¿Os podéis imaginar el aroma de esta salsa y el sabor de las costillas? Cuando todo hace chup chup a fuego lento y levantas la tapa es del todo imposible no caer en la tentación. Las que somos las cocineras de casa, con ese olfato canino que se nos desarrolla y en mi caso una debilidad gustativa heredada, tenemos una lucha constante entre las ganas de probar la comida, más aún cuando es nueva, y el cuidado de que el intento no vaya más allá de una simple cata, pues casi siempre esta circunstancia se produce a la hora en que el estómago ruge como la marabunta. Si, ya sé que parezco algo exagerada, pero no creáis que la descripción difiere mucho de la realidad. Y es que una buena comida, la que nos guste, abre el apetito hasta a quienes carecen de él, algo improbable en mi naturaleza por cierto. Pero voy más allá, ya que al compartirla se convierte en una de las mejores formas de complacer a los demás y a uno mismo; alivio saciador aparte, alrededor de una suculenta mesa el ánimo y el entretenimiento está asegurado. Termino con otra pregunta, ¿qué os voy a decir a vosotros? Si todos los días veo recetas maravillosa tras la pantalla.
Ingredientes:
-1 kg de costillas de cerdo
-1 cabeza de ajos
-1 cebolla
-2 zanahorias
-2 ramitas de romero
-2 ramitas de tomillo
-Unas hojas de salvia
-1 hoja de laurel
-2 ramitas de perejil
-1 c/s de pimentón
-1 vaso de vino tinto
-1 vaso de caldo de carne
-Aceite y sal
Preparación:
Sazonamos las costillas y las doramos en un fondo de aceite. Separamos los dientes de ajo y sin pelar los agregamos a la carne. Picamos la cebolla menuda y añadimos también. Pelamos y troceamos las zanahorias en rodajas gorditas y a la cazuela. Ahora vamos poniendo las hierbas, a continuación el pimentón y después de darle unas vueltas, vertemos el vino. En cuanto pasen unos minutos incorporamos el caldo, comprobamos de sal y en cuanto hierva tapamos y bajamos el fuego al mínimo. La carne estará hecha cuando se despegue del hueso, yo la tuve una hora y cuarto.
Una auténtica delicia de esto estoy convencido...carne jugosa que se deshace en la boca...con esa salsa, simplemente fantástico. Besos
ResponderEliminarhttp://directoalamesa.blogspot.com/
Un plato exquisito para una buena reunión familiar, para disfrutar con un buen vino, un beset Lola
ResponderEliminarClaro que me imagino ese olorcito rico e imagino metiendo los dedos quemándose por coger una costilla, soplando para que se enfríe y catandola, jaja si que platos así dan gusto comerlos.
ResponderEliminarFeliz martes Lola 😘
Fíjate que hasta me parece que el aroma llega aquí a través de la pantalla, qué plato tan rico! Estos guisos de toda la vida siempre apetecen.
ResponderEliminarBesos.
Hola Lola, yo soy mucho de costillas de cerdo. Me encanta el sabor que aportan a las lentejas, o adobadas, pero nunca las he hecho en salsa. ¡Qué ricas deben quedar! No me extraña que el apetito se abra aún teniendo el estómago lleno.
ResponderEliminarPasa un bonito día
Sil
Lola, con un plato así de rico, sería difícil que las papilas gustativas no salieran a escena , las mías van por libre y al igual que las tuyas también se me desbandan jajaja...y no me puedo resistir a los encantos de la comida y el cocinado.
ResponderEliminarUnas costillas hechas así al chup chup siempre son reconfortantes y desdeluego no hay más que ver las fotos para deducir lo ricas que están.
Buenas tardes guapa. Un besín.
Lola no soy yo mucho de probar las comidas mientras cocino, pero es cierto que hay determinadas cosas que despiertan nuestro voraz apetito de forma desmedida. Sobre todo cuando los olores penetran en nuestro cerebro hasta hacernos perder el sentido.
ResponderEliminarNo suelo comprar costillas, pero de vez en cuando me gusta ese bocado de carne tierno y sabroso, incluso un poco meloso a veces, que hace de cada guiso que se haga con ellas algo único. Con arroz es como más me gustan, pero bien merecerá la pena hacerse con una hierbas aromáticas como las que nos muestras, para probar tu salsa, porque a mí personalmente me encanta utilizarlas, menos el romero, que todo hay que decirlo, jajaja, pero más que nada por que me sabe a colonia, pero su olor me encanta.
Besos.
Hola Lola!!
ResponderEliminarHas descrito tan bien todo que hasta el olor me ha llegado.
Si es viendo ese color en el plato ya me puedo imaginar el olor y el sabor.
Yo soy muy de costillas. Cuando están tiernas es una carne muy rica, y veo que a ti te han quedado así, super-tiernas!!
Besos
Hmmm, que olorcito y que rico sabor el de este plato.
ResponderEliminarLola me ruje el estomago de ver tu plato jajaja , te quedo de lujo yo la acompañaria de unas patatas fritas besitos
ResponderEliminar¡¡Hola Lola!! Siempre que viene a comer mi marido y hay una receta nueva, nada más sentarse a la mesa ya le digo, pues no está mal, sabe bastante a esto, aquello, le tenía que haber dejado más tiempo, menos, me ha quedado un poco salada, está riquísima...y siempre la respuesta de él: ya lo has probado, eh. Ja, ja, y es verdad, imposible no probarlo antes, es que si no está bueno, para qué molestarme en hacerle la foto, habrá que probar antes, ¿o no? Y más si está calentito y recién hecho, pues que hay que probar por lo menos dos o tres veces. Así es.
ResponderEliminarY estas costillas de cerdo, es que le has puesto una salsa que para qué, imposible no probarla unas cuantas veces, tiene que estar riquísima, y esto si que apetece probar y probar, y como guinda, esas costillas tan estupendas y tiernas. Besitos.
este guiso es de los que a veces vas por la calle y te viene un olorcito rico ,y mmmm...que bien huele !!me encanta ese plato y con un buen pan amano ya ....
ResponderEliminarbesitos
Hola, estas costillas son una maravilla. No te lo vas a creer pero hoy las hmos comido en casa. Aunque yo les he puesto unas patatas guisadas también. Me encanta como te haquedado el palto, una manera de comer con mucho gusto!! Un beso
ResponderEliminarJajajaja, cómo te entiendo.
ResponderEliminarEstas costillas tienen una pinta espectacular, es una receta de las de dejar bien limpios los platos, jejeje.
Un besote.
Qué buena pinta tienen, seguro que con esa salsa te ha quedado un plato exquisito.... Besos
ResponderEliminarQué bueno. Me gustan los platazos de cuchara así haga 50 grados fuera. Y con pan para mojar... Un besote.
ResponderEliminarHola guapa, tienes toda la razón, no eres exagerada,a según que horas cocinar y no picar es del todo imposible. Que guiso tan rico, ayer compré yo costillas de cerdo y hoy veo tu receta, eso es conexión mágica entre tu y yo, je,je. Probaré tu guiso, debía estar de muerte, segurísimo. 😗😗😗
ResponderEliminarYo si me lo imagino, y el estómago también me ruge, porque solo de verlo... ya se que está más que buenísimo con lo que lleva. me gusta mucho :) Besos.
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