viernes, 22 de enero de 2021

Mero rebozado con salsa de manzana

Comprar mero y acordarme del dicho: "de la mar el mero y de la tierra el carnero", es todo uno. Ahora encontramos una variedad enorme de pescado durante todo el año, debido en parte a la piscicultura, pero puede ser que en una época lejana no fuera así y tuvieran que esperar a su captura que parece que no es fácil, ya que es un pez que vive a gran profundidad. Quizás por eso era muy apreciado, para mí aún lo es. ¿Y que decir de una salsa de manzana? Que nadie que le guste esta fruta se la debe perder. Todas las que he probado me encantan y estoy abierta a conocer más. Cuando unimos ambas recetas, la cosa puede salir mal, que no siempre funciona el doblemente bueno; o salir bien, como es el caso, quedan hasta del mismo color, son de una armonía exquisita. Y nada de pan, no se necesita, se perdería el sabor de un estupendo conjunto. 



Ingredientes:
-600 g de mero en filetes
-Harina y huevo para rebozar
-2 cebollas
-4 dientes de ajo
-1 manzana
-1 c/s de pan rallado
-1 c/s de pimentón dulce
-100 ml de vino (puse Jerez oloroso seco)
-250 g de caldo vegetal
-Aceite y sal



Preparación:
Sazonamos los filetes de pescado (me los fileteó el pescadero) los pasamos por huevo y harina, yo puse dos huevos batidos y le añadí harina hasta que se formó una masa ligera. Ponemos una sartén al fuego con un par de dedos de aceite (aprox.) introducimos el pescado rebozado, freímos y los sacamos a un plato con papel absorbente. Reservamos.
Pelamos y cortamos la cebolla y los ajos. Ponemos a rehogar en un fondo de aceite. Mientras, pelamos y troceamos la manzana y la añadimos a la sartén. Agregamos el pan rallado y el pimentón, damos unas vueltas y vertemos el vino, dejamos reducir e incorporamos el caldo vegetal. Sazonamos. Hervimos unos minutos y trituramos, yo lo hice groseramente. Volvemos a poner al fuego e introducimos en la salsa el pescado, calentamos y listo para comer.


 
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martes, 19 de enero de 2021

Champiñones a la carbonara

 El relleno de mis champis es exactamente igual que el de mis espaguetis, nada de nata desde que descubrí un chef italiano del que no recuerdo el nombre, que los hacía así, asegurando que la receta original de la carbonara es ésta. Bueno, tengo que decir que me gusta más, es menos pesada y prima el sabor del queso, que al final es lo que preferimos. Los hice un poco a ojo en lo referente a cantidades, no tuve la previsión de apuntarlos, cosa que siempre hago, así que en el apartado de ingredientes indicaré lo más aproximado que recuerde. Cuando los preparo, y están mis hijos, da igual el número que cocine, siempre faltan, pues se comen casi de bocado y con una facilidad pasmosa. No me quejaré por ello, me molestaría más si después de estar metida en la cocina un rato les pusieran pegas. Para mi quedan buenísimos y si tenéis alguna duda, hacedlos, se tarda poco y el resultado os mostrará la evidencia.



Ingredientes:
-9 champiñones (estos eran medianos)
-80 g de bacon en taquitos
-100 g de queso (pasta para gratinar del Mercadona)
-1 huevo grande
-Aceite y sal



Preparación:
Quitamos el tronco al champiñón, en esta receta no lo utilizaremos, limpiamos bien el interior quitando lo negro y con una puntilla retiramos la primera capa del sombrerito. Los ponemos en una fuente de horno con el hueco hacia arriba, rociamos un poco de aceite y sal y los introducimos unos diez minutos a 200 grados.  Freímos el bacon, retiramos a un plato y reservamos. Batimos el huevo y lo mezclamos con el queso, debe quedar una pasta. Sacamos los champis del horno, les vaciamos el agua y los ponemos boca abajo para que escurran, si es necesario los secamos. Rellenamos con una cucharadita de bacon y los cubrimos con otra de la mezcla de huevo y queso. Si es necesario ponemos dos o más, dependerá del tamaño de cada champi. Introducimos de nuevo en el horno hasta que los veamos cuajados, unos diez minutos. Y listos para degustar.



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viernes, 15 de enero de 2021

Estofado de ternera con patatas

 Hace unos días, mientras cocinaba, pensaba en una comida para el blog que fuera calentita, de cuchara y plato único; y además de todo eso, que no la hubiera publicado todavía. Y nada, que la inspiración ni se acercaba, solo me acordaba de la canción de Joan Manuel Serrat, "No hago otra cosa que pensar en ti". "...las musas han pasao de mi, andarán de vacaciones". Mientras, seguía en el quehacer de sumar ingredientes a la cazuela. En estas me encontraba cuando miro el guiso y veo que es un estofado de ternera con patatas. - Pero Lola, alma de cántaro, si estás harta de hacerlo y aún no lo tienes en el blog, ahí está tu receta- (Decía mi yo interior) Y bien, aquí está ahora. Rico, calentito, de plato único. Cumpliendo los requisitos exigidos por el frío. Mi cabeza funciona así a veces, bullen mil ideas dentro y no ve lo que tiene delante, abstraerse que se llama. ¿Os gusta mi propuesta? Hacedlo mañana, porque está buenísimo y ayuda a conllevar las temperaturas. 



Ingredientes:
-400 g de ternera a trozos para guisar
-1 cebolla
-2 dientes de ajo
-1 tomate
-1 hoja de laurel
-1 c/s de pimentón
-1 vaso de vino blanco
-2 zanahorias
-600 ml de agua (aprox.)
-2 patatas
-100 g de guisantes congelados
-Azafrán molido
-Aceite y sal



Preparación:
Ponemos un fondo de aceite en una cazuela y cuando está caliente doramos los trozos de ternera. Sacamos a un plato y en el mismo aceite comenzamos a rehogar la cebolla y los ajos picaditos. Una vez los veamos transparentes, añadimos el tomate rallado, la zanahoria pelada y cortada en rodajas y la hoja de laurel. Sofrito todo, ponemos la cucharada de pimentón, damos unas vueltas y vertemos el vaso de vino,  cuando haya evaporado un poco el alcohol, añadimos la carne, después el agua. Llevamos a ebullición, bajamos el fuego al mínimo y dejamos hervir una hora. Pelamos y cortamos las patatas a trozos y las introducimos en la olla junto con los guisantes, sazonamos y ponemos el azafrán molido. Cocinamos hasta que las patatas estén tiernas, una media hora. Y listo para comer.



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martes, 12 de enero de 2021

Bizcocho de avena integral y arándanos

 He procurado no pasarme mucho esta Navidad, pero para que mentir, me he permitido más de un capricho porque donde mires encuentras tentaciones exquisitas, y además lo que preparamos lo hacemos en abundancia, para que no falte. Y me diréis, ¿por qué vienes con un bizcocho entonces? Porque tampoco hay que renunciar a todo para comer de forma saludable. He cocinado esta torta por primera vez y tengo que decir que nos ha gustado mucho, con la salvedad de mi marido que ¿cómo no? le ha parecido poco dulce. Aviso a los golosos, aumentad la cantidad de miel. La avena integral no difiere apenas de otras harinas que haya probado, esta receta se come sin sentir, mejor incluso que las de trigo. Los arándanos le dan su puntito de color y sabor, no los descartéis, le van muy bien; se de alguna bloguera amiga que le encantan. Te acabo de descubrir Concha. En casa ya queda poco excedente navideño por lo que tengo que apostar por nuevas fórmulas que añadir a las ya existentes. Este bizcocho es novedoso para nosotros, pero me estoy oliendo (y nunca mejor dicho) que se va a quedar instalado en el menú familiar para siempre. Y si no, al tiempo.



Ingredientes:
-200 g de harina integral de avena
-150 g de miel
-1 yogur natural
-60 ml de aceite ( lo puse de girasol)
-3 huevos
-1 sobre de levadura
-La raspadura de un limón
-100 g de arándanos (aprox.)
-Azúcar glas para decorar



Preparación:
Batimos en un recipiente los huevos con la miel tibia hasta que estén esponjosos. Añadimos el yogur, el aceite y la raspadura del limón. Batimos de nuevo y agregamos la harina con la levadura. Removemos bien hasta obtener una masa fina y sin grumos. Al molde que vayamos a utilizar para cocerlo lo pintamos con mantequilla y espolvoreamos con harina. Vertemos la masa, colocamos los arándanos por encima y damos unos golpes contra la mesa, con cuidado, para que se acomoden. Horneamos unos 30 minutos a 180 grados, comprobar la cocción interior pinchando con un palito, si sale limpio ya está. Dejamos enfriar y espolvoreamos azúcar glas. 



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viernes, 8 de enero de 2021

Codornices escabechadas

 Dicen que 2021 es el año de la esperanza, pero me pregunto si las expectativas que tenemos al respecto no son demasiado altas. Yo estaba loca por decir adiós al 2020, aún cuando solo cambiara un número porque ese número podía traer la llave de unas vacunas que significarían la recuperación . Pero tengo que reconocer que aunque de todo procuro mantener un pensamiento positivo y extraer un aprendizaje, este tema me inquieta, pues no veo un horizonte claro. La incertidumbre nunca ha sido mi amiga. Sin embargo, no me queda otra que aplicarme para lidiar con ella mientras voy averiguando en qué consiste esa nueva normalidad de la que nos hablan. De momento tengo un año por delante para ir enterándome.
De lo que no tengo dudas es de que comer hay que comer, así que hoy traigo una receta clásica, un escabeche, adaptable a cualquier alimento que nos guste conservándolo más tiempo  y confiriéndole un sabor intenso, muy rico a mi modo de ver. He preparado unas codornices e igualmente podía haber sido pollo, si no podéis con el chuperreteo, dais el cambiazo y listo. 




Ingredientes:
-8 codornices limpias
-1 cebolla grande
-1 cabeza de ajos
-2 hojas de laurel
-1 vaso de vinagre
-1 vaso de vino blanco
-2 vasos de agua
-20 granos de pimienta (aprox.)
-Aceite y sal




Preparación:
Quitamos restos de plumitas que puedan tener las codornices y sazonamos por dentro y por fuera. Ponemos un fondo de aceite en una cacerola donde quepan bien todas las piezas y las doramos, sacamos y reservamos. En el mismo aceite ponemos los dientes de ajo con piel y un pequeño corte. También la cebolla pelada y cortada en juliana, las hojas de laurel y los granos de pimienta. Pasados unos minutos incorporamos las codornices y añadimos el vinagre, el vino blanco y el agua. Cocinamos a fuego lento hasta que las codornices estén tiernas, unos 50 minutos. Rectificamos de sal y pasamos a un recipiente con tapa, dejamos un día o mejor una noche reposar en la nevera, si hace frío como estos días, no es necesario, pues la carne habrá cogido el sabor del escabeche y quedará más rica. 



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martes, 5 de enero de 2021

Croquetas de merluza y langostinos

 Queridos Reyes Magos:
¿Qué les puedo pedir que no sepan ya? En sus correos habrá millones de deseos solicitando salud y prosperidad. Por supuesto me uno a ellos, al fin nos hemos dado cuenta de lo verdaderamente valioso. Espero que cuando todo esto acabe, porque un  día lo hará, no olvidemos que la salud, sumada a la solidaridad, el respeto o la imaginación, por citar algunos méritos, son lo verdaderamente importante de la vida. Este año no voy a sentir pena por las personas que no hayan actuado en consecuencia, para ellas toneladas de carbón. Les he preparado un refrigerio para el camino en la noche más laboriosa, también un chupito de oloroso para que entren en calor. Confío en su buen hacer en ese recorrido tan esperado durante todo el año, y desearía que sus dones llegaran hasta el último rincón de la tierra.
Sinceramente suya:
Una bloguera cocinera





No creo que les importe que envíe esta receta a la también bloguera Marisa para ese proyecto tan bonito que lleva a cabo 1+/- 100 desperdicio 0 destinado al ahorro, defensa del medio ambiente, reducción de desperdicios y reciclaje. Es un placer colaborar en él aportando lo que puedo desde mi blog.



Ingredientes:
-250 g de merluza limpia (u otro pescado que nos haya sobrado de otra preparación)
-250 g de langostinos ya pelados (pueden ser gambas)
-1 cebolla
-1 pastilla de caldo de pescado
-2 c/s colmadas de harina
-200 ml de leche
- Aceite y sal
-Harina, huevos y pan rallado para rebozar



Preparación:
Cortamos la merluza, (solo tendremos la carne, sin espinas ni piel) en trocitos pequeños, igual haremos con los langostinos. Picamos la cebolla también pequeñita. A mi me gusta hacerlo a cuchillo porque la merluza es muy blandita. Ponemos un chorrito de aceite en una sartén, cuando esté caliente volcamos la cebolla y la rehogamos unos minutos, hasta que esté transparente. Añadimos la merluza y los langostinos junto a la pastilla de caldo desmenuzada, y un poquito de sal, cuidado porque la pastilla ya lleva. Cuando el pescado haya tomado color, o sea, que lo veamos hecho, espolvoreamos por encima la harina, que también cocinaremos unos minutos. A continuación vertemos la leche, la cantidad de la misma dependerá del espesor que nos guste en la masa, pero no hay que dejarla muy blandita o las croquetas se romperán. Apartamos a un plato y cuando esté templada cubrimos con papel film para evitar que haga costra. Introducimos en el frigo hasta que enfríen por completo y tengan cuerpo. A continuación formamos las croquetas, con las manos bien limpias, y pasamos por harina, huevo y pan rallado. A mi me quedaron algo blanditas por lo que las metí un cuarto de hora más o menos en el congelador. Ponemos en una sartén abundante aceite y las vamos friendo hasta que estén doradas. Sacamos a un plato con papel de cocina y listas para degustar. Calientes están más ricas.



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viernes, 1 de enero de 2021

FELIZ AÑO NUEVO!




Para este año nuevo mi deseo es fácil de elegir, el mismo que debe tener la humanidad al completo, la salud. Hagámosla posible entre todos para crear un mundo renovado y próspero.




Mis mejores deseos para el mundo en el año que hoy comienza. 
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