viernes, 24 de marzo de 2017

Gallineta a la cerveza con verduritas

No me gusta especialmente la primavera, pero no queda otra que adaptarse a ella de la mejor manera, superando alergias y cambios de tiempo. Por ese motivo he decidido publicar este plato colorido y elegante que además es ligero, pues se acerca peligrosamente el calor y hay que pensar en la línea. He elegido la gallineta porque es un pescado rojo muy aprovechable, de carne blanca deliciosa con la que he cocinado esta receta, y muy bueno para hacer caldo con la cabeza y espinas. Con ellas y unas verduras he preparado una sopa de primero y aún me ha sobrado un tarro de fumet para congelar que me va a venir genial en otro momento. Hoy el pescado es el rey de la mesa, a mi particularmente me gusta más que la carne, menos pesado y más rápido de hacer, un lujo para el paladar, a veces también para el bolsillo, aunque no es éste el caso. Aquí os lo dejo por si os apetece entrar en la estación como yo, conquistándola por el estómago.



Ingredientes:

-1 gallineta (1,400 kg)
-200 g de champiñones
-1 zanahoria
-1 puerro
-1 lata de cerveza
-1 cucharadita de maizena
-1 pizca de azúcar
-Harina
-Aceite, pimienta y sal



Preparación:

Pedí al pescadero que me sacara los lomos de la gallineta y me pusiera cabeza y espinas aparte limpias y troceadas. Los lomos los hice trozos en casa y los salpimenté. Los pasé por harina sacudiendo el exceso y los freí vuelta y vuelta en aceite de oliva. Reservamos.
Pelamos la zanahoria, limpiamos el puerro y los cortamos en rodajas. Los champiñones los limpiamos quitándoles la piel exterior para después trocearlos. Calentamos un fondo de aceite en una cazuela, agregamos las verduras y rehogamos unos diez minutos a fuego medio. Incorporamos la cerveza y la pizca de azúcar y continuamos la cocción quince minutos más. Disolvemos la maizena en un poco de agua y la agregamos a la cazuela. Sazonamos.  Añadimos el pescado para que se termine de hacer junto a las verduras, unos cinco minutos más. Apartamos y servimos inmediatamente.


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martes, 21 de marzo de 2017

Pimientos rellenos y... lo hemos vuelto hacer!

Si el año pasado fue Antequera la ciudad que acogió a estas tres blogueras dicharacheras, este año la elegida ha sido Carmona en Sevilla, no menos hermosa y cultural.



Junto a Mª Gracia (la anfitriona) de Con mil sabores y Puri (la infatigable) de La cocina de Puri Pastor, he compartido día y medio de visitas por el casco antiguo, bastantes paradas para probar todo tipo de exquisiteces y mucha charla.



Lugares como el mercado



La puerta de Córdoba



La Necrópolis Romana



Museo



Solo por nombrar algunos de los emplazamientos que pudimos admirar.

En cuanto a gastronomía, os remito al blog de Puri que os dará pelos y señales de todo lo que degustamos.

Agradezco a Mª Gracia el empeño que ha puesto en organizar un encuentro tan enriquecedor y ameno. No ha sido mucho tiempo, pero sí bien aprovechado. También a Puri, que siempre está dispuesta a participar en actividades que permiten acercar y tratar a las blogueras, aún cuando las distancias entre ellas son generosas. Solo quiero deciros que ya estoy pensando en el siguiente.



Ah, y no me quiero olvidar de los regalitos que de ellas he recibido y que son joyas para mi. Os los enseño.



Como tenía mi receta preparada para hoy martes como siempre, he pensado que también puedo publicarla, así que aquí os la dejo.
Estos pimientos no son los habituales para rellenar, son los que aquí llamamos "de freír", pero encontré algunos con la piel más gordita y pensé que podían servirme para el relleno de patata que quería hacer. Y así fue, quedaron muy buenos y los cociné enseguida.



Ingredientes:

-4 pimientos verdes
-2 patatas 
-80 g de jamón serrano picado
-100 g de champiñones
-3 dientes de ajo
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:

Cocemos las patatas en agua hasta que estén tiernas, en esta ocasión las pelé y troceé gorditas, pero más por una cuestión de rapidez que por otra cosa, se pueden cocer enteras sin pelar. Mientras se cuecen preparamos los champiñones. Pelamos y picamos los ajos, también los champis quitándoles la piel exterior, es muy fácil con la ayuda de un cuchillo, tan solo hay que tirar de la piel hacia afuera y sale enseguida. Los picamos menudos. En un fondo de aceite rehogamos ambos hasta que estén tiernos, añadimos el jamón y damos unas vueltas más. Retiramos del fuego. Despepitamos los pimientos, lavamos y secamos. Los metemos en el microondas y asamos a temperatura media por espacio de cinco minutos. Machacamos las patatas, les añadimos el refrito de champis, ponemos sal y pimienta y mezclamos todo bien. A veces es necesario poner un poquito más de aceite o mantequilla si queda algo seca la mezcla. Rellenamos los pimientos, los colocamos en una fuente de horno engrasada con un poquito de aceite, ponemos un hilito de aceite por encima también. Los introducimos en el horno a 190 grados unos 30 minutos, dependerá del tamaño y grosor de las piezas. Cuando estén asados, sacamos y listos para consumir.



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viernes, 17 de marzo de 2017

Crema de calabaza y manzana

Una de las razones por las que prefiero el invierno es por el gustazo que supone tomarse una crema de verduras confortante en la comodidad del hogar. Es uno de esos pequeños placeres que cuesta muy poco regalarse, para lo mucho que se disfruta. Las puedo preparar de cien formas distintas dependiendo de los ingredientes y apetencia que tenga en el momento, desde hortalizas a frutas, de verdes a naranjas. Siempre ayudan a que me sienta mejor. Y mientras veo la lluvia caer a través de los cristales, o el viento azotar con fuerza los árboles, me voy calentando las manos con el tazón, al tiempo que doy sorbitos a la sopa, y no puedo evitar prendarme de la estación. Ya se que cerca del mar el invierno es distinto porque es suave y tranquilo, nada que ver con la crudeza de otros lugares. Por eso me gusta y por eso lo exprimo todo lo que puedo. Y también por eso sé que hoy esta crema de calabaza y manzana me va a alegrar el día.



Ingredientes:

-1 cebolla
-500 g de calabaza limpia
-2 manzanas golden
-50 g de arroz
-2 quesitos
-50 g de almendra fileteada
-Aceite, agua y sal



Preparación:

Limpiamos y troceamos la calabaza, manzanas y cebolla. En una olla ponemos un chorrito de aceite y rehogamos la cebolla. Añadimos la calabaza y la manzana y seguimos rehogando. Agregamos el arroz, sal y cubrimos de agua. Llevamos a ebullición, bajamos el fuego y dejamos hacer hasta que las verduras estén tiernas, una media hora. Apartamos, añadimos los quesitos y trituramos con la batidora. Tostamos la almendra en unas gotas de aceite. Llenamos unos tazones o platos con la crema, le espolvoreamos una cucharada o dos de almendra tostada y lista para tomar.


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martes, 14 de marzo de 2017

Berenjenas rebozadas con queso azul

A estas alturas de la película, más de uno sabe que los vegetales me gustan en todo, para un aperitivo también. Aunque mi familia y mi naturaleza omnívora condicionan mi cocina, me inclino por el reino verde en no pocas ocasiones. Esto no significa que el de hoy es un picoteo light porque el ingrediente principal sea la berenjena. Lleva su buen rebozado, queso azul incluido que les da un puntito de sabor buenísimo, para después freírlas en abundante aceite de oliva. Pero que ricas están! Y si las coronamos con un hilito de miel, ummm...gloria bendita. Me doy cuenta que la miel está siendo un motivo recurrente en mis adornos culinarios. Me gusta en pequeña cantidad, lo justo para dar un toque dulce en algunas preparaciones, pero se puede suprimir si se desea, sin que sufra la esencia de las mismas. Se trata de adaptar las recetas en función de las preferencias, como siempre hacemos por otra parte. Lo demás es mimo y cuidado en la elaboración y el resultado siempre lo agradece.
Pues vamos con la receta.



Ingredientes:

-1 ó 2 berenjenas (según tamaño)
-50 g de queso azul
-1 vaso de harina
-1 cucharadita de levadura
-1 huevo
-Agua, aceite y sal
-Miel (opcional)



Preparación:

Yo pelo la berenjena porque nos gusta sin piel, pero se puede hacer con ella. La hago rodajas finas, de unos tres milímetros. Les pongo sal y las dejo reposar unos quince minutos para que suelten el amargor que puedan tener. Después las enjuago bien y las seco.
Ablandar en el microondas el queso azul. En un cuenco batimos el huevo, añadimos el queso, la harina con la levadura, una pizca de sal y agua al tiempo que mezclamos todo, hasta conseguir una crema. Rebozamos las rodajas de berenjena y las freímos en abundante aceite caliente. Cuando estén doradas las sacamos a un papel absorvente. Así ya se pueden comer, y si se desea se les pone un poquito de miel. A mi me encantan.


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viernes, 10 de marzo de 2017

Plátanos rebozados

El primer postre que hice para este blog en sus inicios fueron unas manzanas rebozadas. En ese momento, por lo desconocido de la página, tuvo poca difusión, por eso he querido repetirlo, pero para que no sea exactamente igual he cambiado la fruta. Al ser el plátano el elegido, también he tenido que introducir otra variación con respecto al primero, ya que es más dulce y no requiere el añadido de azúcar, tan solo me he permitido un hilito de miel para los más golosos. Personalmente, del apartado dulces prefiero los que tengan algún tipo de vegetal; son frescos, jugosos y no empalagosos, ideales para terminar una comida e incluso como tentempié para personas afanosas que a veces necesitamos un empujón edulcorado. Podéis experimentar además con las frutas que más os gusten y sorprender con vuestra creatividad. Os dejo la idea por si os apaña en el finde y espero que sea de utilidad. Y si en el trayecto preparáis algo extraordinario, quiero conocerlo ¿vale?



Ingredientes:

-8 plátanos (según tamaño)
-1 taza de harina
-1 taza de leche
-1 huevo
-Miel de romero (opcional)
-Aceite de girasol



Preparación:

En un cuenco ponemos la taza de harina con la de leche y mezclamos. Separamos la yema del huevo de la clara y ésta última la batimos a punto de nieve. Añadimos la yema a la masa y la integramos en ella. Ahora añadimos la clara batida y la mezclamos con movimientos envolventes.
Pelamos los plátanos y los cortamos en trozos regulares. Rebozamos en la masa y freímos en abundante aceite caliente. Apartamos a un plato con papel absorvente. Servimos con un hilito de miel si nos gustan muy dulces, pues ya de por sí lo son.


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martes, 7 de marzo de 2017

Espaguetis con ajo y perejil

Últimamente estoy utilizando mucho estos espaguetis como guarnición. Son tan sencillos y van tan bien con todo que no me complico más y en un momento me los encuentro hechos. Como además observo bastante aceptación entre mis comensales, he terminado por convencerme de aprovecharlos como acompañamiento. Otra prueba del juego que proporciona la pasta en la cocina, mil formas distintas de preparación la avalan y nos saca de un apuro en otras tantas ocasiones. Pero debemos tener en cuenta que es un producto rico en hidratos de carbono y hay que poner cuidado en el alimento principal con la que lo vamos a unir; no será muy graso, ni la ración excesiva. Si elaboramos un plato equilibrado, no tiene porqué suponer un problema calórico, ya que sus componentes se complementarían y generarían sensación de saciedad, con lo que nos encontraremos bien nutridos sin hincharnos. Ejemplos que me gusta combinar a mi son: codornices estofadasmerluza a la vasca o hamburguesas vegetales. ¿Os apetece el menú?



Ingredientes:

-200 g de espaguetis
-6 ó 7 dientes de ajo
-6 ramitas de perejil
-1 guindilla cayena (opcional)
-Aceite, agua y sal



Preparación:

Cocemos los espaguetis en agua hirviendo con sal el tiempo que indique el fabricante. Pelamos los ajos, lavamos el perejil, los picamos en una trituradora o en el mortero. Escurrimos la pasta cuando esté cocida del agua. En una sartén o en la misma olla de la cocción ponemos un fondo de aceite. Volcamos la picada de ajo y perejil y la guindilla cayena si nos gusta que piquen, yo no se la puse. Rehogamos un poco en el aceite caliente, con cuidado, pues se quema enseguida, añadimos los espaguetis y mezclamos bien. Listos para degustar.




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viernes, 3 de marzo de 2017

Jarrete de ternera braseado en vino tinto

Cuando he tenido que organizar una comida para invitados, he procurado elegir un menú en el que algunas preparaciones se puedan hacer con antelación e intercalarlas con otras que haya que cocinar en el momento, pero te dejen tiempo además para poder alternar con los visitantes. Esta última parte siempre me la soluciona una carne o un pescado asado. Lo preparas, lo introduces en el horno y solo hay que vigilar alguna vez para que no se pase. Pues bien, la receta que traigo hoy es idónea para esto. Un jarrete de ternera suele quedar jugoso y según la compañía que le pongamos, sabroso y completo, aunque se puede elaborar también con cerdo, eso ya sabéis que va según preferencias. Normalmente cocino piezas sin rellenar porque en general gustan más, tan solo procuro que tengan salsa y guarnición. Con esta pauta resuelvo bien una comida, sin descuidar el trato con los asistentes. Hoy la comparto con vosotros con la intención de que os sea tan útil como a mi, y con el deseo de que os guste.
Esta receta la vi en: Directo al paladar



Ingredientes:

-1 kg de jarrete de ternera
-200 g de bacon
-6 patatitas
-200 g de champiñones
-1 c/s de harina
-1/2 l de vino tinto
-400 g de tomate triturado (lo puse de lata)
-250 ml de caldo de carne
-1 hoja de laurel
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:

Cortamos las lonchas de bacon en tiras finas y las rehogamos, a fuego suave, en un poco de aceite. Las retiramos y depositamos en una fuente de horno. Pelamos las patatitas, lavamos y salteamos en la misma sartén, las pasamos a la fuente de horno también. Cortamos el extremo terroso de los champiñones, lavamos y escurrimos, salteamos en la sartén, añadiendo un poco de aceite si hiciera falta. Dorarlos y pasarlos a la fuente de horno. Salpimentamos el jarrete y sellamos a fuego fuerte. Lo colocamos en el centro de la fuente de horno. Agregamos un poco de aceite a la sartén y doramos la harina, removiendo para que no se agarre. Reducimos el fuego y vertemos el vino, removemos con unas varillas para que la harina se integre. Incorporamos el tomate triturado y el caldo de carne. Sazonamos. Cuando hierva unos cinco minutos, lo vertemos sobre el jarrete. Añadimos el laurel. Cubrimos la fuente con papel aluminio y la introducimos en el horno precalentado a 150 grados, donde lo braseamos dos horas. Transcurrido este tiempo, comprobamos el punto de asado, retiramos la carne de la fuente si está a nuestro gusto y la dejamos reposar antes de cortarla en lonchas. Separamos los champiñones y patatitas de la salsa, que colamos para retirar también el bacon. Servimos la carne loncheada con las guarniciones y la salsa bien caliente.


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