Cuando las peras se ponen maduritas, una forma de aprovecharlas es integrarlas en un bizcocho o pudin. Ya os digo que no queda muy dulce, le puse 100 gramos de azúcar pensando que las peras al estar pelín pasadas endulzarían bastante, pero no destaca ese sabor. A primera vista puede parecer un pastel seco, nada de eso, la fruta le aporta frescura, no en vano la pera tiene alto contenido en agua; lo que no puedo decir es cuanto tiempo dura así, pues se acabó enseguida, no es muy grande y nos gustó, sobre todo a mí. El molde que he utilizado en esta ocasión ha sido rectangular, por cambiar de formato y porque las porciones cuadraditas quedan muy bien, el único problema que le veo es el cuidado que hay que poner para que la zona central se cocine adecuadamente, ya que es fácil que salga masa sin hacer, debemos pincharlo y comprobar su cocción.
Este pastel está buenísimo y es muy sano, para no tener cargo de conciencia cuando se nos presente antojo dulce.
Al aprovechar unas peras muy maduras envío esta receta a Marisa y su proyecto 1+/- 100, desperdicio 0, destinado a reducir desperdicios, ahorro, reciclaje y defensa del medio ambiente. Tiene cantidad de recetas con ideas fáciles para la cocina diaria.
Ingredientes:
-2 peras conferencia
-3 huevos
-200 g de harina de avena
-100 g de azúcar
-1 pizca de sal
-1 cucharadita de levadura
-Ralladura de una naranja (sin la parte blanca)
-1 chorrito de zumo de naranja
-Almendra en palitos
-Canela
Preparación:
Pelamos y cortamos las peras en láminas pequeñas. Las ponemos en un cuenco y añadimos la ralladura de una naranja, canela y el zumo de 1/2 naranja más o menos, revolvemos todo. Dejamos reposar.
Batimos los huevos con el azúcar, añadimos la harina, sal y levadura, mezclamos bien. Incorporamos en esta masa las peras reservadas. Mezclamos.
Utilicé un molde alargado, al que puse papel de horno en el fondo y paredes, si lo humedecéis se amolda muy bien. Volcar la masa, acomodarla y cubrir con la almendra. Meter al horno, tapado, 30 minutos a 180 grados. Pasado ese tiempo, destapar y cocer 15 minutos más. Pinchar con un palillo por el centro y si sale limpio ya lo tenemos, si no, cocinar unos minutos más.
Se le puede espolvorear azúcar glas por encima si nos parece poco dulce.

Ya se ve que de seco no tiene nada, más bien jugoso y es que las peras tienen mucha agua. Tanto la naranja como la canela le dan el extra de sabor.
ResponderEliminarBesos.
Buenos días, Lola: estaba intrigada con los palitos, al principio pensé que eran piñones, pero me parecían un poco raros para serlo. Menos mal que lo has aclarado, de lo contrario no podría haber conciliado el sueño 😄
ResponderEliminarComo dice Ana, se ve bien jugoso y has hecho muy bien en aprovechar las peras de esta forma. Estoy segura de que este pastel le encantará a Marisa.
Besos.
Buenos días, Lola.
ResponderEliminarQué bueno tiene que estar tu pastel, y que aunque no es la misma receta, me ha recordado mucho a mi Pastel de pera con lavanda, que hicimos mi hermana Pilar y yo, hace unos años, después de ver la película francesa homónima.
Me encanta la avena, y he comido algunos pasteles preparados por mi hermana, que llevan como base la avena, así que estoy más que segura cuanto me gustaría el tuyo, que por cierto tiene una vista espectacular, no me extraña que no haya durado ni un suspiro, jajaja…
Besos.