



Parece que me estoy aficionando a utilizar el microondas, en otro momento hubiera cocido la coliflor en agua, pero así es más fácil y limpia de preparar, y poco a poco le voy dando un mayor uso a este electrodoméstico para mi tan olvidado. Creo que esta receta debe estar dentro del proyecto En buena onda porque la mitad de ella está realizada con él, espero que os guste Elisa y Marisa.



Ingredientes:

-1 coliflor pequeña (500 g aprox. limpia)
-2 dientes de ajo
-2 c/s de aceite de oliva
-115 g aproximadamente de queso curado rallado
-120 ml de leche
-Sal, pimienta y orégano



Preparación:

Limpiar la coliflor, cortando los ramitos y desechando el tronco, lavarla y cocinarla al microondas tapada, con tapadera o papel film, a máxima potencia durante diez minutos. Dorar los ajos laminados en el aceite sin que se tuesten mucho porque amargarán. En el vaso de la batidora colocamos la coliflor, el refrito de ajos, el queso rallado y parte de la leche, salpimentamos al gusto y empezamos a triturar. Ajustaremos el espesor de la crema añadiendo más o menos leche. Yo puse la indicada en los ingredientes y se podía coger bien con tenedor. Decorar con un hilito de aceite y un pelín de orégano.


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