viernes, 21 de septiembre de 2018

Albóndigas de cordero con fritada

Es la primera vez que preparo estas albóndigas, quería hacer algo diferente con la carne de cordero. Por lo visto las musas de Serrat este día sí se acordaron de mi y me concedieron la inspiración necesaria para una receta de lo más conseguida con salsita y todo. Porque no se sabe cual de las dos cosas está más rica, así que la conclusión es comérselas juntas y se acaba el dilema. Lo malo es que empieza otro, ¿en qué momento hay que parar de rebañar las bolitas? Son tan suaves y quedan tan jugosas que no hay hartura. Aquí tenemos que poner a funcionar el sentido común, aunque sepamos que a veces es el menos común de los sentidos, más aún cuando se está contentando al estómago. Solo cabe una opción, compensar con alimentos ligeros, una sopa de verduras de primero por ejemplo, postre de frutas y cena suave. Pero que no falte un cachito (o cacho) de pan para ayudar al tenedor, si no, se ofende al gusto.



Ingredientes:

-500 g de carne picada de cordero ( utilicé pierna)
-3 rebanadas de pan
-1 vaso de leche
-1 huevo
-1 manzana
-1/2 cucharadita de canela
-Sal y pimienta
-Aceite
-1 cebolla
-1 lata de tomate triturado (800 g)
-1 lata de pimientos asados (rojos y verdes) de 200 g



Preparación:

Ponemos el pan a remojar en la leche, la que necesitemos para cubrirlo. En un bol colocamos la carne, le añadimos la manzana pelada y cortada muy menuda, el huevo, el pan escurrido, la canela, sal y pimienta. Mezclamos bien. Hacemos bolitas con la mezcla, no muy grandes, que vamos colocando en un plato o fuente. Cuando las tengamos todas las freímos por tandas en abundante aceite caliente hasta que se doren, las sacamos a un plato con papel absorbente y reservamos. Hacemos ahora la salsa. Pelamos y picamos menuda la cebolla, la sofreímos en un fondo de aceite. Cuando esté transparente añadimos el tomate triturado. Sazonamos. Una vez haya pochado un poco, incorporamos los pimientos asados y las albóndigas para que se terminen de hacer en la salsa. Con unos diez o quince minutos más será suficiente. A disfrutar!


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martes, 18 de septiembre de 2018

Pastel de patatas y bacalao

¿A que a primera vista parece una tarta de almendra? Pues que no se emocionen los golosos, que es de bacalao. Pero que eso no signifique perder el entusiasmo porque está buenísima también, solo que es salada y no dulce. Me he basado en una antigua receta para su elaboración, la mia algo más enriquecida con la cebolla confitada y la provenzal, ya que la original era bastante austera, preparada con los productos básicos que hubiera en la época. Afortunadamente hemos evolucionado en técnicas y cultivos de todo tipo y podemos perfeccionar platos potenciando el sabor con la incorporación de distintos componentes. Consumo mucho el bacalao, fresco o salado, es un pescado que se encuentra con facilidad  y encaja en multitud de preparaciones, a mi me gusta en todas, además de su historia, desde el siglo X cuando lo comercializaron los vikingos hasta nuestros días, a ver quién puede contar tanto y tan bueno. Por lo que a mi respecta pienso seguir cultivando la tradición, si ha funcionado el invento durante todo este tiempo será porque merece la pena y lo que es por nosotros no va a quedar en el olvido.




Ingredientes:

Para un molde de 18 cm.
-4 patatas medianas
-3 cebollas
-300 g de bacalao desmigado desalado
-2 huevos
-1 chorrito de leche
-2 dientes de ajo
-2 ramas de perejil
-2 c/s de pan rallado
-Aceite y sal



Preparación:

Ponemos a cocer las patatas lavadas con piel en una olla de agua hasta que estén tiernas, pero enteras. Pelamos y troceamos las cebollas en juliana. Las ponemos a freír en un poco de aceite, cuando cojan temperatura bajamos el fuego, tapamos y dejamos hacer al menos una hora moviendo de vez en cuando, deben cambiar de color. Destapamos, subimos el fuego para que se evapore el líquido que les sobra e incorporamos las migas de bacalao. Damos unas vueltas hasta que pierdan el jugo que van soltando y apartamos. Ahora pelamos las patatas y las cortamos a rodajas de poco más de medio centímetro, aproximadamente, no tienen porqué salir iguales. Batimos los huevos con un pellizco de sal y un chorrito de leche. Pintamos el fondo del molde con un poco de aceite, espolvoreamos pan rallado, colocamos encima las rodajas de patata procurando cubrir todo el fondo. Sazonamos. Cubrimos con la cebolla confitada con el bacalao. Vertemos por encima unas cucharadas de huevo batido. Ponemos otra capa de patatas, otra de cebolla y bacalao y el huevo. Terminamos con una capa de patatas, sal y el resto del huevo batido. Trituramos los ajos pelados con el perejil, mezclamos con el pan rallado, cubrimos con esta pasta la última capa de patatas. Metemos a horno precalentado a 180 grados por espacio de 20 ó 25 minutos. Sacamos y a consumir. Está rico caliente o frío.


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viernes, 14 de septiembre de 2018

Tomates rellenos de tofu y anchoas

Pueden ser un aperitivo, un entrante o un acompañamiento, en la variedad está el gusto y cada cual tiene el suyo. Yo los tomé como tentempié usando los tomates vacíos a modo de cuencos, ya que utilicé una variedad de piel gruesa que cumplen bien con esa función. También tengo que decir que cuando los relleno suelo consumirlos en crudo, pero solo por una cuestión de preferencias, pues gratinados con queso por ejemplo, quedan riquísimos. En estas ocasiones cuanto añoro tener una huerta e ir cogiendo los tomates según fueran madurando para comerlos con el sabor y la tersura del fruto gestado en su mata. Cuando era una niña ésto se hacía de forma habitual en casa con el suministro de un pequeño, pero productivo huerto; aún recuerdo la sabrosura de aquellos vegetales en cada plato que acompañaban. Ahora procuro cocinar con buen producto igualmente, aunque no sea lo mismo, hay que adaptarse a las circunstancias. Tampoco olvidar que somos afortunados por poder hacerlo a diario aprovechando oferta y variedad. ¿Y quién sabe? A lo mejor cuando nos jubilemos preparamos un terrenito con plantas y árboles. No sería mala idea.


Ingredientes:

-4 tomates
-1 pepino
-100 g de tofu
-50 g de anchoas en conserva
-50 g de aceitunas negras
-Aceite, vinagre y sal



Preparación:

Cortamos un trozo de tomate a modo de boina y lo reservamos. Vaciamos el interior ayudándonos de un cuchillo con punta y una cuchara, lo reservamos también, los tomates los ponemos boca abajo para que escurran por completo su líquido. Troceamos el tofu en daditos pequeños, lo rehogamos en dos cucharadas de aceite, apartamos y dejamos enfriar. Pelamos y cortamos el pepino menudo. Las aceitunas, que las compré deshuesadas, las cortamos en aritos. Las anchoas escurridas de su aceite, las troceamos igual que los demás ingredientes. La pulpa del tomate que vaciamos la aprovechamos igualmente, aunque yo deseché las semillas. Ponemos todos los componentes en un bol, aliñamos con el aceite de las anchoas y un poco más de oliva que añadimos, el vinagre y la sal. Mezclamos. Ponemos un poquito de sal en el hueco de los tomates y los rellenamos con la ensalada. Tapamos con la boina que cortamos al principio y listos para presentar y consumir.


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martes, 11 de septiembre de 2018

Bocados de patata, pimientos y huevo

Hoy propongo una comida de chiringuito, el plato combinado de toda la vida de dios, solo que algo más sofisticado en su preparación con los bocados de patata y la mezcla de pimientos. Recuerda en todo a la originaria "comida de pobres" que tanto nos gusta, pero con un sabor más fino. Las versiones pueden ser otra forma riquísima de consumir los productos de siempre con un nuevo enfoque. La renovación es sana y genera interés, en el menú diario también, las repeticiones llegan a ser monótonas, aunque las blogueras cocineras nos pasemos tres pueblos en no hacerlas nunca con nuestra obsesión de nueva receta por publicación. Pero la gracia de todo para mí consiste en transformar y revitalizar esos platos que nos han educado el paladar a lo largo de la vida para que sean diferentes y aún así sepan a gloria. Yo creo que el de hoy lo consigue al ser rico y sencillo. Como los de toda la vida de dios.



Ingredientes:

-250 g de patatas
-2 lonchas de jamón serrano
-4 huevos
-Harina, aceite y sal
-2 pimientos verdes
-2 dientes de ajo
-1 bote de pimientos del piquillo (290 g)



Preparación:

Pelamos las patatas, lavamos y cortamos en rodajas de medio centímetro más o menos. Hacemos un bocadillo con ellas, poniendo en el centro un trozo de jamón serrano. Batimos dos huevos, sazonamos. Pasamos los bocados rellenos de patata por harina y después por los huevos batidos. Los freímos en abundante aceite caliente. Los sacamos a un papel absorbente y reservamos. En una sartén a fuego medio ponemos un fondo de aceite. Incorporamos los ajos cortados en láminas y los pimientos verdes cortados en tiras finas. Salteamos unos minutos. A continuación agregamos los piquillos también cortados en tiras. Sazonamos y bajamos el fuego al mínimo para que los sabores se integren, vamos mezclando de vez en cuando. Añadimos las patatas reservadas a la cazuela de pimientos, vertemos el jugo de conserva de los piquillos y un poco de agua. Dejamos cocinar el conjunto, moviendo la sartén para que se ligue bien la salsa. Cuando las patatas estén tiernas retiramos del fuego. Servimos los bocaditos y pimientos con un huevo o dos frito, según la apetencia de los comensales.


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viernes, 7 de septiembre de 2018

Tarta de manzana ligera

Cuando Puri y yo nos encontramos aprovechando los días de verano, los músculos de la lengua se ponen a temblar (nuestros maridos también) pues tenemos mucho que hablar y poco tiempo para hacerlo. Un tema ineludible: la cocina bloguera. Del suyo extraje la tarta de hoy, fina y ligera, que se come sin sentir y deja un regustillo delicioso en el paladar. Y no es lo único que me interesa, las recetas que consigue de los lugares que visita y tan detalladamente explica luego, me atraen igualmente. Las blogueras cocineras tenemos esa debilidad, la de ir apuntando lo nuevo, típico o desconocido que descubrimos allá donde vamos. Es otra forma de aprender la herencia cultural de pueblos y ciudades a través de su gastronomía y por supuesto del trato con sus gentes. Siempre digo que la comida es lo que más une a las personas, no es extraño encontrar alguien dispuesto a enseñarnos un plato e incluso cocinarlo para degustarlo después alrededor de una mesa. Quizás más de uno debería tomar nota de esta práctica para acercar posturas. Lo dejo ahí. A ver si alguien notorio se queda con la idea.



Ingredientes:

-4 manzanas golden
-2 huevos grandes
-100 ml de leche
-70 g de harina (yo le puse bizcochona)
-50 g de azúcar
-20 g de mantequilla
-Un chorrito de vainilla líquida
-Una pizca de sal
-Azúcar glas



Preparación:

Batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen el volumen. Añadimos la mantequilla ablandada y la vainilla. Mezclamos. Incorporamos la leche, tamizamos la harina con la pizca de sal. Pelamos las manzanas, les quitamos el corazón y las cortamos en rodajas finas. Las echamos sobre la masa y removemos con cuidado para que no se rompan. Engrasamos un molde, le ponemos papel de hornear, echamos la mezcla y colocamos bien las rodajas. Horneamos unos 40 minutos. Sacamos y cuando enfríe un poco espolvoreamos azúcar glas .


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martes, 4 de septiembre de 2018

Pollo asado especiado

Agosto se fue con el descanso bloguero. Septiembre llegó y el curso comenzó. Pero hay algo que no ha cambiado, al menos por el sur, y es el calor, así que vámonos a la calle a seguir con barbacoas y comidas al aire libre, pues dice el refrán que "ni calor hasta San Juan, ni frío hasta Navidad". Para este pollo que he preparado no es imprescindible sacar la parrilla, en un asador queda muy rico también, pero el sabor de las brasas es único y si podéis hacerlo así, no os privéis de cosa tan deliciosa. Lo he aliñado con las especias que habitualmente utilizo y tengo en casa, aquí es importante el tiempo de reposo para que se impregne bien de todos los sabores, mínimo dos o tres horas, mejor de un día para otro. Otra forma de continuar de vacaciones porque un estómago agradecido corresponde con satisfacción el cuerpo de su dueño y lo hace feliz. Hay que buscarse las mañas para volver a la rutina con el mínimo esfuerzo, para mi esta opción es perfecta, ¿qué pensáis vosotros?



Ingredientes:

-4 muslos de pollo deshuesados
-4 dientes de ajo
-Tomillo, orégano y romero
-Aceite y sal



Preparación:

Limpiamos los muslos de impurezas y grasitas que puedan tener, yo les quito la piel, pero a quien le guste que la deje, churruscadita está muy buena también. Los colocamos en un cuenco amplio y les añadimos los ajos pelados y picados, las hierbas al gusto, el aceite y la sal. Mezclamos bien e introducimos en el frigo unas horas, de un dia para otro se impregnará mejor de todos los sabores. Asamos a la barbacoa o en una plancha. Recién hecho está buenísimo.


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martes, 31 de julio de 2018

Pez espada en ensalada fresca de verano

Para aprovechar unas vacaciones sin renunciar a comer bien, nada como los platos sanos y sencillos que en un periquete tenemos preparados tan solo disponiendo de unos pocos, pero buenos ingredientes. Y como me gusta predicar con el ejemplo, aquí os dejo un pescado azul, limpio y sin espinas, acompañado de una fresca ensalada que lo complementa en sabor y ligadura. No me digáis que no apetece al verlo! Con esta receta, en el último día de julio, me despido de la blogosfera hasta el mes de septiembre. Os voy a echar tela de menos, pero se necesita desconectar un tiempo para poder dedicarse a otras cosas también muy importantes y descansar de la zona virtual, aunque un ojillo se me escapará por la red alguna vez. Os deseo el mejor refresco para estos días de calor, ya cada cual sabe como disfrutar del suyo.
Besazos.



Ingredientes:

Para una ración:
-1 filete de pez espada
-2 tomates
-1 puñado de alcaparras
-1/4 cebolleta
-1 guindilla en vinagre
-Aceite de oliva
-Sal y pimienta


Preparación:

Rallamos el tomate desechando la piel, ponemos en un colador para que suelte el exceso de líquido. Añadimos las alcaparras y los aliñamos con aceite y sal, lo colocamos en el fondo de un plato. Asamos el filete de pescado en una plancha caliente con sal y pimienta. Colocamos sobre el tomate, cubrimos con la cebolleta y la guindilla en aritos. Terminamos con un hilito de aceite crudo por encima.


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