martes, 23 de mayo de 2017

Rollitos de ternera

Una de las formas que he descubierto idónea para se coman los filetes de ternera sin protestar es ésta, enrollados y rellenos. Más tiernos y jugosos, con el fondo que nos guste, creedme, pocos se resistirán a probarlos. Pero si aún así esta carne no es la que más les mola, se puede sustituir por pollo sin ningún problema, también les gustará. El bacon imprime grasa y con ello jugosidad, es lo más calórico que le he añadido para que gane en sabor y textura, lo demás es sustancia para que se cocine convenientemente en lento chup-chup. Y es que preparar un buen plato de carne no tiene porqué ser complicado en el mágico mundo de la cocina, ese que nos hace felices con lo que tengamos en la nevera y preparemos con cariño.



Ingredientes:

-4 filetes finos de ternera
-4 lonchas de bacon
-4 pepinillos en vinagre (u 8, depende del tamaño)
-Mostaza
-1 cebolla
-1 puerro
-2 zanahorias
-1 nabo
-1 vaso de vino blanco
-1 vaso de caldo de carne
-Aceite, pimienta y sal



Preparación:

Salpimentar los filetes. Untarlos por una cara de mostaza y poner encima de cada uno una loncha de bacon y un pepinillo (dos, si son pequeños). Enrollar los filetes y cerrarlos con un palillo. Pelar y lavar las verduras, trocearlas menudas si no las trituráis, en ese caso da igual el tamaño. Doramos la carne en una cazuela con aceite. Sacamos a un plato. Añadimos a la cazuela las verduras, las rehogamos hasta que estén tiernas. Añadimos el vino, dejamos evaporar el alcohol unos minutos. Introducimos la carne, agregamos el caldo, llevamos a ebullición, bajamos el fuego, tapamos y dejamos hacer al menos  hora y media, dependerá de la carne. Comprobar que está tierna y lista para consumir. Si lo deseáis podéis pasar la salsa por la batidora, yo no lo hice porque me gusta en trocitos, pero quedará más espesa y suave si lo hacéis, eso va en gustos. Buen provecho!


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viernes, 19 de mayo de 2017

Cobb Salad

Tenía esta ensalada guardada en mis "pendientes", sin acordarme de ella, hasta que Concha Cabello publicó su Buddha Bowl y entonces la recordé, pues aunque no sean iguales, esa variedad de ingredientes que las componen las hacen tan atractivas a la vista que es difícil resistirse a sus encantos. Para documentarme un poco sobre el origen de la Cobb eché mano de Santa Wikipedia y así descubrí que fue un plato emblemático del Brown Derby, restaurante referencia de Hollywood, y fue inventada por Robert H. Cobb, su propietario, de ahí su nombre claro. Parece ser que surgió de la apetencia de un aperitivo ligero nocturno que preparó picando finamente ingredientes que encontró en el refrigerador. Hasta aquí la leyenda, después el boca a boca de las estrellas de cine hicieron el resto. En cuanto al aderezo, también hay muchos supuestos sobre el original. El que yo tengo en la receta es bastante americano, pero me ha apetecido más tirar de aliño austero, como siempre hago, por una simple cuestión de gustos. Así tal cual, es completa, sana y colorida, el verano está de enhorabuena con ella, y los que tenemos el placer de disfrutarla mucho más.



Ingredientes:

-1/2 cogollo de lechuga
-1 endivia
-2 lonchas de bacon
-1 tomate
-1 cebolleta
-1 huevo duro
-2 lonchas de jamón york
-2 lonchas de queso cheddar
-1 filete de pollo
-1 aguacate
-Aceite, vinagre y sal



Preparación:

Cortar la lechuga y endivia y meter en un cuenco con agua para que se laven. Entre dos hojas de papel vegetal colocamos el bacon y metemos al microondas cinco minutos a máxima potencia, después lo cortaremos a trocitos. Pelar y trocear el tomate y la cebolleta. Asar el filete de pollo salpimentado y cocer el huevo. Trocearlos junto con el jamón y el queso. Por último pelar y trocear el aguacate. Cuando tengamos todos los ingredientes preparados, colocamos en el fondo de una fuente, extendidas, la lechuga y endivia. Sobre ellas en hileras el resto de componentes jugando con los colores. En una salsera mezclar el aceite, vinagre y sal y rociar la ensalada. Lista para degustar.


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martes, 16 de mayo de 2017

Ensalada de trigo

Para hacer esta ensalada me he inspirado en una de los hermanos Torres, aunque yo opté por un aliño sencillo. Con ella acabo con las existencias que mi amiga Puri me regaló en nuestro encuentro bloguero. He querido hacer algo fresco, ya que las temperaturas así lo van exigiendo y porque soy de la opinión que en épocas de calor no hay porqué privarse de algunos alimentos, tan solo hay que adaptarlos a las nuevas necesidades. Si en cuaresma aproveché el trigo para mi potaje de vigilia, ahora se reconvierte en el protagonista de un primer plato o único, según el apetito, de una buena comida de verano. Aunque no es producto habitual en la cocina, yo recomiendo probarlo, ya que considero que merece la pena tenerlo en cuenta por las posibilidades que ofrece, en caliente o en frío, y la facilidad de poder combinarlo con cantidad de ingredientes. No hay que dejar pasar estos platos que nos traen aires nuevos a la mesa, ¿no creéis?



Ingredientes:

-250 g de trigo para cocinar
-100 de queso provolone
-2 filetes de pollo
-1 manzana
-50 g de nueces peladas
-2 ó 3 ramitas tiernas de apio
-Aceite, sal, pimienta y vinagre



Preparación:

Yo preparé el trigo como lo hice para el potaje, pero cuando lo compréis lo mejor es seguir los consejos del fabricante. Lo limpié bien de suciedad que pudiera tener, aunque viene bastante limpio, y lo lavé en agua. Lo puse cubierto de agua en una olla y cuando empezó el hervor bajé el fuego y lo tuve media hora. Después apagué el fuego y lo dejé en la misma olla hasta el día siguiente. Le añadí un poco más de agua y lo volví a cocer quince minutos, hasta comprobar que ya estaba tierno para utilizarlo. Lo puse en un colador para que escurriera toda el agua sobrante y reservé.
Troceamos los filetes de pollo en cubitos pequeños, también la manzana y el provolone. En una sartén con aceite freímos los trozos de carne y cuando hayan cogido color, añadimos los trozos de manzana, a continuación el queso. Salpimentamos, damos unas vueltas y apartamos. Incorporamos este revuelto al trigo con las nueces partidas y apio en trocitos. Mezclamos y aliñamos con aceite, vinagre y sal. Cuidado con el aceite y la sal, pues el sofrito ya lleva. Si lo queréis más fresquito tapáis con film y lo metéis en la nevera.


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viernes, 12 de mayo de 2017

Bizcocho borracho

Como le prometí a mi amiga Mª Gracia en Carmona, he cocinado su rico bizcocho borracho. La popular receta de yogur se baña aquí con un almíbar aromático que lo hace húmedo y gustoso hasta la exquisitez. Aunque ella es una estupenda repostera, dice tener debilidad por este dulce sencillo y rápido, y no me extraña porque se hace querer al primer bocado. Lo especial, también lo es por el significado que contenga, y esta preparación es más que eso para mucha gente. Ha introducido en la cocina a más de uno y ha servido para celebrar y alegrar momentos diversos y únicos. Asequible y cómodo como pocos, se elabora fácilmente por sus medidas en vasitos y la gran cantidad de componentes extras que admite. Pero como muy bien apunta Mª Gracia, gran aficionada a las películas gastronómicas, el ingrediente más importante es el amor que pongáis en él (Woman on top) Pues, querida amiga, aquí he puesto mucho.



Ingredientes:

-1 yogur natural azucarado
-3 huevos (4 si son pequeños)
-1 vasito de yogur de aceite
-2 vasitos de yogur de azúcar (yo puse 1 1/2)
-3 vasitos de yogur de harina
-1 sobre de levadura Royal
-1 c/s de aroma de vainilla
-1 vaso de agua
-1/2 vaso de agua de azúcar
-1 rama de canela
-1 copa de coñac
-Mantequilla y harina para el molde



Preparación:

En un cuenco se ponen los huevos y se baten. Se añade el yogur, se mezcla con los huevos y se limpia el vasito, pues lo vamos a utilizar para medir. Añadimos el aceite, azúcar y vainilla y seguimos mezclando. Tamizamos la harina con la levadura y la vamos integrando con movimientos envolventes. Enmantequillamos el molde y lo espolvoreamos de harina, sacudimos la sobrante. Vertemos la masa y la introducimos en el horno precalentado a 180 grados, unos treinta minutos. Comprobar pinchando con una brocheta que salga limpio y el bizcocho estará listo.
Mientras, hacemos el almíbar. En un cazo ponemos el agua, la rama de canela, azúcar y coñac. Lo ponemos en el fuego y cuando comience a hervir bajamos al mínimo, dejamos cinco minutos y apartamos. Cuando el bizcocho esté templado echamos el almíbar por encima con un cacillo o cuchara. Podemos hacerle unos agujeritos con un tenedor para que cale bien. Yo no le puse todo el almíbar porque no me gusta muy dulce, ni muy blando, pero hay a quien le gusta bastante húmedo, así que, como más os apetezca.


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martes, 9 de mayo de 2017

Sepia con albóndigas

No soy yo mucho de preparar recetas para retos y concursos, aunque alguna vez me animo a ello. En esta ocasión me apetecía hacerlo para reconocer de alguna forma el trabajo que durante seis años ha hecho Sofía en su blog Mil ideas Mil proyectos. Y como ha organizado un concurso a modo de celebración en el que pretende que cocinemos alguno de sus platos, aquí me tenéis con este mar y montaña al que le tenía el ojo echado hace tiempo, en la seguridad de que mi iba a gustar mucho. He sido lo más fiel que he podido a su elaboración, pero algún cambio hay, lo que también está permitido. "Con esta receta participo en el concurso 6º aniversario Mil ideas Mil proyectos"
Espero que Sofía continúe mucho tiempo en la blogosfera ofreciéndonos sus magníficas propuestas y así poder aprender de su experiencia y buen hacer. Felicidades.



Ingredientes:

-500 g de sepia limpia
-500 g de carne picada de ternera y cerdo
-100 g de guisantes congelados
-1 cebolla
-2 ó 3 ramas de perejil
-6 dientes de ajo
-1 huevo
-1 puñado de almendras fritas
-100 ml de vino blanco
-Harina
-Caldo de pescado (yo lo puse de verduras)
-Sofrito de tomate (1 lata de 380 g)
-1 rebanada de pan tostado
-2 c/s de pan rallado
-Aceite, pimienta y sal



Preparación:

En primer lugar preparamos las albóndigas. Trituramos o picamos dos ramitas de perejil con cuatro dientes de ajo, picamos también las patas de la sepia. Mezclamos la carne picada con estos ingredientes, añadimos también sal, pimienta, el huevo y el pan rallado. Cuando lo tengamos todo bien integrado, formamos las albóndigas, pasamos por harina y las freímos en abundante aceite caliente, las sacamos a un papel absorvente y reservamos. Cortamos la sepia, que tendremos limpia, en trozos rectangulares y la ponemos a freir en otra cazuela con un chorrito de aceite. Trituramos el perejil que nos queda con los otros dos dientes de ajo, las almendras y la rebanada de pan. Reservamos también. En una cazuela con un fondo de aceite ponemos a freir la cebolla que habremos picado menuda, añadimos el sofrito de tomate (Sofía lo puso de lata comprado y yo también lo hice, pero podéis ponerlo casero) Después puse la picada de almendras, aunque la receta original la pone al final de la cocción, el vino y un poco de sal. Incorporamos la sepia, las albóndigas y cubrimos todo con el caldo. Dejamos cocinar a fuego bajo unos treinta minutos, a mitad de la cocción añadimos los guisantes. Lo mejor es comprobar si la sepia está tierna pinchándola con un tenedor por si necesita algo más de tiempo. Y ya estará listo el guiso.


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viernes, 5 de mayo de 2017

Aguacates fritos

La de hoy no es la receta que tenía pensado colgar, pero nos han regalado un cesto de aguacates que es una hermosura y he tenido que poner en marcha el plan B para diversificar las preparaciones y no cansar con las habituales ensaladas o rellenos. Encontré estos aguacates fritos en la revista "Cocinadiez" por casualidad y fue una suerte porque están buenísimos. No es que sean muy lights, pero como llenan bastante, con poco que los acompañemos ya estamos comidos. También son estupendos como aperitivo, en frío están igual de ricos y mojados en la salsita ni os cuento. Os animo a hacer esta sabrosura que para eso es bien fácil y merece la pena el intento; os luciréis en originalidad y picoteo saludable. El verde siempre le ha ido bien al finde.



Ingredientes:

-2 aguacates maduros, pero enteros
-Sal y pimienta
-2 huevos
-Pan rallado
-Aceite
-El zumo de una lima
-1 cucharada de miel
-2 cucharadas de mostaza suave



Preparación:

Pelamos y cortamos los aguacates en bastones. Los salpimentamos. Pasamos por los huevos batidos y después por el pan rallado. Freímos en abundante aceite caliente, vuelta y vuelta, pues se doran enseguida. Sacamos a un papel absorvente. Ponemos el zumo de lima en un cuenco, añadimos la mostaza y la miel. Mezclamos. Podemos consumir los aguacates solos o mojados en esta salsa.


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martes, 2 de mayo de 2017

Guiso de gurullos con costillas

Los gurullos son una pasta elaborada a partir de harina y agua, unas gotas de aceite y una pizca de sal. Recuerdo con ellos la maestría de mi abuela al elaborarlos. Primero hacía la masa que dejaba reposar en una bola para después hacer una especie de churros largos que se enrollaba en la muñeca y con dos dedos y una destreza absoluta convertía en pequeños granos similares al arroz. Los colocaba sobre un paño que cubría una mesita y los ponía al sol para que se secaran. Y ya estaban listos para utilizarlos en guisos con conejo, liebre, costillas o caracoles. Me acuerdo de este protocolo artesano con cariño, aunque yo no lo he repetido nunca, tampoco suelo cocinar gurullos, aún cuando los venden ya elaborados, pero mi amiga Puri, en nuestro encuentro bloguero, me regaló los que he preparado hoy y lo he hecho con la receta de mi abuela, debidamente asesorada por mi madre (archivo riguroso de la tradición culinaria familiar) y que me han trasladado por un ratito a los sabores gastronómicos de la infancia. Con este plato vamos a estar servidos casi todo el día, llena bastante y los aficionados a la cuchara van a disfrutar. Yo también lo haré si es de vuestro agrado.



Ingredientes:

-500 g de costillas de cerdo
-1 cebolla
-2 tomates de pera
-1 cabeza de ajos
-1 hoja de laurel
-1 c/s de pimentón
-1 patata
-150 g de gurullos
-1 pimiento asado
-Aceite y sal



Preparación:

En un fondo de aceite freímos las costillas. Añadimos la cebolla picada, la cabeza de ajos y la hoja de laurel. Rehogamos todo y agregamos los tomates rallados. Cuando se hayan pochado se pone la cucharada de pimentón, se le da unas vueltas y se cubre el sofrito con agua, la suficiente para incorporar la patata y los gurullos después. Se deja hervir a fuego bajo una media hora para que la costilla se haga bien. Se pela y trocea la patata, se añade al guiso junto a los gurullos, se sazona. Cuando levante el hervor se pone el pimiento asado, yo lo puse de lata, se cuece todo una media hora hasta que la patata y los gurullos estén hechos. Se deja reposar unos diez o quince minutos y listo para consumir.


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