viernes, 9 de diciembre de 2016

Romanesco con bechamel de piñones

Si hay una verdura navideña por la llamativa y sabrosa, es el romanesco. Crujiente y muy nutritivo está ahora en su mejor momento y tan solo cocido y gratinado con una bechamel resulta exquisito. He añadido unos piñones para darle el toque elegante que la fecha requiere, además de enriquecerlo en sabor. Es perfecto para acompañar todo tipo de platos, ya sean tradicionales o más innovadores, nadie se resistirá a probarlo en cuanto caiga en la mesa.
No hace mucho que consumo esta verdura, no lo conocía, pero una vez probado se ha convertido en habitual de nuestra dieta; no es para menos, cumple la doble función de alimentar la vista y el gusto. No dejéis de hacerlo y así aligeráis un poco el menú navideño, nada moderado por lo general, sin renunciar a la buena mesa.



Ingredientes:

-1 romanesco
-60 g de mantequilla
-60 g de harina
-2 vasos de leche (600 ml aprox.)
-50 g de piñones
-Sal
-50 g de queso rallado


                                                                                                  

Preparación:

Trocear el romanesco en ramitos, lavarlo y cocerlo en agua con sal hasta que esté tierno, unos quince minutos. Escurrir y reservar. Hacemos la bechamel poniendo en un cazo la mantequilla, añadimos los piñones y rehogamos, agregamos la harina y la rehogamos también. Vertemos la leche poco a poco al tiempo que removemos con una varilla para evitar que se formen grumos. El mayor o menor espesor de la bechamel dependerá de la leche que le pongamos. Probamos de sal. En un plato o fuente que pueda ir al horno ponemos una base de bechamel, sobre ella colocamos los ramitos de romanesco cocidos en la forma que más nos guste, lo mejor es extendidos en el recipiente. Cubrimos de bechamel, espolvoreamos el queso rallado y gratinamos hasta que coja un poquito de color. Y ya está listo para consumir.


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martes, 6 de diciembre de 2016

Caldo de Navidad

Hoy celebramos la Constitución Española. Quedan dieciocho días para Navidad. Algo menos para la llegada del invierno. Ésto se merece un caldo de Navidad. Mi versión es más ligera que la tradicional sopa de galets catalana, pero muy confortante y rica también. Un caldito que podemos tomar solo, con pasta y albóndigas, o, para los más hambrientos, acompañado de los avíos del puchero. Nos dejará sabor y calor de hogar, sobremesa animada, ganas de más. Disfrutaremos compartiendo las comidas de siempre con mayores y pequeños, también preparando y al final recogiendo para evitar situaciones injustas. Hoy más que nunca debemos dar ejemplo de igualdad en el reparto de tareas. Como manda la Constitución. Pues que así sea.



Ingredientes:

Para el caldo:
-100 g de garbanzos
-Carcasa, huesos y muslo de pollo
-1 punta de jamón serrano
-2 zanahorias
-1 puerro
-2 nabos
-1 rama de apio
-Sal
Para las albóndigas:
-350 g de carne picada de pollo y cerdo
-2 dientes de ajo
-2 ramitas de perejil
-2 rebanadas de pan
-1 vaso grande de leche
-1 huevo
-2 c/s de pan rallado
-Sal
-Harina
Para la sopa:
-200 g de pasta tiburón



Preparación:

Preparamos el caldo en primer lugar que es lo que va a tardar más tiempo. Tendremos los garbanzos remojados del día anterior. Los ponemos en una olla con agua caliente y mientras comienza el hervor vamos preparando las verduras y la carne. Pelamos las zanahorias y los nabos, yo los dejo enteros. Limpiamos el puerro y lo lavamos junto con el apio. Quito la piel al pollo y enjuago los huesos. Ponemos todo junto con los garbanzos y la punta de jamón. El agua debe cubrir el conjunto. Llevamos a ebullición, bajamos a fuego mínimo y mantenemos hirviendo al menos hora y media. Vamos con las albóndigas. Remojamos el pan en la leche. Ponemos la carne picada en un cuenco, añadimos los ajos y el perejil picados, el huevo, el pan escurrido y la sal. Si vemos que se nos quedan un poco blandas, como me ocurrió a mi, añadimos un par de cucharadas de pan rallado. Mezclamos. Hacemos bolitas pequeñas, pasamos por harina, ponemos en un plato y reservamos.
Cuando esté hecho el caldo, lo colamos, para ello podemos utilizar un paño blanco limpio que elimina todo tipo de impurezas, o en su defecto yo uso un par de gasas esterilizadas puestas sobre el colador. Cuando el caldo hierva echamos la pasta y las albóndigas. Dejamos el tiempo que indique el fabricante, unos quince minutos. Y ya la tenemos lista. Podemos acompañarla además de la carne, verduras, jamón y garbanzos del puchero.


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viernes, 2 de diciembre de 2016

Bocados de arroz con jamón y queso

Comenzamos diciembre y ya sí que podemos decir que lo de meterse en faena navideña es un hecho. A partir de ahora todo lo que publiquemos va a girar alrededor de esta fecha. Y como gran familia virtual que somos aportaremos nuestras recetas a esa mesa común que nos recibirá con cariño, ganas y apetito. Voy a iniciar mi contribución a esta causa con un picoteo, algo que nos permita hablar y relacionarnos al tiempo que saciarnos de forma relajada y amena. Unas bolitas de arroz que si me apuráis pueden llamarse incluso de aprovechamiento, muy sencillas de hacer y muy ricas. Soy de la opinión de que no necesitamos elaboraciones excesivas para disfrutar de estupendas veladas con familia o amigos; aunque algún día nos pasemos un poquito, que no sea la tónica habitual con el solo pretexto que es Navidad. Vamos a pensar en esas otras personas que están solas o necesitadas y compartir con ellas lo que podamos. Ese es el espíritu de estas fiestas, el que respiro y el que pretendo transmitir y seguro que además de divertirnos nos sentiremos mejor con nosotros mismos, que no es poco.
Feliz diciembre.



Ingredientes:

-200 g de arroz (o un resto de arroz blanco)
-100 g de jamón curado
-80 g de queso manchego (yo le puse payoyo, que es el de la tierra)
-3 huevos
-Pan rallado
-Harina
-Aceite y sal
-Mayonesa de lima
-Ketchup



Preparación:

Cocemos el arroz, si no tenemos ningún resto, unos 18 minutos en abundante agua salada, lo pasamos a un colador, lo enjuagamos y escurrimos. Mezclamos con el jamón picado, el queso rallado y un huevo batido. Tomamos porciones de la masa y formamos bolitas con ella. Pasamos por harina, los dos huevos que nos quedan batidos y pan rallado. Las freímos por tandas en abundante aceite de oliva hasta que las veamos doraditas. Retiramos sobre papel de cocina. Servimos sobre una base de mayonesa de lima y ketchup.


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martes, 29 de noviembre de 2016

Muffins de boniato

Hace unos días me regalaron una cesta bien hermosa de boniatos y aunque nos gustan mucho asados al horno, había que diversificar las preparaciones para no saturarnos. Así que, tiro de libreta de "pendientes" y ahí estaban los riquísimos muffins de mi amiga Cuca. Son tan blanditos y jugosos que hasta me pasé de horno pensando que estaban crudos cuando sacaba el palito de comprobar. Tengo claro que los dulces con frutas o verduras son los que prefiero por esa humedad que contienen. Os puedo asegurar que estos bizcochitos cumplen todos los requisitos de sabor y textura que les pido a los mejores pasteles. Ese gustito  dulce del boniato asado los convierte en una delicia para todo el que los prueba. No me canso de aprovechar el producto de temporada, síi, ya se que estoy siempre con la misma cantinela, pero es que todo queda más rico y eso es fácilmente comprobable.
Ahí va la receta.



Ingredientes:

-450 g de boniato asado
-230 g de harina
-2 huevos
-50 g de aceite de girasol
-200 ml de nata para montar (más un chorreón de leche)
-100 g de azúcar
-1 cucharadita de canela en polvo
-1 cucharadita de levadura
-La piel de una naranja rallada
-3 cucharadas de azúcar
-1 cucharada de canela



Preparación:

Lo primero es asar los boniatos, para ello los metemos en el horno a 200 grados el tiempo que necesiten, pues no son todos del mismo tamaño, hay que pincharlos con un cuchillo y cuando se clave fácil ya estarán. Se pelan, pesan y machacan. Reservamos. En un bol ponemos los huevos y los batimos, añadimos el azúcar, el  aceite,la nata y la ralladura de la naranja. Mezclamos. Incorporamos el puré de boniato, la harina, levadura y canela. Yo además le puse un chorreón extra de leche porque la masa quedaba espesa.  Amasamos bien. Llenamos las cápsulas de los muffins más o menos a un tercio de su capacidad. Mezclamos las tres cucharadas de azúcar con la de canela y espolvoreamos por encima de cada uno cubriendo la superficie. Metemos a horno precalentado a 200 grados por espacio de 10-12 minutos. Bajamos la temperatura a 180 grados y horneamos diez minutos más. Siempre hay que pincharlos para comprobar que están hechos por dentro, pero tened cuidado porque quedan jugosos y os podéis pasar de horno. Dejamos templar con la puerta del horno entreabierta. Pasados cinco minutos sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Deliciosos!


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viernes, 25 de noviembre de 2016

Crema de castañas

La temporada de castañas la aprovecho, entre otras recetas, para hacer purés que acompañan estupendamente la carne. La crema de hoy se la debo a Bruno Oteiza; la encontré diferente a cuantas hasta ahora había hecho por ser más fluida. A modo de salsa la colocamos como fondo de plato para poner la pieza sobre ella y rebañarla con su característico sabor. Otra forma de consumirla muy interesante también. ¿Lo más entretenido? Pelar las castañas. Después no hay mayor problema, se liga enseguida la mezcla y se come aún más rápido.
Para mí este fruto de otoño está directamente relacionado con el fuego y el menú navideño. Siempre me alegra la vista y el paladar, algo que suelo unir, y no es extraño encontrar una cesta en la cocina llena de este producto. Y como sé que más de un@ ya tiene la mente puesta en las Pascuas, os dejo esta rica guarnición por si consideráis hacerla en estos días. Espero que os guste.



Ingredientes:

-300 g de castañas peladas y limpias
-200 ml de nata para cocinar
-200 ml de leche (la puse desnatada para aligerar la crema)
-Sal y pimienta
-1 nuez de mantequilla



Preparación:

Hacemos un corte profundo a las castañas, con una incisión en un extremo es suficiente. Las cocemos en agua unos veinte minutos. Después hay que ir sacándolas  dos o tres cada vez para evitar que se enfríen, pues no se podrán pelar. No hay más remedio que quemarse un poco los deditos. Cuando las tengamos todas las ponemos en el vaso batidor junto con la nata, la mantequilla, sal y pimienta. Batimos y vamos agregando la leche para aligerar la mezcla tanto como queramos. Yo la dejé como una crema y para ello necesité un vaso de leche que puse desnatada, pero puede ser entera, e incluso un poco de agua. La calentamos a la hora de consumirla y listo.


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martes, 22 de noviembre de 2016

Hígado de cerdo con puré y cebolla confitada

Ésta es una receta de las que le copio a Arguiñano en el acto por su austeridad de ingredientes y su sencillez de elaboración. También por llevar hígado, con sus buenas propiedades, como sustitución de la carne. Solo tres componentes hacen posible este plato sabroso y agradecido. Si me gusta preparar esta comida es porque me recuerda la de nuestras abuelas, esas mujeres valiosas que con escasos recursos eran capaces de llevar a la mesa a diario pucheros extraordinarios. Una cocina adaptada a los productos que hubiera en el momento, hecha con cariño y esmero. Yo no me quiero olvidar de eso y la tengo siempre presente en mis preparaciones. Pienso que es la base donde se sustentan todas las demás. Y aunque me guste innovar y experimentar, nunca se me va a olvidar que unas papas con cebolla están muy buenas y han quitado mucha hambre.



Ingredientes:

-2 patatas
-3 cebollas
-2 filetes de hígado de cerdo
-Aceite, sal, pimienta
-1 nuez de mantequilla



Preparación:

Primero pelamos las cebollas, lavamos y cortamos en juliana. Las ponemos en una sartén con un chorrito de aceite a fuego muy bajo tapadas, en vitro de inducción en el 3 ó en el 4. Se trata de confitarlas en su propio jugo, ya que quedarán muy dulces; por lo menos van a tardar una hora, en la cual irán adquiriendo un color amarronado y reducirán el tamaño, cuando estén listas las destapamos y subimos el fuego para que se evapore todo el líquido. En una olla ponemos las patatas sin pelar y las cubrimos de agua, llevamos a ebullición y bajamos el fuego entonces, cuando al pincharlas veamos que están tiernas las podremos sacar del agua, dejamos entibiar y pelamos. Las machacamos con un tenedor, les ponemos sal, pimienta y una nuez de mantequilla, quedarán suaves. Asamos el hígado que habremos pedido que nos corten gordito, como de un dedo, hasta que no desprenda sangre. Podemos ponerle un poquito de zumo de limón si nos gusta. Ahora toca montar el plato, pondremos una primera capa de puré de patatas, sobre ella la cebolla confitada y culminamos con el hígado. En el plato individual lo mezclamos todo porque así es como está más rico.


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viernes, 18 de noviembre de 2016

Fingers de pez limón con mayonesa de lima

Se llama así la comida que se puede comer con los dedos. Es una forma cómoda y sin etiquetas de tomar los alimentos sin necesidad de cubiertos. Solo hay que tener unas servilletas a mano. Ideal para disfrutar de un picoteo distendido en el finde. Se pueden elaborar fingers de cualquier producto que nos guste y presentarlo de manera sencilla u original, aquí la imaginación juega y planea. Hoy los he elaborado de pescado, pero verduras, carnes, quesos,... son otras opciones a tener en cuenta. A la hora del rebozado conviene poner pan rallado y panko a partes iguales, que yo no he añadido por no disponer del último en ese momento; quedan más crujientes. Los he acompañado de una mayonesa de lima que vi en Directo al Paladar y que nos ha encantado a todos por su sabor suave.
Resumiendo: propongo una buena cena para degustar de modo informal. Es lo que tiene el fin de semana.



Ingredientes:

-500 g de pez limón limpio en un trozo
-Aceite, sal y pimienta
-Harina
-2 huevos
-Pan rallado y panko a partes iguales (yo solo puse pan rallado)
-1 huevo
-Sal
-1 vaso de aceite de girasol
-1/2 lima exprimida



Preparación:

El pescado ya lo prepara el pescadero en un lomo entero y limpio. Lo troceamos en forma de bastones que salpimentamos. Los pasamos por harina, huevo batido y la mezcla de panes, ya sabéis que yo solo puse pan rallado y quedó muy rico también. Freímos en abundante aceite muy caliente. Sacamos y colocamos sobre papel absorvente.
Hacemos la mayonesa poniendo en el vaso de la batidora el huevo, un pellizco de sal, el zumo de la media lima y el aceite. Metemos la batidora hasta abajo y vamos triturando sin mover hasta que la mayonesa ligue. Después vamos subiendo hasta terminar.
 Y ya tenemos la cena lista!


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