viernes, 22 de septiembre de 2017

Salchichas frescas al cava

Para disfrutar de los beneficios que proporciona la carne no siempre hay que consumir piezas de calidad y precio desahogado, nos hace un buen apaño también la casquería o los embutidos frescos como las salchichas. Las que hoy nos ocupan las iba a cocinar con vino, pero tenía un botellín de cava en la nevera que estaba adquiriendo derechos de antigüedad y no me lo pensé, lo vertí entero sobre ellas. No han quedado mal, para una cena van estupendas, aunque yo las puse de segundo y cumplieron su función con nota. No significa ésto que ahora vaya a dar carpetazo al solomillo o las chuletas, solo que hay muchos días en el año, 365 concretamente, y tiempo de sobra para comer de todo y variado. La cocina sencilla es muy buena y se merece más de una oportunidad. Yo se la doy en no pocas ocasiones, ¿y vosotros?




Ingredientes:

-10 salchichas frescas de pollo
-2 dientes de ajo
-1 cebolla
-1 hoja de laurel
-1 botellín de cava (37,5 cl)
-Aceite y sal
-Perejil



Preparación:

En un fondo de aceite caliente doramos las salchichas. Apartamos y reservamos. Picamos menudo el ajo y la cebolla y los rehogamos por ese orden. Incorporamos las salchichas y la hoja de laurel. Vertemos el cava y un poco de sal, con cuidado porque las salchichas llevan. Dejamos hervir a fuego medio hasta que el líquido se reduzca. Espolvoreamos perejil picado y listo.


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martes, 19 de septiembre de 2017

Salmón relleno en hojaldre

Hace algún tiempo que le estaba dando vueltas a la idea de envolver un pescado en hojaldre porque nunca lo había hecho y me parecía una preparación atractiva. Tuve claro enseguida que sería el salmón, pero no tanto el relleno que le pondría para que resultara más jugoso y sabroso. El día que hice unas espinacas a la crema y me sobraron unas pocas, se me encendió la bombilla y tuve una imagen fotográfica de cómo quedaría la receta que me gustó. Pues manos a la obra! Es más elaborada que las que acostumbro, pero merece la pena el tiempo que se le dedica. Aconsejo hacerla cuando haya gente con hambre, ya que llena bastante y con las cantidades que he utilizado hay para saciar algunos estómagos inquietos. Se puede acompañar con las espinacas del relleno o una ensalada verde. Y poco más necesitaréis para quedar satisfechos y distinguir la mesa. Espero que os guste y os compense tanto como a mi.



Ingredientes:

Para las espinacas a la crema:
-600 g de espinacas limpias
-1 cebolla
-1 puñado de piñones
-1 puñado de pasas
-Aceite y sal
-1 c/s de mantequilla
-1 c/s de aceite
-2 c/s de harina
-1 vaso grande de leche (aprox.)
-Sal

-1 lomo de salmón (480 g el de esta receta)
-2 láminas de hojaldre (utilicé el congelado de Mercadona)
-Un chorrito de leche



Preparación:

En primer lugar hay que preparar las espinacas si no las tenéis de sobra como yo. Con estas cantidades hay para rellenar el salmón y acompañarlo como guarnición. Cocemos las espinacas en agua con sal unos diez minutos. Sacamos a un colador y las dejamos escurrir hasta que se enfríen, pues habrá que estrujarlas entre las manos para que suelten toda el agua que retienen. Pelamos y picamos la cebolla menuda. La rehogamos en un fondo de aceite. Añadimos los piñones y las pasas y seguimos rehogando. Agregamos las espinacas, sazonamos el conjunto, mezclamos, apagamos y reservamos. Hacemos la bechamel derritiendo la mantequilla con el aceite, añadir la harina y rehogar como un minuto. Verter la leche a poquitos al tiempo que vamos removiendo con una varilla. Sazonar. Estará hecha cuando tenga el espesor que nos guste, en este caso debe quedar densa porque a continuación la mezclaremos con las espinacas que teníamos reservadas.
Como el trozo de salmón era muy grueso, lo he dividido en dos partes cortándolo de forma horizontal. Lo he sazonado. He colocado una lámina de hojaldre sobre un papel de hornear, sobre el hojaldre, un filete de salmón, lo he cubierto con una capa espesa de espinacas y las he tapado con el otro filete de pescado. He cubierto todo con la otra lámina de hojaldre, pegándolo al de la base primero con los dedos y después enrollándolo alrededor y marcándolo con un tenedor. He recortado el hojaldre sobrante y hecho unos churritos con la masa que he colocado a modo de decoración. He pinchado la masa con un tenedor y pintado con un pincel mojado en leche. A continuación lo he metido en el horno precalentado a 190 grados hasta que el hojaldre tome color y lo veamos hecho. Y nada más. Ya solo queda sentarse a la mesa y disfrutar.


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viernes, 15 de septiembre de 2017

Pisto con patatas al gratén

Una de las formas en que mi familia mejor se come la verdura es así, al gratén. Normalmente en ésta época del año cocino un pisto, lo cubro con una bechamel ligera y lo meto al horno, pero en este caso le he añadido patata, a propuesta de mis hijos, para crear una base más compacta, a modo de pastel. Y como ya sabéis que todo lo que nos gusta me apetece compartirlo, aquí lo traigo ya, en la bonita fuente que mi madre me regaló a comienzos de verano. Todo queda en familia.Reconozco que es una receta que apenas necesita explicación, la propongo más como sugerencia para los días en blanco. A mi me ha salvado unos pocos. Es muy apañado donde lo ubiquéis: acompañamiento, cena, primero,... Podemos utilizar los vegetales que tengamos en casa y nos gusten. También espolvorear queso rallado por encima, eso, dependiendo del aporte calórico que deseemos. Para mi que vais a amar la verdura. Venga, preparadla.



Ingredientes:

-1 cebolla
-1 pimiento verde
-1 patata
-1 calabacin (yo puse dos porque eran pequeños)
-2 tomates pera
-Aceite y sal
-1 c/s de mantequilla
-1 c/s de aceite
-2 c/s de harina
-1 vaso de leche aproximadamente (yo le puse omega 3)
-1 pellizco de sal



Preparación:

Primero hago el pisto. Pelo y pico la cebolla en juliana, lavo el pimiento, lo limpio de semillas y lo troceo de la misma forma o a cuadraditos. Pelo la patata y la parto como para tortilla. Pelo el calabacin y lo troceo a dados. Los tomates los rallo desechando la piel, también se pueden trocear menudos. En un fondo de aceite voy rehogando las verduras por ese orden lentamente, a fuego medio-bajo, hasta que estén tiernas. Las coloco en una fuente de horno. Para hacer la bechamel pongo la cucharada de aceite junto con la de mantequilla, incorporo la harina y la sal y la frío como un minuto, después voy vertiendo la leche a chorritos al tiempo que voy moviendo con una varilla. El espesor de la misma va en función de la leche que pongamos, a más leche, menor espesor. Extiendo esta bechamel por encima de la verdura con cuidado. Introduzco la fuente en el horno con la función de gratinar y cuando coja color la bechamel estará listo para consumir.





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martes, 12 de septiembre de 2017

Espaguetis con huevo escalfado

Un plato muy sencillo éste para lo rico y sano que es, ya que lo cortés, no quita lo valiente; y añadiría además lo económico que resulta, pues todo suma a la hora de confeccionar el menú diario. Con una salsita de tomate hecha a nuestro gusto, en la que me he permitido introducir el truco de Nuria Eme de ponerle zanahoria para contrarrestar la acidez, y un tierno huevo escalfado, aunque a mi se me quedara sólido durante la sesión fotográfica, conseguimos una receta llena de color y buen gusto. Funciona bien con la compañía de una ensalada verde y un postre vegetal. Bueeeno, podéis ser algo más generosos con el mismo si os apetece, pero no olvidéis que tras la operación biquini, llega la operación retorno y hay que recuperar el cuerpo (y el bolsillo) antes de Navidad. La buena noticia es que solo hay que comer bien, sin pasarse. Aquí os dejo una preparación que va a cumplir con ese cometido a las mil maravillas. Y después, a caminar una horita. Ya está.



Ingredientes:

-300 g de espaguetis
-1 cebolla
-1 zanahoria
-500 g de tomate triturado
-1/2 cucharadita de orégano
-Aceite y sal
-4 huevos



Preparación:

Pelamos y picamos la cebolla y la zanahoria. Las rehogamos en un fondo de aceite de oliva. Cuando estén blanditas añadimos el tomate triturado, la sal y el orégano. Dejamos reducir. Cocemos los espaguetis siguiendo las instrucciones del fabricante. Escurrimos, añadimos la salsa de tomate y mezclamos. Ponemos una cazuela con agua. Cuando empiece a hervir, apagamos, cascamos un huevo y lo introducimos con suavidad dentro de la cazuela, tapamos y mantenemos dentro 5 minutos. Lo sacamos y repetimos la operación con los otros huevos. Servimos los espaguetis con la salsa de tomate, el huevo pochado encima, un pellizco de sal y un poquito de orégano.


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viernes, 8 de septiembre de 2017

Galletas de zanahoria

Desde que vi estas galletas en Directo al paladar estaba deseando hacerlas, algunos ya conocéis mi atracción por los dulces que contengan algún vegetal. Y tengo que decir que la intuición del momento no me ha fallado, son tan buenas como esperaba. Agradable sabor, no dulzonas y bien digeribles, justo lo que le pido a un producto de repostería. También me gustan como regalo; poniendo cariño y un bonito envoltorio, podemos sorprender gratamente a los que más queremos. Si yo las he hecho, ya sabéis que son fáciles; animo, pues, a todos mis seguidores universitarios, que sé que los tengo, ahora que comienzan curso. Hay que estar bien alimentados siempre y en vuestro caso más aún. Espero que os gusten y os sirvan de ayuda en la tarea que os va a ocupar los próximos meses. Las recomiendo.



Ingredientes:

- 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
-80 g de azúcar glas
-100 g de zanahoria rallada
-180 g de harina de repostería
-1 c/s de esencia de vainilla
-1 c/s de levadura
-1 pizca de sal



Preparación:

Batimos la mantequilla con el azúcar, yo lo hice con varilla eléctrica, pero igualmente lo podéis hacer a mano. Añadimos la zanahoria rallada y volvemos a batir. A continuación incorporamos el resto de ingredientes mezclando bien. Formamos pequeñas bolitas que aplastaremos un poco con la mano e iremos depositando en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Introducimos en el horno precalentado a 200 grados por espacio de 15 minutos, o hasta que las veamos doraditas. Dejamos enfriar y ya las podemos consumir, en caso de no hacerlo se conservan bien en un tarro tapado, varios días.


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martes, 5 de septiembre de 2017

Pollo al limón my way

Queridos bloguer@s:
Cuanto me alegro de volver a encontraros tras mi descanso virtual. Este año, por circunstancias, casi he desconectado completamente con lo que el anhelo del retorno es mayor. Pero ya estoy arremangada para cocinar y comentar con la mejor disposición. Os propongo una versión muy particular del pollo al limón chino, el que comemos en casa y nos invita a rebañar. Creo además que de esta receta es muy difícil encontrar dos iguales, pues cada cual le incorpora su propio toque para adaptarla a su estilo casero. De esta salsa destacaría su sabor suave y fresco, poco ácido, propio del fruto maduro. Continúo con ella por donde lo dejé en el mes de julio y espero reencontrarme con los amigos de siempre y algunos más para seguir disfrutando y compartiendo buenos posts y mejor compañía. No me faltéis.



Ingredientes:

-1 pechuga de pollo en filetes
-Sal
-Salsa de soja
-Harina, huevos y pan rallado para rebozar
-Aceite de oliva
-1/2 l de caldo de pollo
-4 c/s de azúcar
-2 c/s de maizena
-El zumo de un limón
-4 rodajas de limón
-1 c/s de mantequilla
-1 yema de huevo



Preparación:

Sazonamos los filetes de pollo un poco, pues los pondremos en un cuenco cubiertos de la salsa de soja y ésta ya es un poco salada. Los tendremos macerando una hora más o menos dentro de la nevera. Los sacamos y secamos con papel de cocina. Los pasamos por harina, huevo batido y pan rallado. Los freímos en abundante aceite caliente. Cuando se hagan los sacamos sobre un papel absorvente y después se van colocando extendidos en una cacerola. Se tapan. Hacemos la salsa. En un cazo ponemos el caldo, el azúcar, la maizena y el zumo del limón. Lo llevamos al fuego y con una varilla vamos dando vueltas hasta que espese. Entonces añadimos la cucharada de mantequilla y la integramos en la salsa. Dejamos entibiar un poco y ponemos la yema de huevo que también mezclaremos con la varilla inmediatamente para evitar que se cuaje. Incorporamos las rodajas de limón. Volcamos esta cremita sobre los filetes empanados. Dejamos unos minutos tapados para unir sabores y ya están listos para consumir.


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viernes, 28 de julio de 2017

Sardinas en escabeche

Aunque deben tener igual número de seguidores que de detractores, en verano no podemos dejar de hacer sardinas. Es su momento, están sabrosas y a buen precio, y hay más de una forma de prepararlas, si lo que nos echa para atrás es el olor impregnante que sueltan al asarlas. Yo las he cocinado en escabeche y nos han gustado mucho, un método éste más limpio y menos aromático. Pero todo tiene su lado bueno. ¿Quién no anhela tardes frescas de playa, con caídas de sol, cerca de unos espetos? Ese humo que nos invita a tomar una cerveza fría con un pincho de sardina y que es todo un reclamo. Pasar de largo sería perder un grato momento. Espero poder disfrutar de ellos y de otros en los próximos días. Voy a unirme a los que están descansando de la blogosfera, que no son pocos. Hoy me despido hasta septiembre, no sin antes desearos que paséis un buen agosto. Os echaré de menos seguro. Hasta la vuelta.



Ingredientes:

-1/2 kg de sardinas
-3 dientes de ajo
-1 cucharadita de pimentón dulce
-1 hoja de laurel
-1 vaso de aceite
-1/2 vaso de vinagre
-Unos granos de pimienta negra
-Sal



Preparación:

Si no nos lo hace el pescadero, quitamos las escamas, cabeza y tripa a las sardinas. Las secamos, les ponemos sal, pasamos por harina, sacudiéndolas y desechando la sobrante. En una sartén ponemos el aceite y las freímos cuando esté caliente. Al sacarlas las vamos colocando en una cacerola preferiblemente de barro. Si el aceite de freír no está muy quemado lo podemos utilizar para el escabeche, colamos el que esté más limpio y si nos falta añadimos un poco más. Laminamos los ajos y los ponemos a freír con la hoja de laurel y los granos de pimienta. Apartamos del fuego e incorporamos el pimentón, revolvemos haciendo círculos con la sartén y añadimos el vinagre, ¡cuidado! puede saltar y quemarnos. Vertemos el escabeche sobre las sardinas y las dejamos que enfríen a temperatura ambiente. En un par de horas se habrán impregnado de todo su sabor.
Esta receta la vi en: La cocina de lechuza


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