El salmón siempre se ha llevado bien con los puerros, pero ¿y con la chirivía? Es una verdura que más allá de caldos la utilizo muy poco, cuando la vi en el mercado se me antojó y decidí darle una oportunidad en otra receta. Pocas cosas hay que combinen mal con el puerro, pero como la chirivía tiene un sabor dulzón anisado, añadirle unas cucharadas de queso crema para suavizarla me pareció oportuno. El invento me lo han calificado con nota y tengo una junta familiar exigente, o sea, que bueno está.
Acompañar un pescado con una salsa o cremita tiene sus ventajas, pues si te gusta se la pones y si no, lo comes solo, disfrutando de su sabor. Aquí no hubo problema porque no sobró nada, lo apunto como una forma segura de que las primeras pruebas, esas que tanto practicamos las blogueras-cocineras, se aprovechen al máximo o en todo caso en parte. Si las cremas de verduras son lo vuestro, no dudéis en probar esta, más espesita se ha convertido en un acompañamiento ideal.
Ingredientes:
-1/2 salmón en filetitos
-2 puerros (la parte blanca)
-200 g de chirivía
-Queso crema (light)
-Caldo de verduras
-Aceite, sal y pimienta
Preparación:
El salmón me lo preparó el pescadero en filetitos, igualmente se puede consumir en otro corte u otro pescado que os guste más. Se salpimienta y reserva.
Quitamos la primera capa al puerro, solo utilizaremos la parte blanca, troceamos en rodajas. Pelamos las chirivías y cortamos también. Comenzamos a sofreirlos en un fondo de aceite. Después de unos minutos, añadimos caldo hasta cubrir. Salpimentamos al gusto. Cocinamos unos 25 minutos. Agregamos el queso crema, yo fui añadiendo hasta que el sabor me gustó, creo que fueron 2 o 3 cucharadas. Trituramos todo.
El salmón lo hice a la plancha, como eran filetes finitos, se hacen en vuelta y vuelta.
Y listo para degustar.


