viernes, 17 de enero de 2020

Cordero con peras

Cuando una carne se cocina con vegetales, verduras o frutas, queda más jugosa y gustosa. En este caso  el acompañamiento dulzón de las peras sienta igual de bien al cordero y al cerdo. Os diría que la receta es sencilla, pero no contaría nada nuevo, ya conocéis (algunos) mi proceder con las cosas del comer, aunque haya ocasiones para enredar en la cocina, hay muchas otras donde lo que nos reclama es la comida diaria, sin demasiada complicación. Pero no por eso es menos buena, pienso que muy al contrario, es lo que mantiene el cuerpo activo para transigir con el día a día. Este plato me trae recuerdos pre y post navideños por sus componentes, cordero y peras, ambos muy utilizados en esta fecha en casa. Quien sea capaz de no mojar en la salsa, le felicito, no es tarea fácil, pero sí lo es comer bocados de carne y fruta juntos, sabrosos hasta decir basta. Y si a alguien no le gusta la guarnición dulce, que la cambie por unas patatas o arroz, que el abanico gastronómico es abierto y amplio.



Ingredientes:

-800 g de cordero (pierna y cuello)
-500 g de peras (blanquilla)
-2 cebollas
-2 tomates
-1 vaso de vino blanco
-Aceite, sal, pimienta y perejil



Preparación:

Salpimentamos la carne y la doramos en un fondo de aceite. Sacamos y reservamos. Cortamos las cebollas en juliana y vamos rehogando en el aceite de la carne. Vertemos el vino y dejamos evaporar. Añadimos los tomates rallados desechando la piel. Cuando pierdan el líquido agregamos la carne y cubrimos de agua. Sazonamos. Cocinamos tapada unos treinta minutos. Pelamos las peras, las cortamos por la mitad y les quitamos las semillas. Incorporamos a la cazuela y cocinamos todo unos veinte minutos o hasta que la carne quede tierna. Espolvoreamos con perejil picado si os gusta y listo para servir.


Compartir:

martes, 14 de enero de 2020

Romanesco en salsa de almendras

Cuando me encuentro con una maravilla de la naturaleza como ésta en el mercado, no puedo venirme sin ella. Hace relativamente poco que conozco el romanesco, pero mirando la wikipedia parece que su cultivo data de la primera mitad del siglo XIX, siendo una variedad verde de coliflor italiana, de hecho su sabor recuerda esa hortaliza. Buscando una forma distinta de prepararlo, para no repetirme con bechameles o ensaladas, encontré esta receta de Arguiñano hecha a mi medida, eso es, sabrosa, sencilla y con puntito dulce. También rápida y limpia, pues el romanesco se hace muy bien en el microondas, y en cuanto a la salsa, solo hay que triturar y reducir. Ambos son buenísimos, lo mejor, mezclarlos para saborearlos en un solo bocado. En muy poco tiempo podemos disfrutar de este plato como primero o único para cenar. Veréis que rico!



Al cocinar el romanesco en el microondas, me llevo la receta directamente al proyecto En buena onda de Elisa y Marisa.



Ingredientes:

-1 romanesco (1 kg)
-1/2 l de leche de avena
-15 g de pasas
-65 g de almendras laminadas
-1 rebanada de pan tostado
-1 diente de ajo
-Aceite y sal



Preparación:

Ponemos las pasas a hidratar en un bol cubiertas de agua. Las dejamos a remojo hasta que se inflen. Escurrimos y reservamos. Troceamos el pan y lo colocamos en una jarra batidora, añadimos la leche, un chorrito de aceite, 50 g de almendras laminadas (reservamos el resto) y el diente de ajo pelado y picado. Sazonamos y trituramos. Colocamos todo en un cazo y dejamos reducir a fuego medio, cuidado porque sube y se puede derramar.
Lavamos el romanesco, lo separamos en ramilletes, lo ponemos en una cazuela que pueda ir al microondas con un chorrito de agua, a máxima potencia, tapado, durante diez minutos. Servimos la salsa en el fondo de una fuente, colocamos encima el romanesco escurrido y espolvoreamos las pasas y el resto de las almendras.


Compartir:

viernes, 10 de enero de 2020

Espaguetis a la carbonara

Hasta ahora había cocinado los espaguetis a la carbonara con nata, pero hace poco viendo un programa de televisión que incluye recetas, me enteré que los auténticos italianos no la llevan, así que me puse manos a la obra siguiendo los consejos del cocinero que los preparó. Y sí, nos han gustado, a mi incluso más porque son menos pesados e igualmente sabrosos. Pero he de decir que después de cocinar y probar unos cuantos platos tradicionales, he aprendido que todos son susceptibles de modificación según las circunstancias, y no por ello menos típicos. La pasta por ejemplo, lleva los genes del lugar por el que se la conoce y la consideramos representativa del mismo, aunque su elaboración tenga mil formas y variantes, y nada que ver con el origen de sus comidas. En mis garbeos por la red, veo muchas entradas tipo "guiso de la abuela" o "recetas de antaño" pero seguramente poco o nada tendrán que ver con ellos, empezando por los ingredientes. Exceptuando los afortunados que tengan un huerto y cultiven sus vegetales, los demás compramos lo que hay en el hiper, que tienen mucha vista y poco sabor. Y lo mismo ocurre con el reino animal. Mi conclusión es que en lo que a tradición se refiere, haberla hayla, pero no tanta como se presume.



Ingredientes:

-200 g de espaguetis
-400 g de bacon
-60 g de queso Parmigiano Reggiano
-2 huevos
-Aceite, mantequilla y sal
-Perejil (opcional)


Preparación:

Cocemos la pasta en agua con sal el tiempo que indique el fabricante. Mientras, freímos el bacon en una cucharada de aceite y otra de mantequilla, yo lo compré en trocitos, si no, lo cortáis. Se baten los huevos y se le añade el queso. Cuando la pasta está hecha, cada cual como le guste, al dente o más tierna, se aparta y se desecha el agua, poniéndola en un colador. Se devuelve a la cazuela a fuego medio bajo, se le añade el bacon con el aceite, se da unas vueltas al conjunto, se retira del fuego y se añade la mezcla de huevos y queso, se revuelve todo hasta que el huevo cuaje. Se sirve inmediatamente y se espolvorea con perejil picado opcionalmente.


Compartir:

martes, 7 de enero de 2020

Quiche de puerros y champiñones

Hacía tiempo que no preparaba una tarta salada, ni para casa, ni para el blog, y al hacerlo con esta quiche de puerros y portobellos, me he sorprendido a mi misma cayendo en la cuenta de ello, ya que me encantan y las encuentro muy prácticas en la cocina. Me gustan calientes y frías y esa facilidad que tienen de asimilar bien un golpe de microondas para degustarlas como recién hechas. Hoy sin nada de carne, ni pescado, ni marisco, que mucho hemos consumido ya, ni falta que le hace, pues con unas verduras, más los ingredientes propios de la receta queda estupenda. También he elaborado la masa, no en pocas ocasiones la compro, más por desidia que por rapidez porque no se tarda nada en hacerla y después me alegro de alargar un poco la tarea. Con ella comienzo este nuevo año bloguero tras las fiestas, que sin haberlo pensado previamente, me parece ideal. En cualquier momento del día o de la noche nos apaña un montón y puede ser todo lo variada que nos guste. Si sois de la misma opinión que yo, no dudéis en robarme la receta.



Ingredientes:

Para la masa:
-250 g de harina (aprox. yo le puse un poco más)
-125 g de mantequilla muy fría
-2 huevos
-Sal
Para el relleno:
-3 puerros (la parte blanca)
-250 g de champiñones portobello
-3 dientes de ajo
-3 huevos
-150 g de queso rallado
-200 ml de nata para cocinar
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:

Para la masa, poner la harina y la mantequilla en un cuenco e ir integrando una con otra con las manos. Batir los huevos e incorporar a la masa junto con un poco de sal. Amasar hasta conseguir una mezcla que no se pegue a las manos, yo tuve que añadir más harina. Terminar amasando fuera del cuenco, sobre una superficie a la que le habremos espolvoreado algo de harina. Damos forma de bola, tapamos o envolvemos en plástico y guardamos en la nevera una media hora.
Preparamos el relleno lavando y picando los puerros. A los portobellos les quité la parte del tronco sucia y la piel exterior con un cuchillo con punta y después los troceé en láminas. Pelamos y picamos los ajos, los sofreímos con los puerros y los champis hasta que estén pochados, sacamos y reservamos en un plato.
Preparamos un molde desmontable engrasando las paredes y cubriendo con papel vegetal el fondo. Sacamos la masa de la nevera, la estiramos con un rodillo sobre una superficie enharinada y la colocamos cuidadosamente enrollándola en el rodillo sobre el molde, acomodándola en el fondo y las paredes del mismo, yo no recorto la masa sobrante de las paredes, me gusta más con aspecto rústico. Pinchamos la base con un tenedor, la cubrimos de garbanzos u otra legumbre con peso para que no suba y la metemos a horno precalentado doce minutos a 190 grados.
En un cuenco batimos los tres huevos, vertemos la nata, sal y pimienta, el queso rallado y el sofrito reservado. Cuando la masa esté lista, eliminamos las legumbres, que guardaremos en un tarro para otra ocasión, e incorporamos el relleno. Volvemos a meter en el horno 30 minutos. Cuidado con nuestro horno, ya sabéis que cada uno es un mundo distinto. Pasado este tiempo debe estar lista para consumir.


Compartir:

viernes, 3 de enero de 2020

Natillas de turrón

Preparé estas natillas para el postre de Nochevieja, buenísimas por cierto, y como suelo obsequiar a los Reyes Magos con algo rico que les de alegría y se animen con los regalos, se me ha ocurrido dejarlas cerca de su día para quienes pueda interesar la idea y así conseguir dos objetivos al mismo tiempo, degustación y ofrenda. También es una receta de aprovechamiento estupenda, en unos días tendremos excedente navideño que habrá que ubicar de la mejor manera, ya que pronto necesitaremos reponernos del empacho, que sin querer queriendo, supone la Navidad. No seré yo la que me queje de los buenos momentos alrededor de dulces y turrones, ningún tiempo mejor utilizado con los nuestros, es más, yo creo que lo mejor será continuar disfrutando de la fecha, que todavía quedan Pascuas y los buenos propósitos de Año Nuevo pueden esperar un poco.

Esta receta la vi en: Dulces bocados



Al ser una receta perfecta para el aprovechamiento del turrón sobrante, inicio el año colaborando en un proyecto tan estupendo como 1+/- 100 desperdicio 0 propiciado por Marisa relacionado con el reciclaje, la reducción de desperdicios, el ahorro o la defensa del medio ambiente.


Ingredientes:

-500 ml de leche
-250 g de turrón de Jijona
-2 yemas de huevo
-1 cucharadita de postre de maizena
-20 g de azúcar
-Turrón de chocolate con almendras para adornar (optativo)



Preparación:

Ponemos en un cazo al fuego el turrón desmenuzado con la leche. Cuando hierva retiramos del fuego y damos un golpe de turmix para eliminar los trozos de turrón. En un cuenco colocamos las yemas junto con el azúcar y la maizena, y mezclamos. Con un cacillo vamos vertiendo poco a poco, al tiempo que removemos con la varilla, la leche sobre las yemas. Vertemos todo de nuevo en el cazo y ponemos a fuego suave sin dejar de remover hasta que espese. Repartimos en vasitos de unos 125 ml, tapamos con film en contacto con la crema para que no se forme costra en la superficie y reservamos en la nevera. Antes de consumir rallar el chocolate por encima u otra decoración que nos guste.




Compartir:

miércoles, 1 de enero de 2020

¡Feliz Año nuevo!

A todas esas personas que me hacen feliz y me acompañan...
 Gracias por formar parte de mi vida!

                                                                                         Mafalda


Palabras de esa niña rebelde y crítica que hoy hago mías porque así las siento.

FELIZ 2020





Compartir:

viernes, 20 de diciembre de 2019

Rape a la americana

Suelo tener un rape congelado para algún día de Navidad, ya que ahora se pone con un precio desorbitado, pero no prescindo de él porque se aprovecha muy bien en la cocina y está muy rico todo lo que se prepara con su carne. Con la cabeza y unas verduras cocino un caldo que me servirá para sopa y con la cola y algo de marisco hago una salsa o unas albóndigas. Esta receta la tenía guardada  hace bastante tiempo y repasando mis "pendientes" la encontré; como idea para incondicionales del pescado no tiene precio, la salsa es deliciosa y el rape y las gambitas bañados en ella no pueden quedar más gustosos. Para nosotros es un plato muy navideño, pues acostumbro preparar alguno de esta guisa en las fiestas. Espero que le sea útil a alguien.
Es mi última entrada del año, me despido de todos hasta el 2020. Os deseo lo mejor en buena compañía. Y os espero en el Año Nuevo. ¡Ojo! que paso lista.



Ingredientes:

-1 rape mediano (8 ó 10 medallones de cola)
-250 g de gambas
-1 cebolla
-2 zanahorias
-1/2 rama de apio
-2 dientes de ajo
-2 tomates pera
-50 g de arroz
-1 copa de brandy
-Harina y huevo para rebozar
-Agua y laurel
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:

Se sofríen las cabezas de las gambas en una cazuela con un fondo de aceite. Retiramos a un plato. Se pelan y pican los ajos y se incorporan a la cazuela donde hemos rehogado las gambas. Añadimos la cebolla, el apio y la zanahoria limpios y picados. Sofreímos unos diez minutos y agregamos la hoja de laurel y los tomates rallados desechando la piel. Cuando haya perdido el agua incorporamos las cabezas de las gambas reservadas, también el arroz. Salpimentamos. Vertemos el brandy y flambeamos. Cubrimos con agua unos dos o tres dedos por encima del sofrito. Cocinamos a fuego mínimo después del hervor 45-60 minutos. Trituramos todo en el vaso de la batidora. Colamos la salsa por el chino sobre una cazuela. Tapamos y dejamos hervir cinco minutos. Sazonamos los medallones de rape, los pasamos por harina y huevo y los freímos, vuelta y vuelta. Introducimos el pescado en la salsa junto con los cuerpos de las gambas pelados y cocinamos unos diez minutos, hasta que esté hecho. Retiramos del fuego y servimos con perejil picado si lo queremos más vistoso. ¡Que aproveche!


Compartir: