martes, 19 de junio de 2018

Cazuela de pescado con huevos

Esta cazuela es la que habitualmente hago con pescado blanco y a la que añado almejas, gambas o lo que encuentre en el mercado que me guste. Hoy la he enriquecido con huevos, que cuajados en su caldito saben de lo más rico. Plato completo, mediterráneo y de fácil elaboración. He utilizado merluza, pero también admite rape, bacalao fresco, mero,... o cualquier otro de carne blanca y magra que nos apetezca. Ya sabéis que tengo debilidad por el pescado, quizás vivir en un lugar que ofrece calidad y variedad de un producto facilita aún más su consumo, ya que a la hora de cocinarlo proporciona cantidad de posibilidades sin mucho esfuerzo en la preparación. Aunque sí le voy a poner una pega: captar una buena imagen con la cámara; el pescado se me resiste. Pese a todo no dejo de insistir en ello con la esperanza de aprender lo suficiente para poder transmitir lo que me propongo a través de cada fotografía. Con todo, espero atraer la atención de los que me leéis el tiempo suficiente para que conozcáis mis recetas y hagáis un comentario. Con eso me doy por satisfecha. Entonces, vamos con ella.



Ingredientes:

-850 g de merluza limpia
-250 g de gambas
-2 huevos
-2 dientes de ajo
-1 cebolleta
-1 c/s de harina
-1 vaso de vino blanco
-1 vaso de caldo (yo le puse una pastilla de caldo con agua)
-3 c/s de tomate frito
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:

Troceamos la merluza, si no lo ha hecho el pescadero, en trozos hermosos, la sazonamos. Pelamos las gambas. Marcamos ambas en un fondo de aceite y las sacamos a un plato. Reservamos. Pelamos y picamos los ajos y la cebolleta y comenzamos a rehogarlos en el aceite donde hemos pasado el pescado, si es necesario se añade un poco más. Añadimos la cucharada de harina, la rehogamos también antes de verter el vino, el cual dejaremos evaporar un poco el alcohol para incorporar después el caldo y la sal. Como yo no tenía en ese momento, puse una pastilla de caldo de pescado con un vaso de agua. Seguidamente agregamos el tomate frito, integramos bien en el caldo y con cuidado repartimos el pescado y las gambas en la cazuela. Cocinamos unos minutos, hasta que el pescado esté en su punto. Añadimos los huevos, les ponemos sal y pimienta, tapamos y dejamos hacer hasta que veamos que están cuajados. Y ya está lista para consumir.


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viernes, 15 de junio de 2018

Base de pizza de coliflor

Descubrí estas bases vegetales hace tiempo por la red, pero no ha sido hasta ahora cuando me he decidido a prepararlas, no estaba segura de que gustaran mucho en casa por el componente de la coliflor. Sea por la combinación con los otros ingredientes, ha resultado una masa de sabor suave, que por sí sola queda muy buena y en compañía del relleno correspondiente suma hasta convertirla en manjar. No es la masa de pizza que conocemos, pero sí otra opción para disfrutar de ella sin mucho cargo a los michelines, dada la fecha desarropada en la que nos encontramos y que nos invita a comer más ligero. Afortunadamente encontramos cantidad de productos en el mercado con los que investigar nuevas recetas igual de ricas que amplían el menú cotidiano y lo hacen adaptable a cualquier situación sin que disminuya en calidad y gusto. Pero la última palabra la tiene el comensal. Yo os dejo mi receta a ver qué os parece.
Esta receta la vi en: L'exquisit



Ingredientes:

-200 g de coliflor limpia (solo los ramilletes)
-125 g de harina de almendras
-60 g de queso parmesano rallado
-2 huevos
-Sal y pimienta



Preparación:

Cocinamos la coliflor en el microondas ocho minutos a máxima potencia. La trituramos en el procesador de alimentos que tengamos y la mezclamos con la harina de almendras, los huevos batidos, el queso parmesano, sal y pimienta. Con la masa que obtengamos podemos hacer unos círculos pequeños, ayudándonos de un aro, o bien, uno grande. Los introducimos en el horno precalentado a 190 grados, unos quince minutos. Sacamos y rellenamos a nuestro gusto. Yo le puse tomate frito, queso mozzarella y orégano.


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martes, 12 de junio de 2018

Arroz con setas gratinado

Que el arroz nos salva de situaciones diversas, y a veces multitudinarias, es un hecho, ya sea como plato único o acompañamiento. Cierto es que nos aprovechamos de su capacidad de ingredientes de tierra, mar y aire, por lo que en nuestro caso lo tenemos en alta estima. El que hoy os presento se prepara con muy poco y en nada de tiempo. Y está buenísimo. Recuerda a un risotto, aunque es algo más ligero. En esta época abuso de los ajetes frescos porque me gustan mucho y los pongo en todo o casi. En cuanto a las setas, considero una suerte encontrarlas todo el año, de cultivo. Es una comida sencilla, pero requiere sus pasos y sus tiempos para que esté en su punto, si bien tengo que decir que nos comimos las sobras más tarde y tampoco le hicimos ascos, somos así de sufridos. No suelo hacer arroces gratinados y no se porqué, son de los más ricos para mi. De ahora en adelante tengo que ponerle remedio a eso.



Ingredientes:

-6 ajetes frescos
-1 pimiento verde
-200 g de setas de cultivo (champiñón, shiitake y seta ostra)
-200 g de arroz
-600 ml de caldo de verduras
-Aceite, sal y perejil
-100 g de queso parmesano en lascas



Preparación:

Limpiamos los ajetes quitándole la primera piel y desechando la parte verde. Los troceamos en láminas pequeñas. Limpiamos el pimiento quitando la parte de las semillas y cortándolo en trocitos. Las setas las compré limpias y como eran pequeñas apenas tuve que corta alguna. En un fondo de aceite ponemos los ajetes y el pimiento y comenzamos a rehogarlos. Cuando estén un poco pochados incorporamos las setas y seguimos rehogando hasta que mengüen. Añadimos el arroz, damos unas vueltas para mezclarlo con los ingredientes de la cazuela y vertemos el caldo (puede ser de brick) la sal y el perejil picado. Dejamos cocer unos 12 ó 15 minutos a fuego medio, hasta que el arroz esté hecho, pero entero, momento en el que retiramos la cazuela del fuego, cubrimos con el queso rallado e introducimos en el horno con el gratinador hasta que el queso se derrita, otros cinco minutos. Servimos inmediatamente.


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viernes, 8 de junio de 2018

Mejillones con bechamel

Me ha parecido oportuno subir este aperitivo como idea para esos días de fútbol que nos esperan, delante de la tele, en compañía de la familia o amigos. Estos mejillones se pueden tener preparados y a la hora de servirlos tan solo hay que darles un golpe de horno o un gratinado, como más nos gusten. La verdad es que tiro mucho de ellos en estas ocasiones por el juego que dan en cuanto a elaboración. Desde la forma más sencilla, al vapor con limón, hasta los tigres, más entretenidos de hacer, hay un montón de recetas en medio que nos solucionan ampliamente una parte del refrigerio que queramos organizar. Así que, amig@s, id pensando ya el bufé futbolístico que vais a montar, que el tiempo se echa encima y hay que prever la compra. Yo aviso...



Ingredientes:

-1 kg de mejillones
-1 cucharadita de mantequilla
-1 cucharadita de aceite
-1 cucharada de harina
-1 vaso de leche
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:

Limpiamos los mejillones de barbas y suciedad, los lavamos bien y abrimos al vapor como tengamos por costumbre, con agua o con vino. Cuando se abran apartamos del fuego, sacamos a una fuente y cuando estén tibios les quitamos una concha y los dejamos dentro de la otra. Reservamos.
Hacemos la bechamel poniendo en un cazo el aceite y la mantequilla, añadimos la harina y vamos moviendo con una varilla para que se cocine, agregamos la leche poco a poco al tiempo que mezclamos con la varilla sin parar para evitar que se hagan grumos. Dejamos de poner leche cuando la bechamel tenga la consistencia que deseemos. Ponemos sal y pimienta. Con una cuchara vamos cubriendo los mejillones con la bechamel. Podemos gratinarlos unos minutos, yo los tuve cinco minutos, no los dejé que tomaran color, pero eso va en gustos. Listos para degustar.


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martes, 5 de junio de 2018

Galletas craqueladas de limón

Hace tiempo que le eché el ojo a estas galletas, la intuición del primer vistazo suele funcionarme, pensaba que me iban a gustar más que las de chocolate, pero reconozco que después de hacerlas no quiero perderme otras posibilidades que ofrece la receta, como efectivamente las craqueladas de chocolate, que tengo en mente cocinar pronto también. Las de hoy me han quedado gustosas y tiernas y así se han mantenido el tiempo que han durado, que no ha sido mucho, dicho sea de paso. Su sabor fresco a limón invita a degustarlas con tremenda facilidad, siendo aptas para consumirlas en el momento del día que nos apetezca, como por ejemplo cada vez que pasas por su lado. Menos mal que con estas cantidades no salen muchas (17) porque nos íbamos a poner orondos a base de bien. Pero como no están nada mal para darse un capricho, aquí os las dejo y espero que os gusten.
Esta receta la vi en:Cuuking



Ingredientes:

-30 g de mantequilla
-1 huevo
-Ralladura de 1/2 limón
-2 c/s de zumo de limón
-130 g de harina bizcochona
-50 g de azúcar
-Azúcar glas para rebozar



Preparación:

Batimos la mantequilla en pomada con el azúcar hasta que esté cremosa. Añadimos el huevo, el zumo de limón y la ralladura y seguimos mezclando. Incorporamos la harina, que como es especial para bizcochos ya lleva levadura incorporada, e integramos hasta conseguir una masa homogénea. Se recomienda enfriar la masa quince minutos en la nevera, pero yo no lo hice y no me quedó mal. Hacemos bolitas con ayuda de una cuchara y las rebozamos en abundante azúcar glas, que queden bien bañadas con una capa gruesa. Las colocamos en una bandeja de horno, cubierta por papel vegetal, separadas unas de otras, pues se expandirán, y las metemos en el horno precalentado a 180 grados, diez minutos. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.


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viernes, 1 de junio de 2018

Panecillos Libum

Buscando la procedencia  de estos panecillos, me he teletransportado a la antigua Roma. A muchos pasteles romanos se les otorgaba el nombre genérico de liba por ser ofrendas a los dioses. Sus ingredientes eran la espelta, el queso, la miel y los huevos. Se cocían sobre una hoja de laurel. A mi me han recordado las  Almojábanas antequeranas, tan ricas como postre o dulce, aunque en este caso la función de los libum es de acompañamiento. Es una receta sencilla, adaptada a nuestro tiempo, es decir, lo que tengamos en casa, así vamos a lo seguro; pero tengo que decir que este hecho me ha llevado a plantearme arriesgar más en la cocina, no es bueno acomodarse tanto con lo de "menos es más." Y no porque piense que este enfoque sea peor por simple, sino por la intención de ir creciendo en aprendizaje culinario. Solo puedo prometer que lo intentaré y espero que vaya bien el propósito.



Ingredientes:

-200 g de queso crema
-110 g de harina
-1 huevo
-2 c/s de miel
-Aceite
-Hojas de laurel
-Sal y pimienta (opcional )



Preparación:

Ponemos el queso en un cuenco y le vamos añadiendo poco a poco la harina al tiempo que vamos mezclando. Agregamos el huevo, la miel y salpimentamos, yo me salté estos dos últimos ingredientes, prefiero que les salga el puntito dulce de la miel. Extendemos hojas de laurel engrasadas con una brocha sobre la bandeja del horno. Disponemos los panecillos encima, que habremos elaborado con dos cucharas dando forma alargada, como croquetas. Llevamos al horno precalentado a 200 grados, unos quince minutos.


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martes, 29 de mayo de 2018

Pavo en menestra

A la carne y las verduras les gusta ir de la mano. Son tan bien avenidas que se complementan de maravilla intercambiando naturaleza y gusto a favor del plato que proporcionan, si las unimos en una receta por sencilla que sea, es difícil que defrauden. Por ampliar opciones de consumo hoy he utilizado pavo, sobra decir que a quien no le guste elija otra u otras que van a quedar igual de sabrosas. Lo mismo ocurre con la menestra, los componentes si son a elección nos gustarán más, aunque ya sabéis que siempre insisto en utilizar los de temporada por razones obvias. Por otra parte, tenemos que aligerar comidas para hacer lo propio con el cuerpo, que la operación biquini la tenemos encima. Pero si por algo recomiendo este plato es por lo rico que está. Y no necesitamos más motivos.



Ingredientes:

-500 g de contramuslos de pavo
-1 cebolla
-1 puerro
-2 alcachofas
-1/2 pimiento rojo
-1 zanahoria grande
-100 g de guisantes
-1 c/s de harina
-1 vaso de vino blanco
-1 vaso de agua
-Aceite, pimienta y sal



Preparación:

Salpimentamos los contramuslos y los marcamos a fuego fuerte en una sartén con un poco de aceite. Apartamos y reservamos. Picamos la cebolla, el pimiento, la zanahoria, las alcachofas sin las hojas exteriores y el puerro en trozos y los rehogamos en la misma sartén del pavo añadiendo algo más de aceite si fuera necesario. Cuando las verduras estén pochadas, agregamos la harina, el vino y la sal, dejamos evaporar el alcohol y añadimos el agua. Incorporamos el pavo y los guisantes y cocinamos unos diez minutos más. Probamos de sal y listo para consumir.


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